Fútbol en el Mundo

Blatter could not stand the pressure
Blatter no pudo con la presión
3 de Junio de 2015


El Congreso Extraordinario de la Fifa, en el que se elegirá al sustituto de Joseph Blatter, puede celebrarse entre el próximo diciembre y marzo de 2016.


Foto: EFE 

El suizo Joseph Blatter también dejará de ser miembro del Comité Olímpico Internacional (COI).

EFE


La inesperada renuncia de Joseph Blatter cuatro días después de ser reelegido presidente para un quinto mandato abre una nueva encrucijada para la Fifa y una etapa llena de incógnitas, en la que la organización debe moldearse otra vez.


Es que Blatter, quien fue ratificado en su cargo el pasado viernes, no aguantó la presión, las voces de rechazo y las nuevas dudas que nacieron de las investigaciones que ahora comprometen a Jerome Valcke, el secretario general del organismo, luego de la detención de siete altos cargos de la Fifa en Suiza a petición de la justicia de Estados Unidos, que la semana pasada solicitó su extradición para juzgarlos por presunta corrupción.


“Utilizaron sus posiciones de confianza para solicitar sobornos a cambio de los derechos comerciales, y lo hicieron una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo”, denunció la semana pasada Loretta Lynch, fiscal general de Estados Unidos al lado del director del FBI, James Comey.


La frase sonó a golpe definitivo, pero hasta ayer no lo fue, porque la imagen y la forma en que Blatter jaleó a todos en los preliminares y desarrollo del 65 Congreso de la Fifa, los que le votaron y los que no, -“Vamos juntos, vamos Fifa”-, parecía haber descalificado hasta el FBI y al escándalo más grande de todos con los que ha convivido y son muchos.


“Me hacen responsable de esta tormenta. De acuerdo. Asumo la responsabilidad y estoy dispuesto a seguir adelante. Los delitos cometidos se centran en América del Norte y del Sur. Nos vemos afectados porque las personas detenidas ocupaban cargos en la organización, pero la Fifa no tiene un papel directo”, dijo entonces.


Pero ayer, cabizbajo como nunca, y después de que apareciera el nombre de su secretario general en las nuevas pesquisas, Blatter tuvo que decir adiós y vaciar un despacho que ocupa desde 1998.


Joseph Blatter.


La renuncia


“A pesar de haber sido apoyado en elecciones, ese apoyo no lo comparten todos. Por eso pongo mi renuncia a disposición de los dirigentes del mundo. Tomo esta decisión de renunciar para limpiar la imagen de la Fifa. La Fifa necesita una profunda reestructuración”, dijo Blatter al anunciar su dimisión.


El todavía presidente de la Fifa aseguró que seguirá en el cargo hasta que se celebre un nuevo congreso, que todavía no tiene fecha, y en el que se decidirá el nombre del nuevo mandatario de la institución internacional.


“Aunque los miembros de la Fifa me reeligieron presidente, parece ser que este lunes -ayer- no fui apoyado por todo el mundo del fútbol, aquellos que inspiran la vida en el fútbol como hacemos en Fifa. Esto es por lo que convocaré un congreso extraordinario y pondré a disposición mi cargo, que va a ser cubierto lo más rápido posible y un nuevo presidente será elegido para sucederme”, afirmó.


Asimismo, recordó las reformas que está acometiendo la Fifa en el mundo del fútbol e hizo autocrítica del nuevo escándalo que afectó a la institución.


“Durante muchos años, hemos impulsado la introducción de reformas administrativas. Por supuesto, estas reformas deben continuar hasta que sean eficaces”, comentó.


“No tenemos control sobre los representantes de las Confederaciones, pero sus acciones, por supuesto, están bajo la responsabilidad de la Fifa. Por eso necesitamos un cambio estructural y de naturaleza profunda”, agregó.


Por eso, después de su reelección, declaró que la Fifa no necesita una “revolución” y sí una “evolución”, que por supuesto debe incluir transparencia, renovación y limpieza, los términos que más han sonado alrededor del organismo en la última semana y con los que debe apostar hacia futuro para recobrar la confianza y la credibilidad perdidas.




Blatter en frases

“Desde ahora llamaremos a los mejores árbitros” (24 de junio de 2002, tras el escándalo arbitral del Mundial de Corea-Japón).


“Los árbitros estarán siempre sujetos a la tentación y, subiéndoles el salario, podemos intentar reducir esa tentación” (8 de marzo de 2005).


“Mezclar nacionalismo con pasión y emoción conduce a una situación explosiva. Por eso estamos considerando la posibilidad de suprimir los himnos” (22 de noviembre de 2005, tras la pitada de la afición turca al himno suizo en un partido de la repesca mundialista).


“Felicito a España porque al fin hemos podido ver a un campeón hacer un fútbol de calidad” (12 de julio de 2010, tras la victoria española en el Mundial).


“La sociedad está llena de demonios, y en el fútbol también los hay... Nunca puedes evitar que en un juego con más de 1.000 millones de seguidores haya alguien que no se comporte bien” (20 de octubre de 2010).


