Columnistas

Las propuestas de Rico
Autor: Rubén Darío Barrientos
28 de Mayo de 2015


Debo comenzar haciendo saber que profeso sentido respeto por el candidato a la alcaldía de Medellín, Gabriel Jaime Rico, un hombre que se ha preparado arduamente para dirigir los destinos de esta ciudad.

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Debo comenzar haciendo saber que profeso sentido respeto por el candidato a la alcaldía de Medellín, Gabriel Jaime Rico, un hombre que se ha preparado arduamente para dirigir los destinos de esta ciudad. Gran ciudadano, persona cordial, profesional inteligente y político soñador. Este martes, recibió el aval de Cambio Radical y antes lo había aquistado también del Partido de la U. Estas charreteras se suman a su recolección de firmas por el movimiento Juntos por Medellín.


Su hoja de vida es brillante y meritoria: comunicador social, especialista en alta gerencia, especialista en gobierno público, magister en desarrollo, doctorado en relaciones internaciones, entre otros pergaminos. Además, fue ejecutivo joven del año (2003) y aplaudido concejal de Medellín por 7 años. Como político sí ha sido un saltimbanqui: Conservador, Uribista, Partido de la U., Santista, Firmas… Por eso, escuché una vez que un dirigente dijo que Gabriel Jaime Rico era un “político con el pasaje abierto”. Ha entremezclado su trasegar, adicionándose acciones como: conferencista, gerente y empresario.


Ya ha sido precandidato a la Alcaldía de Medellín por el Partido de la U (le frenó en la liza Federico Gutiérrez, en el año 2011) y en el 2007 participó en la elección del burgomaestre de esta ciudad, en donde obtuvo 16.000 votos, resultando vencedor Alonso Salazar. En el 2012, el alcalde Aníbal Gaviria lo designa como gerente del Centro de Convenciones Plaza Mayor, cargo al que dimite en octubre del año 2014, en pos de lanzarse nuevamente para la Alcaldía de Medellín.


En mi concepto, cometió el primer error Rico al renunciar a un cargo que le deparó sonoro éxito profesional. Le fue allí, a las mil maravillas. Rico sabe que aterrizar en la Alcaldía de Medellín es tarea para él utópica, frente a los pesos pesados que se candidatizan hogaño. Eugenio Prieto lo ha buscado para hacer coalición o para absorber su candidatura. Si lo segundo, estaríamos ante un candidato que empezaría a eternizarse. 


Por ser un hombre muy preparado y no nuevo en estas lides, sorprende que haya lanzados dos propuestas oportunistas e impregnadas de populismo: la primera, acabar con el mecanismo de las fotodetecciones, para no maltratarles a sus conciudadanos el bolsillo; la segunda, acabar con la valorización como forma de financiar obras de infraestructura. Dos preguntas se hacen los medellinenses, sin mucho devaneo de sesos: a) ¿Qué haría frente al hueco fiscal de $ 458.000 millones provenientes de la contribución de valorización? y b) ¿Qué haría frente al recaudo de las fotodetecciones que supera los $ 15.000 millones? Rico no se ha quedado callado. En lo que concierne al primer punto (valorización) dice que sortearía la situación con nuevas alternativas para la plusvalía, con buena planeación y recaudando impuestos morosos. Y frente al segundo punto (fotodetecciones), se estremece de saber que tantas millonadas salen de los bolsillos de los golpeados conductores y posa atribulado.


No hay duda de que estamos en presencia de tufillos populistas y de ideas con sabor a utopías. Tener conmiseración abierta e irreal frente a los conductores y a los ciudadanos que reciben cuentas de valorización, son actos que tienen el desenfreno de la irrealización. Con todo el comedimiento, el doctor Rico no debió haberse apartado de un buen cargo y de una gestión prolífica, para optar por una candidatura no ganadora. Y si en realidad se aventuró, como ocurrió en efecto, jamás debió haber lanzado frases sin convicción para captar ingenuos votantes.


Me parece que el doctor Rico debería unirse al candidato Prieto: sería un acierto, luego de una tripleta de yerros.




Comentarios
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Camilo
2015/05/28 12:24:23 pm
Es gracioso como en Rico es malo renunciar a la gerencia de una entidad en la que lo puso el alcalde, y en Eugenio no resulta malo renunciar a los seis meses de ejercer como senador cargo en el cual lo elegimos miles de ciudadanos. Jajajaja, es muy fácil criticar al único que tiene propuestas, pero yo me pregunto ¿qué hará Eugenio? ¿Renunciar?...