Columnistas

Reglamentación de la eutanasia
Autor: Delfín Acevedo Restrepo
9 de Mayo de 2015


El Ministerio de Salud, en cumplimiento de la sentencia T970 de 15 de marzo de 2015, mediante la cual se dio al Gobierno un plazo de 30 días para definir los trámites administrativos.

Y los responsables que deberán dar curso a la solicitud voluntaria de los pacientes terminales, cuyo desenlace es la muerte inminente para poner fin a su vida en condiciones dignas, acaba de dictar la resolución respectiva a fin de dar cumplimiento a lo dispuesto por la Corte Constitucional.


Desde 1997, mediante sentencia C239, el Alto Tribunal había despenalizado el homicidio por piedad, pero la falta de reglamentación de la forma como se debería llevar a la práctica el procedimiento dificultaba su aplicación.


La aludida resolución del Ministerio de Salud consta de 19 artículos y en ella se dispone que los costos no pueden ser impedimento en el cumplimiento de esta decisión. Es el Congreso quien debió haber reglamentado esta sentencia de la Corte, pero al no hacerlo en 18 años de proferida dicha norma, vino el Gobierno a subsanar este vacío, como lo explica el constitucionalista Miguel Rincón 


En las decisiones oficiales se establece que los médicos de comités para el derecho a morir dignamente no pueden esgrimir objeciones de conciencia en la practica de sus procedimientos. El médico Gustavo Quintana egresado de la Universidad Nacional confiesa que ha aplicado hasta ahora 230 eutanasias, apoyado en la jurisprudencia de 1997 de la Corte Constitucional y explica cómo en la práctica de estos procedimientos el paciente escoge la fecha y el lugar, casi siempre su residencia y en su cama. El enfermo puede invitar a sus familiares más cercanos. En la práctica primero se toma una vena para inyectarle suero. Luego se suministra la anestesia que duerme profundamente al paciente. A renglón seguido se aplica el medicamento para detener el corazón. Cuando este se detiene deja de enviar sangre al pulmón y en contados minutos el oxígeno que circulaba se consume. Cumplido todo esto el médico se queda al lado del paciente una media hora más para que no se reanude el proceso.


Como esta muerte digna la solicitan personas de todos los estratos, continúa diciendo el doctor Quintana, “puedo anotar que el 40% de mi trabajo es sin costo. He visto morir a muchas personas. La mayoría lo hace en medio de la angustia, con mucha agonía. Así muere todo el mundo menos los que solicitan la eutanasia”


Al despenalizar esta figura, la Corte Constitucional consideró que la vida no es una obligación sino un derecho y que los ciudadanos pueden optar libremente por vivir o no.


Entre los países donde se ha despenalizado la eutanasia, están Holanda, Suiza, Bulgaria y algunas ciudades de los Estados Unidos.


Volviendo al doctor Quintana, termina diciendo que cuando practica la eutanasia es por un acto de amor y compasión. “tenemos ese gesto con nuestros perritos ¿Porque no con los seres humanos? Y aunque le tiene pavor a su propio final si llega a una situación de enfermo terminal también optaría por la eutanasia. No quiero pañales desechables, añade. Quiero morir con la frente en alto. “Mi decisión estará marcada por la pérdida  de mi dignidad, más que por el dolor de mi cáncer”