Economía

Coffee growers of Ciudad Bolívar will see their dream fulfilled
Caficultores de Ciudad Bolívar verán su sueño cumplido
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
26 de Abril de 2015


En un beneficiadero de café se lava, se despulpa y se seca el café cereza para convertirlo en café pergamino.


Foto: Giuseppe Restrepo 

Los caficultores que se comprometan a entregar todo su producto a la microcentral de beneficio tendrán garantía de compra de toda su cosecha.

"Hoy empezamos a soñar con los ojos abiertos”, dijo emocionado Rafael Zapata, presidente del Consejo de Administración de Los Andes Cooperativa, durante la presentación del proyecto de la microcentral de beneficio de café que su entidad y Colcafé construirán en el corregimiento de San Bernardo de los Farallones, en el municipio de Ciudad Bolívar.


Y es que la existencia de una microcentral de beneficio en aquella región los tiene muy orgullosos porque además de traer interesantes beneficios económicos van a aportar significativamente  a la descontaminación de las cuencas hídricas que son afectadas principalmente por el proceso de lavado del café que cada caficultor hace en su finca; como este proceso de lavado, despulpado y secado quedaría en manos de la micro-central y allí habrá además una planta de tratamiento de aguas residuales, podría generarse un ahorro cercano a los 25 millones de litros de agua al año, indicó Miguel Moreno Múnera, presidente del Negocio del Café del Grupo Nutresa, al que pertenece Colcafé.


La inversión total para la construcción del proyecto es de $5.000 millones, de los cuales Colcafé aportará en donación $1.000 millones, los $4.000 millones restantes los gestionó la Cooperativa: “Lo primero es que vamos a aplicar a los recursos del Incentivo a la Capitalización Rural  (ICR)  por ser una asociación de pequeños productores, y también la Asamblea de Delegados autorizó que de los cafés de la prima fair trade (comercio justo), donde los clientes que compran el café pagan US$0,20, que se utilizaran US$0,15 para esta inversión”, aseguró Juan David Rendón, gerente de la Cooperativa.


Juan David Rendón socializó el proyecto con los caficultores de Ciudad Bolívar este viernes.


Foto: Giuseppe Restrepo 

Según Rendón la idea de realizar este proyecto salió de las comunidades que viendo su necesidad de infraestructura y las altas tasas de rechazos de café encontraron la necesidad de juntarse porque “haciendo el beneficio juntos nos va mucho mejor ya que podemos generar más valor agregado”. Esas necesidades las recolectó la Cooperativa “y empezamos a tocar puertas y a buscar aliados, es así como llevamos el proyecto a Colcafé, encontramos eco en esta gran empresa y es así como nace este gran proyecto en el Suroeste”. 


La tasa de rechazo del café de la zona puede estar entre el 20% y el 25%, dijo Rendón, y la idea es llevarla a niveles inferiores al 2% y de esa manera beneficiar al caficultor porque puede percibir un mejor ingreso ya que la mayor cantidad de defectos en taza se da en el beneficio y esa responsabilidad se trasladaría a esta planta.


Moreno Múnera enumeró tres ventajas que tendrán los caficultores por tener este proyecto: “Esta será una central con la mayor tecnología, que va a hacer un proceso estandarizado y eso va a permitir consumir mucha menos agua por kilo de café procesado, la disposición de las aguas a las cuencas va a ser totalmente tratada garantizando una disposición de un agua óptima que no va a contaminar, el consumo de energía por kilo de café procesado va a ser menor que en un beneficio propio de una finca; en el tema social van a tener más tiempo, al no ser ellos responsables de hacer el proceso de beneficio y secado van a tener tiempo para dedicar al agro y a estar con sus familias; el beneficio económico está dado en que se ahorran el dinero que invierten en sus beneficios propios y en que mejoran su tasa de rechazo y cuando el café cumpla ciertos niveles de calidad se puede pagar unas primas, o sea que en el neto es un gran beneficio para los caficultores”.


Los caficultores de Ciudad Bolívar conocieron la maqueta del beneficiadero que tendrán en el corregimiento Farallones.


Foto: Giuseppe Restrepo 

El Presidente de Colcafé advirtió que de ninguna manera esta es una forma de quitarle el valor agregado a los caficultores, sino que es una herramienta para que el café como tal pueda mejorar los estándares de calidad, “nosotros estamos encantados de que los caficultores sigan mejorando el perfil del grano que hay en el país y con eso generar más oportunidades de negocios para ellos y para nosotros”.


Por eso mismo, Juan David Rendón explicó que “Colcafé hizo una donación a la Cooperativa y nunca ha puesto exigencias de que el café sea únicamente para ellos, pero obviamente siempre tendrá la primera opción y tendrá la posibilidad de acopiar y comprar todo el café que acá se produzca, pero no hay una exigencia porque es una donación de carácter social que ayuda en todos los aspectos: ambientales, sociales y de ingreso al caficultor. Lo que sí tendremos con quienes decidan vender sólo a este beneficiadero, es la garantía de compra de toda su cosecha”.


El diseño


El diseño arquitectónico del nuevo beneficiadero está inspirado en los colores y en la tradición del café colombiano y lo convertirá en una obra emblemática y referente en la región. Una vez finalizada, la central contará con una zona para la recepción del café cereza, otra para el proceso de beneficio y un área social para los campesinos equipada con computadores e internet en la que los caficultores podrán compartir sus conocidos y tener acceso a herramientas tecnológicas de difícil acceso en la región. El proyecto también contará con un laboratorio de investigación cuyo objetivo será el de identificar usos alternativos de los subproductos resultantes del proceso de beneficio.



Una historia de éxito

Roberto Zapata es un caficultor de Jardín (Antioquia) y diariamente lleva su producción a la microcentral de beneficio de su municipio y de manera inspiradora les contó a los caficultores de Ciudad Bolívar cómo ese proyecto llegó para liberarlo de cargas que lo alejaban de la tierra y de su familia.


“Antes teníamos problema con la tasa de rechazo cuando cada quien lo secaba, porque lo hacíamos diferente, a algunos se les reposaba porque no alcanzaban a secarlo el mismo día que lo lavaban. Ahora, en cambio, en la tarde entregamos el café cereza y nos dan la facturita ahí mismo y eso es plata de una vez, no tenemos que esperar a hacer todo ese proceso para pagarle a los trabajadores”, aseguró don Roberto, quien además animó a los asistentes a entrar al proyecto porque “esta empresa (Colcafé) va a vender el café de ustedes en cualquier parte del mundo y le van a volver a comprar porque es un café de alta calidad y así todos van a ganar”.




Las vías para llegar

“Si no hay vías no hay nada”, dijo a un grupo de amigos uno de los caficultores de Ciudad Bolívar, porque con la micro-central de beneficio a los campesinos ya no les recogerán el café en su finca sino que ellos deberán desplazarlo hasta el beneficiadero, que queda en una vereda de difícil acceso, con una carretera en mal estado y muy escarpada.


Al respecto, Juan David Rendón afirmó que la Cooperativa sí ha hecho gestiones frente al Gobierno para que se mejore la situación: “Nosotros como asociación sí hacemos los llamados a los municipios y al Departamento pero creo que entre todos podemos buscar la forma para que estas entidades arreglen las vías terciarias porque esa es una responsabilidad del Municipio, del Estado y del Gobierno y nosotros como Cooperativa lo que hacemos son estas obras de infraestructura pero no podemos suplantar las responsabilidades del Estado. Pero sí haremos la presión necesaria”.