Economía

Guerillas attack the Country’s economy
Las guerrillas atentan contra la economía del país
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
15 de Junio de 2015


Mucho se ha hablado de las consecuencias ambientales de los más recientes ataques guerrilleros al negocio petrolero, pero detrás de esos ataques el país deja de percibir ingresos vitales.


Twitter: @olgarendonm


En las últimas dos semanas ya son 16 los ataques de las Farc a la infraestructura petrolera, producto de la terminación del cese unilateral, durante el que habían realizado cuatro atentados, lo que según los expertos hace un hueco importante en la economía del país y en la confianza inversionista en un momento en el que Colombia necesita atraer empresas que quieran explorar el territorio en búsqueda de hidrocarburos.


Cumplir las metas de producción de petróleo parece cada vez más difícil, hace pocos días el Gobierno Nacional hacía campaña para entregar contratos de exploración petrolera sin necesidad de rondas, como se entregan habitualmente, sino que el mismo ministro de Minas y Energía, Tomás González, dijo en el lanzamiento del Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (Pipe 2.0) que se iban a facilitar todas las cosas para que llegaran inversionistas al país a explorar, encontrar petróleo y extraerlo, para poder hacerle frente a la crisis petrolera actual.


Sin embargo, el conflicto se ha recrudecido y nuevamente las guerrillas atentan contra la industria que pesa cerca del 40% de los ingresos nacionales. 


Sólo el fin de semana pasado en Putumayo las Farc obligó al derrame de 200.000 galones de crudo; pero Francisco Lloreda Mena, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP) estableció que “en los últimos cuatro años lo que el Eln y las Farc han propiciado en derrames son 340.000 barriles. Es decir, 100 veces más de los derramados en Putumayo”.


Los atentados, según Ecopetrol, se han concentrado en el sur del país (Putumayo y Nariño), en los oleoductos Transandino, San Miguel-Orito y Churuyaco-Orito, así como en varios pozos de los campos de producción de esa zona del territorio nacional. También se han registrado dos atentados en Caño Limón-Coveñas y otros dos pozos e instalaciones y equipos del campo Tibú, Norte de Santander y hostigamientos contra otras empresas productoras y transportadoras de hidrocarburos.


“Los principales damnificados con los atentados son los ciudadanos colombianos, especialmente los más pobres, porque al disminuirse la producción y el transporte de petróleo se reducen los recursos para inversión social, y eso son menos escuelas, menos centros de salud, menos obras de infraestructura y menos recursos para cubrir las pensiones”, aseguró el presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry.


En lo corrido del año se han realizado 26 capturas por atentados, se han destruido 4.709 artefactos explosivos y se han decomisado 13.559 kilos de explosivos.



Contra otras infraestructuras

Además de la infraestructura petrolera, recientemente las Farc y el Eln han arreciado sus actos contra todo tipo de infraestructuras: acueductos, torres de energía, puentes y demás desarrollos que mejoran la calidad de vida de las comunidades.


“Al final del día nuestros ríos contaminados no le permiten el acceso al agua a la población más pobre del país, a la población rural. Un departamento sin energía eléctrica, un departamento donde muchas actividades, los colegios, los hospitales, los negocios se afectan”, aseveró el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.


Por su parte, el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, dijo que aunque no ve en riesgo el desarrollo de la infraestructura del país “sí es muy triste que construyamos un puente durante meses y en segundos nos lo tumben”.