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Congress discusses law of financial costs
Congreso discute ley de costos financieros
Autor: Olga Patricia Rendn Marulanda
19 de Abril de 2015


Lo que pretende la ley es aminorar los costos que pagan los usuarios para utilizar los servicios financieros y las penalidades que hoy pagan por no usarlos.


Completo pasó el Proyecto de Ley 036 de 2014  “por medio de la cual se dictan normas en materia de costos de los servicios financieros, reportes en centrales de riesgo y se dictan otras disposiciones” por la Cámara de Representantes, queda pendiente de debatirse en las plenarias del Senado.


Este es considerado por el representante a la Cámara, David Barguil, quien fue el ponente del proyecto radicado desde el 22 de julio de 2014, una gran oportunidad para apuntarle realmente a la inclusión financiera.


Y es que mucho se ha dicho de que impuestos como el 4x1.000 son onerosos y antitécnicos, pero poco se había analizado la estructura de costos que encuentra un usuario por el simple hecho de abrir una cuenta de ahorro y aunque el proyecto de ley no elimina todos los costos, sí erradica algunos de los más “innecesarios” en el sistema financiero.


El proyecto contempla cuatro artículos en los que: primero, los colombianos no serán reportados ante las centrales de riesgo por pequeñas deudas, si son inferiores al 20% del salario mínimo, actualmente este monto es de $127.200; segundo, los usuarios podrán disponer de todo el dinero en sus cuentas de ahorros o depósitos electrónicos, sin tener que dejar el límite mínimo de $10.000 que normalmente exigen las entidades; tercero, una cuenta de ahorros que se encuentre inactiva durante dos meses no tendrá que pagar cuota de manejo de ninguna índole y menos de retroactivos cuando el titular de la cuenta haga nuevos depósitos o movimientos; y finalmente, los bancos estarán obligados a generar una rentabilidad mínima positiva en todas las cuentas de ahorro.


En la exposición de motivos del proyecto se referencia el documento Acceso a servicios financieros adelantado por el Banco de la República en el que se “encuentra lo que son claras fallas de inclusión financiera: Colombia es un país donde la inclusión financiera efectiva, basada en un concepto de acceso como el acceso, el uso, la calidad y bienestar, está asociada a consumidores con altos niveles de ingresos, alto nivel de educación general y financiera. Esta exclusión termina marginando socialmente individuos con un potencial interesante para incrementar el bienestar social”.


En esa misma exposición se calcula cuánto deberían tener hoy las cuentas de ahorro para que el usuario no sufra pérdidas por usar un producto financiero, “en cuentas de ahorro de algunos bancos se pagan tasas de interés de 1% efectivo anual, mientras se cobran cuotas de manejo de hasta $9.900 sin contar el costo de cuota de manejo de la tarjeta débito. En estas condiciones, el usuario deberá tener un saldo de $10’843.373 para pagar tan sólo el costo de la tarjeta. Si se cuenta con un talonario con 20 cupones para la cuenta de ahorro, con un costo de $70.000 pesos, el saldo para no perder en la cuenta debe ser de $84’384.308. Vale la pena anotar que en algunos casos estos intereses sólo son reconocidos si se tienen más de $100.000 de saldo”. Actualmente, las cuentas de ahorros que tienen hasta cinco salarios mínimos reportan rentabilidades menores a $100, en la mayoría de los casos. 



Desde el sector financiero

“Los costos de los productos y servicios financieros no son excesivos a la luz de los estándares regionales y de allí que la Asociación Bancaria llame la atención sobre la importancia de que el país se percate de que la Banca en Colombia continúa comprometida con garantizar productos de alta calidad al menor costo posible. Sin embargo, también reconoce que aún existen grandes retos en este frente, cuyos esfuerzos para afrontarlos deberán ser encarados por parte del sector público y privado. La banca continuará redoblando esfuerzos en seguir mejorando la experiencia del cliente en su contacto con el sector, disminuyendo aún más el número de procesos que se realicen en oficinas físicas, promoviendo el uso de los canales existentes y dinamizando los programas de educación financiera, clave para la dinámica del sistema y para derrumbar las creencias erróneas sobre la banca que han venido haciendo parte del imaginario colectivo”, aseguró Asobancaria.


Además, la eficiencia administrativa (medida como el gasto administrativo sobre los activos) ha mantenido una senda decreciente desde principios de 2004 con una leve corrección al alza en 2008 por la crisis financiera internacional, pero descendiendo posteriormente hasta llegar a sus niveles mínimos del 3,3%. Esto quiere decir que la banca gasta actualmente el 3,3% de sus recursos para gestionar el total de sus activos, cuando a principios de 2003 el gasto equivalía al 6,4% del total de activos. Estas mejoras en eficiencia producen un ahorro para el sistema bancario que se ha ido trasladando a través de menores costos a los usuarios, como lo demuestra la evolución del Índice de Precios de los Productos Financieros de Asobancaria.