Columnistas

EPM en Chile baila en los millones
Autor: Guillermo Maya Muñoz
27 de Abril de 2015


EPM acaba de hacer una negociación por 965 millones de dólares (mdd), comprando en su totalidad la compañía de Aguas de Antofagasta (Adesa), perteneciente al grupo chileno Luksic, que potabiliza agua de mar y vende agua en Bloque a sus clientes industriales y mineros, al mismo tiempo que atiende el servicio de agua residencial y de alcantarillado, en “las localidades de Antofagasta, Calama, Tocopilla, Taltal, Mejillones, Sierra Gorda y Baquedano, en el extremo Norte de Chile”.

EPM espera unos rendimientos anuales netos de 45 mdd, una tasa de 4.66 por ciento. Una semana antes, EPM había pagado 503 mdd por el 22.14 por ciento de la empresa de trasmisión eléctrica Taesa de Brasil.


El Grupo Luksic compró Adesa en 2003 por 160 mdd y la vendió por seis veces su precio de compra. Este grupo tiene intereses en diverso sectores económicos, especialmente en minería de cobre y molibdeno, con exploraciones en Chile y en otros países (Wikipedia).


El Gerente de EPM conteniendo la emoción  afirmó: “Estamos muy contentos con la próxima llegada de Adesa al grupo empresarial, (…) Reiteramos nuestro agradecimiento al pueblo chileno por abrirnos las puertas de su territorio y permitirnos participar en sus sueños de crecimiento y desarrollo con inclusión social”. 


Chile padeció la dictadura militar pinochetista que adoptó las reformas neoliberales, privatizando el cobre, las pensiones y cuanto se pudo privatizar, para que reinara el mercado como asignador supremo para que los bienes y servicios, como la educación, llegaran a la población que pudiera pagarlos, dando como consecuencia una alta concentración de la riqueza y del ingreso. Las reformas y políticas neoliberales han continuado bajo los llamados gobiernos concertacionistas, hasta hoy, que se alternan en la burocracia y la corrupción.


¿Cuál es el origen de Adesa? Según El Diario de Antofagasta, “luego que los sucesivos gobiernos de la concertación siguieran al pie de la letra los lineamientos económicos heredados de la dictadura militar, los chilenos fueron despojados del agua potable, la que fue concesionada. Es así como desde el año 2003 el agua potable dejó de ser suministrada por la estatal Essan, para que su lugar fuera ocupado por Aguas Antofagasta” (Luksic vende la privatizada Aguas Antofagasta a consorcio colombiano, abril 23-2015). Esta concesión está vigente hasta 2033.


Por otro lado, el Diario de Antofagasta reporta que  el diputado Marcos Espinosa, del Partido Radical Social Demócrata,  -“convencido de reformar el código de Aguas que data de 1981, para que la administración de este recurso estratégico sea responsabilidad del Estado”- señalo que: “Finalmente fuimos espectadores de cómo la última compañía chilena, que tenía a cargo una concesión de agua, vendió el 100 por ciento de sus acciones a una empresa colombiana. Es inaceptable que un bien de uso público esté secuestrado por la leyes del mercado” (Diputado pide nacionalizar el agua y que deje de estar secuestrada por el mercado, abril 23-2015).


Según el diputado Espinosa, en el Norte de Chile hay cuencas de aguas agotadas y es posible que otras desaparezcan: “Cuando revisamos la estructura de propiedad del agua en el norte de Chile, constatamos que los derechos están en manos de concesionarias de agua potable y compañías mineras, tanto públicas como privadas. Particularmente, en la provincia de El Loa existen cuencas que están agotadas por el uso intensivo de la actividad minera. En San Pedro de Atacama, se han sobre-otorgado derechos de agua a comunidades y particulares que, si se hicieran efectivos, la cuenca del río San Pedro desaparecería“.


El diputado Espinosa, por último, da una alerta, que EPM debería considerar con cuidado: “Necesitamos dar un paso definitivo para recuperar y nacionalizar los recursos hídricos de tal manera que el Estado pueda garantizar, administrar y darle sustentabilidad a este recurso estratégico y bien de uso público que le pertenece a los chilenos y chilenas“.


Desde el punto de vista de los inversionistas extranjeros, Chile es considerado por país “serio y estable” en cuanto a las reglas de inversión. Sin embargo, el ambiente político y las tendencias del mismo, en cuanto al cambio de reglas, en servicios públicos, por ejemplo, pueden ser un hecho, mucho más ahora, cuando en Chile se está promoviendo una asamblea nacional constituyente. En este sentido, EPM debe escuchar las voces de todos los chilenos y no solo los cantos de sirenas de los asesores e interesados en el negocio, que siempre entonarán alabanzas para quien les pague. 


Igualmente, por lo que se dice en las redes internautas, la calidad del agua que entrega Aguas de Antofagasta no es la mejor, en color y sabor, y hay quejas al respecto, En este sentido, EPM debe mejorar el servicio, y el acceso, con tarifas adecuadas, de amplios sectores de la población que pueden estar por fuera del mismo. Hay que desarrollar acciones dirigidas a ganarse al ciudadano, sobre todo en un servicio esencial para su existencia.


¿Cómo hacen nuestros cementeros, banqueros, y EPM para comprar empresas extranjeras? Como lo hicieron los japoneses, marcando precios altos, por su alto poder de mercado, a sus nacionales, con la diferencia que Colombia es un país de alta desigualdad y de bajos salarios, mientras Japón paga salarios altos y tiene una alta equidad social.