Fútbol en el Mundo

Barcelona is already in Berlin
Barcelona ya está en Berlín
13 de Mayo de 2015


El conjunto dirigido por Luis Enrique es el primer finalista, aún con su derrota como visitante 3-2 ante el Bayer Múnich, al que venció en el marcador global 5-3.


Foto: EFE 

Después de sellar el pase a la final, Jordi Alba admitió que el “triplete está más cerca”, si bien advirtió que “aún queda mucho” para conseguirlo.

EFE


El Barcelona jugará en Berlín el 6 de junio su octava final de la Liga de Campeones, al eliminar al Bayern de Múnich en el Allianz Arena gracias a una gran actuación del brasileño Neymar, quien marcó dos tantos, y a una soberbia noche del portero alemán Marc-André ter Stegen.


A pesar de perder el partido por 3-2, y seguir sin ganar en Múnich, la ventaja de la ida (3-0) fue más que suficiente para un Barça al que se le complicó el partido cuando el Bayern se adelantó 1-0, pero acabó siendo letal con su nueva arma, el contragolpe, con la cual puso un 1-2 en el tanteador y neutralizó el choque hasta que finalizó la primera parte.


Si no es el mejor contragolpe del mundo, como afirmó de manera rotunda Josep Guardiola en la previa del partido, el Barça sí que puede presumir esta temporada de ser un conjunto con una velocidad endiablada que, a diferencia de otros años, es capaz de plantarse en el área rival de forma rápida y marcar gol.


Así fue como el Barcelona neutralizó el primer tanto de Benatia, que elevó el ambiente del Allianz como si fuera una caldera. Pero en una acción rápida, en el minuto 15 y otra en el 29, Neymar dejó sentenciada la eliminatoria con dos tantos.


Goles de honor


En la segunda parte, el Bayern hizo buena la máxima de Guardiola en la previa de defender primero y buscar algo en ataque. El equipo alemán salió a mover el balón, a no precipitarse y evitar que el Barça hiciese aún más daño con algún contragolpe en un once en el que Suárez se quedó en el vestuario y saltó al campo Pedro.


A pesar de que el partido había caído en un tono espeso, en el que parecía que los dos equipos daban por buena la eliminatoria, un balón sin más en la frontal cayó en los pies de Lewandowski, que recortó bien a Mascherano y, con un fuerte disparo, empató el partido (2-2).


El Barcelona renunció a sus esencias, a intentar maniatar el balón, y, a pesar de que en alguna fase realizó un buen control sin profundidad, no pasó por muchos apuros hasta que en otro latigazo, en el minuto 74, Müller se encontró un balón bien movido en la frontal y deshizo la igualdad con un buen gol desde fuera del área (3-2).


La falta de intensidad, a pesar de disfrutar aún de un gran margen en el tanteador, llevó al Barça a vivir un tenso cuarto de hora final que llevó a Luis Enrique a sacar a Xavi para frenar el partido. Y lo logró. El tiempo se echó encima del Bayern y fue entonces cuando el Barça masticó los minutos a su gusto.


“Todos creímos en el milagro que lamentablemente no se dio”, dijo el capitán del Bayern Múnich, Philipp Lahm, al final del encuentro. 


Por su parte, el entrenador del Bayern, el español Josep Guardiola, manifestó su deseo de que el Barcelona sea el vencedor de la final de la Liga de Campeones, el 6 de junio en Berlín, pues desea que “estos grandes jugadores se lleven la quinta copa”.



Octava final

Será la octava vez que el Barcelona juegue la final de la Liga de Campeones, hasta entonces con un historial favorable al haberla ganado en cuatro de siete participaciones. La primera en 1961, cuando se midió ante el Benfica en Berna, frente al cual cayó 3-2. La segunda fue 25 años después en la final de Sevilla, en que el Steaua de Bucarest fue el ganador en los penaltis. Mejor le fue al Barcelona de Johan Cruyff, que en Londres y gracias a un gol en la segunda parte de la prórroga del holandés Ronald Koeman alcanzó su anhelado trofeo. En la misma época de Cruyff, y justo después de haber firmado la cuarta Liga consecutiva, el Barça perdió 4-0 ante el Milán en la final de Atenas 1994. En 2006, en la final de París, el Barcelona derrotó al Arsenal por 2-1. Con Josep Guardiola al mando, el Barça se coronó en 2009 y 2011 al vencer 2-0 y 3-1 de manera respectiva al Manchester United en Wembley, Londres, donde en 1992 había empezado todo con el tanto de Koeman.