Nacional

Peace negotiations continue, despite increase in conflict
Negociaciones de paz continúan, pese a incremento del conflicto
26 de Mayo de 2015


El ciclo 37 del proceso de paz se mantiene vigente, pese al retroceso que se vive desde que las Farc suspendieron el cese unilateral del fuego. Algunos expertos consideran que la confianza en los diálogos disminuirá mucho más.


Foto: EFE 

A la par de los diálogos en la mesa de conversaciones, ayer llegaron a La Habana, Belén Sanz (2-d), representante de ONU Mujeres en Colombia, y otros representantes de la subcomisión de género.

Redacción EL MUNDO - EFE


Tras retomar las conversaciones del ciclo 37 del proceso de paz, las Farc reafirmaron ayer su voluntad para continuar con los diálogos, pese al retroceso que se vive en la actualidad, por la suspensión del cese unilateral del fuego que anunciaron el pasado 22 de mayo, luego de que bombardeos del Ejército acabaran con la vida de 26 guerrilleros. 


Una vez más, ayer la delegación de las Farc pidió un alto al fuego bilateral como la única vía para impulsar el proceso de negociación. “Los diálogos de paz necesitan un fuerte impulso y este sólo podrá venir de una tregua bilateral”, manifestaron los guerrilleros, tras lamentar que la “arremetida” contra las Farc y las “masacres” de guerrilleros de los últimos días “son un paso atrás en lo avanzado hasta ahora en la mesa de La Habana”. 


Entre tanto, en algunos lugares de Colombia ya empiezan a sentirse los efectos humanitarios de la suspensión de la tregua por parte de las Farc. Según el último informe del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), es posible que haya un incremento de las “acciones ofensivas de las Farc contra la Fuerza Pública y la infraestructura minero-energética y vial, tanto en las zonas donde las unidades guerrilleras habían violado el cese autoimpuesto como el suroccidente del país, así como donde no se registraron acciones violatorias (al cese unilateral) atribuibles a las Farc”. 


En este sentido, la Defensoría del Pueblo anunció que los diez departamentos con mayor riesgo de que se incremente el conflicto son Antioquia, Cauca, Chocó, Arauca, Putumayo, Huila, Nariño, Meta, Caquetá y Valle del Cauca. 


¿Afectará los diálogos?


Pero, ¿qué tanto afectará esta situación al proceso en La Habana? Para Armando Estrada Villa, exministro del Interior, “en este momento hay una tensión, pero, frente al diseño inicial del proceso y la forma como se iba a implementar, no hay ninguna novedad, porque se había dicho que en medio de la confrontación se adelantarían las negociaciones. Creo que el proceso va a continuar, es necesario que continúe”. 


Entre tanto, el Cerac sostiene, en su análisis, que pese a que esta situación se constituye en la tercera crisis del proceso (después del secuestro del general Alzate y la reciente emboscada de las Farc en el Cauca), “no es previsible que esto ocasione un rompimiento de la negociación, pero sí su suspensión”, además del aumento de la pérdida de credibilidad por parte de los ciudadanos, por lo cual “cualquier acción de las Farc estará magnificada en términos del impacto de la opinión frente al proceso de paz”. 


Al respecto, el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, expresa que “es una obligación urgente de quienes están negociando, reparar lo sucedido, que vuelva la confianza de la gente en el proceso si de verdad queremos darle una solución al conflicto”.  Dijo además, que volver a los ataques es un retroceso y genera incertidumbre de que algo pueda pasar.


Sobre las similitudes existentes entre el momento que está viviendo el actual proceso de paz, con el que se experimentó en el pasado proceso de San Vicente del Caguán, en cabeza del expresidente Andrés Pastrana, Estrada Villa cree que hay diferencias notables, ya que estos diálogos se crearon sobre la base de los errores que se cometieron en el Caguán. 


“Actualmente no hay zona de distención, no se ha presentado ningún despeje del territorio colombiano, además en la mesa de negociación, las partes han estado discutiendo con una agenda plenamente decidida en unas condiciones en las que cada parte sabía sus derechos y obligaciones, mientras que en la negociación del Caguán el avance fue más limitado e insuficiente”, anota. 


¿Cese bilateral?


En busca de una solución, las Farc advirtieron que intensificar la guerra “no es el camino” para lograr la paz al tiempo que criticaron la actitud del presidente Juan Manuel Santos. “El presidente Santos ha actuado (...) con total ausencia de buen juicio y con un discurso contrario al propósito de reconciliación, de diálogo y de paz concertada que él pregona, propalando un mensaje que sólo puede favorecer a quienes ansían la perpetuación de la guerra en Colombia”, dijo Pablo Catatumbo, en un comunicado leído. 


Sin embargo, Estrada Villa manifiesta que las Farc les temen a los bombardeos, por ser la única ventaja que tiene el Ejército sobre ellos. “El Estado no puede renunciar al uso de la fuerza, porque las Farc no son el único grupo que afecta la seguridad y la integridad de los colombianos, están el Eln, las Bacrim, las bandas criminales organizadas y la delincuencia común”.



Sí hubo disminuciones

Según el informe del Cerac, no sólo el número de víctimas sino el de combates y acciones ofensivas disminuyeron significativamente durante los meses que duró el cese unilateral del fuego decretado por las Farc. Se presentaron las menores cifras desde 1984, “comparando este mismo período en cada año, desde entonces”. Respecto a los promedios históricos se registra la siguiente reducción: “85% de las acciones ofensivas de las Farc, 73% de las muertes de civiles, 64% de las muertes de la Fuerza Pública y 55% de los combates con las Farc”.