Columnistas

¿Posible milagro?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
13 de Junio de 2015


Todos los colombianos tenemos esperanzas de que las tales negociaciones de paz en La Habana tengan buenos resultados pero en esas negociaciones hay vacíos graves que nos hacen preocupar.

Todos los colombianos tenemos esperanzas de que las tales negociaciones de paz en La Habana tengan buenos resultados pero en esas negociaciones hay vacíos graves que nos hacen preocupar. Uno de ellos es que no se esté haciendo nada por los miles de guerrilleros jóvenes que fueron reclutados salvajemente y cuya capacitación educativa es nula, lo que podría producir, si hay un acuerdo de paz final, que todos ellos se conviertan en simples delincuentes terroríficos. Para que no se dé esa terrible posibilidad habría que pensar en un plan educativo que le dé a cada guerrillero desmovilizado una capacitación instructiva con principios éticos.


Para que sea posible un plan educativo que forme debidamente a todos los guerrilleritos hay que pensar en una fórmula muy curiosa como sería la siguiente: la Presidencia de la República, el Ministerio de Guerra y el de Educación deberían reunir a los 100 colombianos de más alta capacitación intelectual para que por un tiempo determinado o un lapso de tres años se dediquen a formar y educar a los exguerrilleros quienes deberían estar recluidos en albergues financiados por el Estado incluyendo aspectos como el de la alimentación.


El trabajo de los altos profesores no debería ser remunerado con altos salarios; apenas lo necesario para sobrevivir y por otro lado recibirían altos premios honoríficos, siendo la mayor compensación para estos personajes el ver que los ex guerrilleros sí se capacitaron y que actúan correctamente.


En Colombia tenemos una buena cantidad de buenos profesores con alta capacitación intelectual quienes podrían dedicarse a enseñar maravillas a ignorantes guerrilleros  quienes hoy actúan como simples asesinos  al mismo tiempo que carecen de formación ideológica o académica. Un guerrillero que se capacite académicamente y que pueda trabajar dignamente será un personaje que adelantará el país; pero por otro lado, si los guerrilleros siguen en su triste condición de ignorantes continuarían en el simple papel de asesinos o ladrones. Colombia entera podría ser salvada por los 100 altos intelectuales que se dediquen a enseñar y capacitar a los ex guerrilleros.