Columnistas

Songo sorongo
Autor: Pedro Juan González Carvajal
5 de Mayo de 2015


Se asocia este vocablo a la idea de que sin querer queriendo, el tiempo va pasando y las cosas van sucediendo.

Ha quedado atrás el primer cuatrimestre del año, que entre otras cosas corre vertiginosamente, y se nos viene el corte semestral y la puesta en escena de la actividad política local, ante la inminencia de las próximas elecciones de alcaldes y gobernadores en el mes de octubre.


Este primer semestre se ha desarrollado entre los vaivenes propios de una negociación entre partes del conflicto, los escándalos de la Rama Judicial en sus más altos organismos, las frecuentes denuncias por corrupción en casi todos los niveles, las anunciadas condenas a altos exfuncionarios, un clima impredecible y una cierta sensación de zozobra a nivel planetario.


Se realiza sin mayores logros la promocionada Cumbre de las Américas, y los viejos conflictos siguen siendo el centro de las miradas, ante la posibilidad de algún viento de cambio.


Acaba de terminar una nueva versión de ExpoArtesano, con la convicción de que estamos ante un evento de marca mayor, de la mano de Alicia Mejía. Se demuestra una vez más que con gusto y pensando en grande, es que se obtienen los mejores resultados.


Como efecto de la globalización y de la exportación de jugadores nacionales, la Liga de Campeones Europeos  ya hace parte de nuestro calendario deportivo, haciendo que los torneos locales vayan perdiendo brillo.


Estamos a escaso mes y medio para que arranque nuestro mejor distractor del año: La Copa América, donde se supone que Colombia es el gran favorito, de acuerdo con lo sucedido en el anterior Mundial de Brasil. Ojalá esta vez la suerte nos acompañe y no estemos frente a otra decepción.


Los resultados mostrados por las grandes empresas durante sus asambleas, nos siguen indicando que en la mayoría de  los casos la economía va por un lado y la política por otro.


La diversificación de mercados y la creciente inversión de nuestras empresas en el exterior, muestran una nueva realidad en cuando a la distribución del riesgo mediante el aprovechamiento de oportunidades de negocio.


Así mismo se vienen realizando algunos relevos en las cúpulas de algunas empresas privadas, oportunos y sin traumatismos. Esta es una práctica realista y seria con el fin de mantener oxigenadas a las organizaciones. Ojalá esto también se diera y aplicara a niveles de Juntas Directivas.   


Se cumplieron 100 años de la masacre en Armenia, y la comunidad internacional continúa, aún hoy,  con un silencio que raya en la complicidad y la anuencia.


Lamentable el hecho de que nuestros maestros tengan que salir a paro. La Rama Judicial también continúa con tensiones laborales, y no falta sino que la Policía entre en crisis, para configurar aquello que Jean Paul Sartre consideraba como el peor escenario de una sociedad, lo cual establecía que cuando los tres pilares de una sociedad moderna, que son los jueces, los maestros y los policías tienen que salir a reclamar sus reivindicaciones, quiere decir que la sociedad está en crisis y  dicha sociedad se tendría que volver a fundar. 


Recordemos a Baldwin cuando dice: “La guerra terminaría si los muertos pudieran regresar”.