“La violencia, el racismo, el dopaje y la corrupción no son problemas del fútbol, pero se traspasan a nuestra actividad. El fútbol es una víctima de su popularidad” (16 de junio de 2012).


“En la elección de Catar hubo influencias políticas directas. Hubo jefes de Gobierno europeos que le recomendaron a sus compatriotas que podían votar que votasen por Catar, porque están ligados a ese país por fuertes intereses económicos” (8 de septiembre de 2013 al semanario “Die Zeit”).




Los pagos que generan dudas

La Fifa rechazó que Valcke u otro antiguo dirigente “estén implicados en el inicio, aprobación e implementación” del proyecto por el que el Comité Organizador del Mundial de Sudáfrica 2010 hizo un pago de 10 millones de dólares a la Concacaf.


En un comunicado hecho público ayer, la Fifa aclaró que “en 2007, como parte de la Copa del Mundo de 2010, el Gobierno de Sudáfrica aprobó un proyecto de 10 millones de dólares para apoyar la diáspora africana en países del Caribe como legado del Mundial”.


La reacción de la Fifa se produjo después de que el diario The New York Times publicara una información en la que indica que el secretario general de la organización, el francés Jerome Valcke, puede ser la persona que hizo varias transacciones por 10 millones de dólares relacionadas con la red de corrupción revelada la semana pasada.


Según el diario, esos pagos por 10 millones de dólares son una “pieza clave” de las acusaciones de la Fiscalía General de Estados Unidos y los fondos fueron utilizados para pagar presuntos sobornos para que Sudáfrica se quedara con la Copa Mundial de fútbol del 2010.


También señala que Valcke es el “oficial de alto rango” no identificado en el pliego de acusaciones, aunque el documento de la Fiscalía no dice claramente que esa persona supiera que se estaba usando ese dinero para un acto de corrupción.


La Fiscalía de Estados Unidos anunció el pasado 27 de mayo cargos contra catorce personas de la Fifa y de empresas que hacen negocios con la organización deportiva por una serie de delitos que incluyen el de crimen organizado.




Aplausos por la dimisión

La dimisión inesperada de Joseph Blatter desató una cascada de reacciones en el mundo del fútbol con una amplia mayoría de aplausos por su marcha.


Luis Figo, quien una semana antes de las últimas elecciones retiró su candidatura a la presidencia que reeditó a Blatter, dijo en las redes sociales que el día de ayer fue “bueno para la Fifa y para el fútbol”.


El exfutbolista portugués, que no confirmó si volverá a intentar alcanzar la presidencia, incidió en que el cambio “por fin” llegó al fútbol y pidió soluciones “consensuadas” para cambiar la principal institución de este deporte y que se inicie una nueva etapa de “dinamismo, transparencia y democracia en la Fifa”.


Otro exfutbolista, el actual presidente de la Uefa, Michel Platini, fue más escueto y en una sola línea que escribió en su cuenta personal de Twitter, declaró que la decisión de Blatter fue “difícil, valiente y correcta”.


Por su parte Wolffgang Nierbach, presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFP) calificó la renuncia como “absolutamente correcta” y dijo que es “realmente trágico” que no hubiera decidido hacerlo antes.


Su compatriota Franz Beckenbauer, exfutbolista y exentrenador de la selección alemana de fútbol, aportó en el diario Bild un mensaje similar al de Nierbach: “Ha sido una decisión razonable de Joseph Blatter. La presión era demasiado grande. Nunca hubiese recuperado la tranquilidad, independientemente de que él tuviese parte de culpa en los escándalos o no”.


En Inglaterra también aplaudieron la marcha de Blatter. Greg Dyke, presidente de la Federación Inglesa de Fútbol (FA), calificó como “fantástica” la decisión del presidente de la Fifa e indicó que se inicia “algo nuevo” en el fútbol.


“Algo de lo que ocurrió la semana pasada ha provocado que Blatter dimita. Ha dimitido. Se ha ido. Vamos a celebrarlo, Se abre una oportunidad para arreglar la Fifa”, aseguró.


John Whittingdale, ministro británico de Cultura, Medios de comunicación y Deportes, también lo celebró y dio la “bienvenida” a una renuncia que considera que llega “con demasiado retraso”.


Romario da Souza, ex futbolista y senador brasileño, habló sobre el escándalo que hace una semana contaminó las elecciones del pasado viernes y en las que salió reelegido Joseph Blatter. “La prisión de varios dirigentes en la última semana hizo que se disparase la mayor crisis enfrentada por la Fifa, y Blatter, quien hasta entonces decía no tener nada que ver con las investigaciones, no soportó una semana de presión”, manifestó.


“La crisis supone una óptima oportunidad para hacer una limpieza efectiva. Todos los gestores corruptos de las confederaciones, alrededor del mundo, sentirán su caída (la de Blatter) como un tsunami. En las últimas décadas, la Fifa se transformó en una máquina de ganar dinero. Interés que se situó por encima de la misión del fútbol de unir a los pueblos”, concluyó.