Economía

Exigencias bancarias estimulan ‘gota a gota’
Autor: Duván Vásquez
5 de Junio de 2015


Uno de los temores de los colombianos por ingresar al sistema financiero es por los altos costos de las transacciones como pagos, retiros, transferencias o hasta cuotas de manejo.


Twitter: @duvanandvasquez


Intereses hasta del 200% mensual cobra una gota a gota, que es un prestador de dinero informal al que recurre un 9% de los empresarios y un 6% de los ciudadanos cuando necesita dinero inmediato, según un informe de Inclusión Financiera de la Superintendencia Financiera.


“Eso es cuando uno está muy ‘embalado’ y necesita dinero inmediatamente sin necesidad de mandar papeles ni estar en ninguna base de datos de créditos ni nada de eso”, es la razón que justifica Ramiro Castrillón, quien oculta su verdadero nombre, al explicar que lo ha requerido para cancelar el valor semestral de su matrícula en la universidad y en una ocasión pagó entre intereses y abono al capital $400.000 mensuales durante trece meses, para un préstamo de $1’500.000.


Según él, “uno consigue esa manera de prestar la plata, porque se la van a  dar ahí mismo, aunque sabe uno que la va a pagar el doble”.


Esta es tan sólo una de las modalidades de demanda de crédito informal que, según la Superintendencia Financiera, bordea el 23% de los préstamos microempresariales y de individuos, muy cercano al 28% y 17%, respectivamente, a los formales en las entidades bancarias, pero como estos tienen exigencias se recurren a otras fuentes de deuda como un familiar o amigo, con un proveedor, un establecimiento comercial, fondos de empleo, almacenes, entre otros (ver gráfico).


En ese sentido, Guillermo Maya, profesor del Departamento de Economía de la Universidad Nacional, sostuvo que eso “es debido a las propias condiciones del sector productivo o comercial que tiene que recurrir a mercados extrabancarios para cubrir sus necesidades de financiamiento, porque no tienen un historial crediticio que los pueda apalancar frente a las entidades de crédito privadas”.


Una de las modalidades como el gota a gota o pagadiario es un tipo de financiamiento “casi extremo y que bordea los delitos penales”, dijo Maya, a causa de los altos intereses que carga y por los métodos que utilizan para cobrar y someter a las personas a sus requerimientos.


Por su parte, Daniel Velandia, jefe de investigaciones de Credicorp Capital, señaló que en Colombia la informalidad “es bastante alta”. Entonces, “es realmente complicado para una empresa o una persona informal tener acceso al sistema financiero, pues los bancos son bastante exigentes por sus políticas”.


Según el analista, las exigencias de las entidades financieras en materia de respaldos, documentos y codeudores es porque perciben que la tasa de usura permitida hoy para el microcrédito, que es de 52,22%, “no es lo suficientemente alta que permita absolver el riesgo en el que se está incurriendo”.


El estudio de la Superintendencia Financiera evidenció que el 66% de las mipymes que piden créditos es para capital de trabajo, mientras que los individuos lo hacen en un 39% para consumo.



Financiación para mipymes

Referente a la demanda de crédito informal por parte de las mipymes, María Elena Ospina, directora ejecutiva de Acopi en Antioquia, el gremio que agrupa las micro, pequeñas y medianas empresas, manifestó que “la bancarización no le da oportunidad a la mipyme”.


Por tal razón, Acopi adelanta una alianza que se firmará la próxima semana con Capitalia, para financiar capital por medio de ángeles inversionistas y fondos inmobiliarios para las mipymes. Allí habría financiación con fondos desde $150 millones a $1.500 millones y para innovación y maquinaria hasta de US$15 millones.