Mundo deportivo

Daniel trains thoroughly to represent Colombia
Daniel entrena a fondo para representar a Colombia
Autor: Federico Duarte Garcés
5 de Junio de 2015


El próximo miércoles se conocerá la lista definitiva de los cuatro patinadores, entre hombres y mujeres, que representarán a Colombia en los próximos Juegos Panamericanos.



Daniel se encuentra en el grupo total de ocho damas y ocho varones que hacen parte del microciclo de trabajo que se hace en Envigado. 

Cortesía Liga de Patinaje

Twitter: @Fededg1989


Para Daniel Zapata, uno de los mejores fondistas del patinaje de carreras en el país, su paso a esta disciplina fue casi un error. A sus 7 años se encontraba en clases de natación, pero había perdido el gusto por esta disciplina y prefirió hacer otra cosa. Sus padres, desde sus primeros años en su natal Apartadó, siempre le insistieron que debía practicar algún deporte. Así que se declinó por el patinaje para obedecer a ese mandato familiar. 


Una tía por parte de su papá fue quien lo inscribió en las primeras clases. Sin embargo, no pasó mucho para que realmente se apasionara por su rodaje en las pistas y comenzara a verlo como un ejercicio profesional.


Para ello fue fundamental su primer entrenador, Carlos Plata, quien desde esos días le insistía en que debía dejar de ser tan “loquito”, apodo que adoptaría con el tiempo entre quienes lo rodean. Plata se refería a las ansias permanentes de Zapata, quien mientras sus compañeros aprovechaban el descanso para tomar agua, o simplemente reposar, él continuaba su carrera en la pista, aun dándose golpes contra cualquier pared.     


Así surgió su primera competencia en el patinódromo Guillermo León Botero, en la cual obtuvo dos medallas, una de plata y otra de bronce, las cuales conserva por el reflejo de las mayores conquistas que alcanzaría más adelante. 


Eventos desafortunados


En 2007, Daniel obtuvo su primer llamado para representar a Colombia, y no en cualquier competencia: el Mundial de patinaje realizado en Cali, en el que la selección anfitriona fue campeona con una mínima diferencia en pista frente a Corea y en ruta ante Italia. 


Para Daniel fue la carrera en que más se sintió nervioso, más que nada por la presencia de por lo menos 15.000 personas alrededor que alcanzaban a gritar su nombre, entre quienes se encontraban sus padres. De ahí que finalizara quinto en la prueba combinada. Sin embargo, al lado de él y otros jóvenes que conformaban  aquella selección había un referente que se encargaba de motivarlos y simplificarles la situación en la que se encontraban: Diego Rosero, ganador de más de diez títulos mundiales. 


Al año siguiente, el Loco representaría al país en el Campeonato del Mundo de Patinaje de Velocidad de Gijón, España, frente a uno de sus referentes mundiales, el múltiple campeón europeo y mundial Bart Swings, para finalmente cosechar dos medallas de bronce. 


No obstante, a partir de ahí transcurrirían seis años sin volver a ser convocado. Una serie de infortunios se sucedieron cada vez que llegaba el momento de un selectivo; o bien se encontraba enfermo, o en otra ocasión, como la del 2010, le robaron sus patines tres días antes de la selección final. 


El 2013 fue su año más traumático al sufrir dos lesiones de clavícula en menos de ocho meses. La primera fue en abril, durante un campeonato en Tuluá en el que recibió el golpe de una maleta con patines lanzada por un desconocido desde la tribuna, lo que obligó a una cirugía y su consiguiente incapacidad durante dos meses. En diciembre del mismo año, durante un entrenamiento de fondistas de la preselección Colombia concentrada en Rionegro, la misma platina cedería y la lesión reaparecería. 


Y aunque en diferentes momentos pensó en retirarse, después de este último impasse “seguí caminando por inercia”. Y de esta manera, bajo la fe que lo caracteriza, reapareció en la pista, siempre a merced de la voluntad de Dios. 


Desde allí empezaron a sucederse diferentes eventos que lo tienen a merced de representar a Colombia una vez más. Durante sólo 2014 estuvo presente en tres selecciones Colombia de mayores, incluida su participación en el Mundial de Argentina, donde aportó para la obtención de una medalla de plata, la única que ganó el equipo de fondistas nacionales.


Ahora, a sus 23 años, se encuentra entre los cinco mejores de esta modalidad de patinaje que desde el pasado lunes hasta el próximo miércoles entrenan en la pista de Envigado para escoger aquel que representará al país en los próximos Juegos Panamericanos.


 Sin importar quien sea, asegura que de Colombia sólo se pueden esperar medallas de oro. “Patinaje es el deporte emblemático de nuestro país, el que más títulos mundiales le ha dado, y en toda carrera que haya en el mundo cualquiera que vaya de nosotros hay que ir a ganar”, sentencia.