Columnistas

¡No les da ni pena!
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
29 de Abril de 2015


Ni vergüenza y por lo tanto son “sinvergüenzas”. Esto está pasando con demasiada frecuencia con algunos personajes de la dirigencia nacional.

Antes de profundizar en el tema, es bueno recordar el caso de Mathias Rust, el joven alemán que, piloteando un monomotor Cessna 172 B aterrizó en la Plaza Roja de Moscú, en plena Guerra Fría. Ante tal fracaso, como  consecuencia inmediata,  ocurrió que  Serguei Sokolov, Ministro de Defensa y Alexander Koldunov encargado de la defensa aérea de Moscú fueron destituidos. Y así ocurre en muchos países civilizados, pero no en Colombia, porque los funcionarios que fracasan, si forman parte de los corifeos del Gobierno de turno, se “atornillan” en su cargo.


Acaba de pasar con el triste episodio de la masacre ocurrida en el departamento de Cauca. Masacre y no un “tal incidente” como lo calificara el Primer Mandatario. Lo que se está viviendo en Colombia es que se tiene un “Ejército Traicionado” por sus comandantes, el Presidente y el Ministro de Defensa, y la Comunidad se pregunta: ¿Qué pasa con la alta oficialidad, los Generales, que no salen a defender a sus hombres? La respuesta es muy simple: ¡Están amenazados por el Régimen representado por esa si “Organización Criminal”, en que se ha convertido la Fiscalía General de la Nación que, en boca del señor Fiscal ha dicho que tiene a 24 generales sometidos a investigación. Y “¿al alcalde (el Fiscal) quien lo ronda”? ¡No les da ni pena!


Vale la pena continuar el análisis con el tan “cacareado” proceso de Paz. Si se considera que un convenio es algo así como un contrato, hay que recordar que las partes integrales de tal convenio debieron ser: Objeto, Plazo y Costo. Pues bien lo único claro fue que el Objeto era la implantación de un Estado Marxista Leninista o mejor Castro Chavista con “el tal socialismo del siglo 21”. Pero de Costo y  Plazo nada. Y ahora surge, rodeado de mamertos y áulicos sin autoridad moral, el Primer Mandatario,  a decir, ante su fracaso, que es preciso poner Plazos. Son tantas las equivocaciones, como la de elegir como sede de las conversaciones a un “territorio neutral”, como Cuba, y unos garantes cómplices de los bandidos ¡No les da ni pena!


Respecto al Gabinete Ministerial hay que reconocer que si “por sus obras los conoceréis” requiere de una reingeniería total. En cuanto al mentiroso Dane y la falsa Registradoría,  en conjunto, hay que decirles que: “No les da ni pena”.


En la legislatura se pasea rampante la repartición de mermelada, y el tráfico de influencias. ¡No les da ni pena!  Afortunadamente, es preciso reconocer, que  se está librando una gran lucha desigual por parte de la oposición.


En la Administración de Justicia, es claro que se tienen unas Cortes, Jueces y Fiscales absolutamente sesgados persiguiendo con saña a quien se digne otorgar siquiera un saludo al Presidente Uribe. Al mismo tiempo, pregonan y actúan con  una laxitud enfermiza con todo lo relacionado con las infamias perpetradas por las FARC. ¡No les da ni pena! Es claro que, aunque no abundan las excepciones, estas existen, lo que confirma el aserto. 


A nivel local, como ejemplo, se utiliza en el proyecto de Parques del Río, la fórmula diabólica de: “Sobreestimar los beneficios y subestimar los costos y perjuicios”, para “ferrocarriliar” con adornos pseudo poéticos de concursos arquitectónicos, el Proyecto. ¡No les da ni pena!