Editorial

Cincuenta a駉s de Augura
20 de Abril de 2015


Los lectores de Gabriel Garc韆 M醨quez han recordado en su aniversario los escenarios de la Zona bananera del Magdalena, los enclaves de la United Fruit Company y las tragedias de una riqueza que fue ajena.

Esa memoria coincide con la celebración del banano; esta, escrita con esperanza: el cincuentenario de la Asociación de Bananeros de Colombia, Augura, gremio que, con Unibán, protagoniza la historia de la independencia y consolidación de la industria bananera nacional.


Comenzaban los años 60 cuando las multinacionales comercializadoras de banano regresaron a Urabá para retomar el proyecto de siembra de la fruta, abandonado en la I Guerra Mundial. Mediante incentivos, contratos a cinco años y apoyos técnicos, motivaron a nuevos empresarios a sembrar las primeras 12.000 hectáreas. Muy pronto, esos productores reconocieron la importancia de formar un gremio sin ánimo de lucro que gestionara necesidades comunes, visión que alentó el surgimiento de Augura. Desde allí, reconocieron también la necesidad de asociarse, dando vida a Unibán, empresa comercial que en su tercer aniversario, el 9 de abril de 1969, realizó la primera exportación de banano, declarando así su independencia de las comercializadoras internacionales que pretendían desmejorar sus contratos y que marcó el destino de la producción de banano en Colombia.


En la tarea de consolidar la producción de banano y plátano en Urabá y reactivar las zonas productoras en Magdalena y La Guajira, Augura ha sido lugar de diálogo, medio de apoyo frente a la competencia y voz ante los gobiernos. Después de ser interpelados como puntos de apoyo, las administraciones regionales se han convertido en compañeras en los proyectos de desarrollo social e impulso al emprendimiento local, mientras el Gobierno Nacional es interlocutor en la gestión del desarrollo empresarial, mediante programas como los subsidios a las fumigaciones que paliaron el impacto de la revaluación del peso. Superado el trago amargo cambiario, los gobiernos y el sector siguen el curso de proyectos de infraestructura indispensables, como la Carretera al Mar, que avanza en sus dos tramos; y la Transversal de las Américas y el Puerto de Urabá, que están a la expectativa de avances firmes. Si para los productores, Augura es apoyo insustituible, para los gobiernos, las organizaciones sociales y la Iglesia Católica es aliado imprescindible de sus esfuerzos por el desarrollo integral y la defensa de la democracia sin comprometer su integridad institucional y a pesar del abandono de las instituciones. 


Las grandes conquistas, y batallas en curso, de Augura como aglutinante del sector bananero colombiano y sus compañías exportadoras, se han librado y se siguen dando en terrenos en los que la independencia se conquista cada día, y arrebatándola a fuertes poderes imperiales. Los bananeros de los nueve países del Área Dólar enarbolan con orgullo su triunfo en la batalla jurídica contra los aranceles con que la Unión Europea castigó al banano latinoamericano, a fin de ofrecer protección paternalista a sus excolonias africanas. Tras dos arbitramentos favorables en la Organización Mundial de Comercio, en noviembre de 2009 se firmó el acuerdo que aceptó eliminar gradualmente los aranceles y puso fin a la “guerra del banano” que durante 16 años tuvo que librarse en las instancias jurídicas. El gremio sigue luchando por su libertad, por ello insiste en que se reconozca a Banatura como certificado de calidad a la gestión agrícola, empresarial, social y ambiental, en condiciones sostenibles, y se le acepte como sustituto de las certificaciones impuestas, y otorgadas a costos estrambóticos, por los autores de estas formas de neocolonialismo moral sobre los vendedores del Primer Mundo.


En alianza con el ICA, el Gobierno Nacional y los productores, Augura ha de liderar la lucha para evitar que el Mal de Panamá (raza IV) ataque las plantaciones colombianas, generando daños económicos y sociales que serían inconmensurables. Las complejas investigaciones que se realicen en este campo seguro fortalecerán sus capacidades técnicas, desarrollando habilidades de sus asociados y generando conocimiento, convertido en patrimonio público, sobre la fruta y su cultivo. También en estas batallas, el gremio debe contar con el respaldo, la confianza y los recursos que garanticen la supervivencia y consolidación del sector bananero, el tercero en exportaciones agroindustriales de Colombia, gracias a que en 2014 tuvo ventas por US$835’546.254, según Procolombia. FundaMundo y su periódico EL MUNDO, orgullosos hijos del sector bananero, se unen con alegría a esta celebración y desean larga vida a Augura.