Mundo deportivo

Wawrinka conquered the Roland Garros
Wawrinka conquistó Roland Garros
8 de Junio de 2015


A sus 30 años, Stan se convierte en el tercer jugador más veterano en lograr su primera Copa de los Mosqueteros y con esta victoria hoy se ubicará en el cuarto puesto del ranking ATP.


Foto: EFE 

Stanislas Wawrinka es tenista profesional desde el año 2002.

Redacción/Agencias


el tenista suizo Stanislas Wawrinka dio una sorpresa mayúscula al alzarse ayer con el título en Roland Garros, el segundo Grand Slam de su carrera, tras derrotar en la final al número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic, 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4 en 3 horas y 12 minutos.


El balcánico, gran favorito para lograr el último grande que falta en su colección, sufrió la tercera derrota de la temporada y vio cortada una racha de 28 triunfos consecutivos.


“Jugar contra Novak es un gran reto, he hecho el partido de mi vida, todavía no me lo creo, estoy temblando, estoy muy feliz”, dijo el suizo desde la pista.


Wawrinka tuvo también palabras para su rival, al que deseó “que algún día gane este torneo porque es un inmenso campeón”. 


La gesta del suizo fue excepcional ante un hombre que había ganado todos los títulos importantes del año y parecía destinado a borrar la mácula que supone no haber triunfado en Roland Garros, donde en seis ocasiones se había estrellado contra el  español Rafael Nadal.


A la séptima le derrotó esta temporada en cuartos de final y en semifinales se deshizo del británico Andy Murray, cuarta raqueta del mundo, por lo que parecía que había hecho lo más difícil.


Pero le salió un escollo inesperado, un cañonero de Lausana, que tras perder el primer set liberó su brazo y a base de derechazos con fuego y su elegante revés a una mano, letal, acabó por hacer descarrilar la locomotora serbia.


Quizá por eso lloró en el podio al recibir el premio de subcampeón, mientras el público le aplaudía y él, visiblemente afectado, prometía volver al asalto de la copa que se le resiste.


El serbio puso tanto empeño en vencer al mallorquín, algo que logró este año, a la séptima, en cuartos de final, que olvidó que en el camino hacia la Copa de los Mosqueteros había otros obstáculos. Y Wawrinka fue ayer uno de talla.


Djokovic se convirtió en el segundo tenista en vencer a Nadal en la tierra batida de París, pero como sucediera con el primero, el sueco Robin Soderling en 2009, al final no alzó el trofeo, que en ambos casos fue a parar a manos de un suizo, Roger Federer en el primero, Wawrinka en el segundo.


El serbio quería ingresar en el club de los ocho tenistas que han logrado los cuatro, el británico Fred Perry, los estadounidenses Donald Budge y André Agassi, los australianos Rod Laver y Roy Emerson, Federer y Nadal.


Pero fracasó en el último escalón. Djokovic ya no optará a sumar los cuatro grandes en un mismo año. Ni a encadenar las victorias en el Abierto de Australia y París, algo que nadie hace desde que en 1992 lo consiguiera el estadounidense Jim Courier.


Wawrinka dio una lección de abnegación, porque no se fue del partido cuando el serbio le venció en la primera manga. Siguió apostando por sus armas, tratando de dominar el punto ante el rival más dominador, el que más había impresionado hasta el momento.



Volverá a intentarlo

El serbio Novak Djokovic no pudo reprimir las lágrimas cuando recibió el trofeo de subcampeón y prometió intentar conquistarlo el próximo año.


“Hay en la vida cosas más importantes que la victoria y es el respeto. Stan, tengo un gran respeto para ti, eres un gran campeón, con un gran corazón y mereces este título”, afirmó el número uno del mundo.


Después, mirando a la Copa de los Mosqueteros que minutos antes el brasileño Gustavo Kuerten había entregado a Wawrinka, el serbio afirmó: “Voy a seguir intentando ganar este trofeo. Volveré el año próximo”.


“Mi adversario jugó un tenis muy valiente y mereció el triunfo. Con el 3-0 en el cuarto set pudo cambiar la dinámica. En ese momento podía haber sido más agresivo, pero él aprovechó mejor las ocasiones”, dijo el serbio.