Mundo deportivo

“The Virgin appeared before them” (A miracle happened to them)
Se les apareció la virgen
Autor: Jonny Andrés Sampedro
18 de Abril de 2015


Los badmintonistas antioqueños están de plácemes con la visita de la escocesa Jillie Cooper, exjugadora profesional, quien por estos días comparte sus conocimientos sin costo alguno con ellos.


Foto: Giuseppe Restrepo 

Jillie Cooper en una de sus jornadas de enseñanza con los chicos antioqueños. La europea dice que volverá pronto a Medellín, pero primero se enfocará en buscar empleo en negocios, carrera que estudió mientras ejercía su carrera deportiva.   

Jillie Cooper quería un respiro, una pausa y un cambio que le permitiera alterar la rutina. Sucedió porque una serie de lesiones la forzaron a dejar el badminton de a poco, por tal razón quiso darle un giro a su vida.   


Optó por romper ocho años de intensos entrenamientos, viajes y competiciones. De representar a Escocia en cuanto certamen había y decidió refugiarse en Colombia, específicamente en Cartagena, a inicios de este año. 


Llegó allí porque tenía varios amigos con quienes disfrutó la Ciudad Heroica, la recorrió y la admiró, pero sentía que algo le faltaba: Aprender el castellano, el cual no se le facilitaba mucho con el acento caribeño y jugar, así fuera sólo por diversión, al badminton.


Le recomendaron venir a Medellín, “porque aquí lograría aprender español con un acento más claro y diálogos pausados”, cuenta Jillie. 


Instalada en la Bella Villa le sorprendió ver tanto deportista y por medio de su profesora se enteró que había una liga de badminton. Creó el contacto con ellos, quiso conocer las instalaciones, sus practicantes y con esa idea y sus dos raquetas se presentó en el Coliseo de Combate de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot.


Hola, soy Jillie


Según recuerdan los chicos de la Liga, Jillie se apareció de la nada a finales de enero. A ellos les sorprendió ver a una chica rubia, de ojos claros y casi un metro noventa hablando inglés, e intentando hacerse entender mediante un mal español.


Más les llamó la atención verla jugar y el interés fue mayor cuando conocieron su hoja de vida: “Ingresé a internet a ver quién era y me quedé con la boca abierta. Supe que había estado entre las mejores 25 del mundo en dobles femenino, que no era asiática, como es lo habitual y lo primero que hice fue tomarme una foto con ella, porque no sabía cuándo iba a volver una mujer tan interesante”, recuerda Cristina Ramírez, integrante de la selección Antioquia. 


Para fortuna de su nueva admiradora la escocesa volvió. A Cooper le llamó la atención ver a chicos que no tenían la indumentaria para jugar el deporte que ella ama y le apasiona, así que se ofreció desinteresadamente en darles una mano en lo deportivo y respecto a esta situación.


El único favor que pidió es que le dejaran practicar el español con ellos y pues todos estuvieron de acuerdo, ninguno se opuso, dado que por una simple conversación, se iban a empapar de conocimiento. 


“El poder estar con ella en un partido o práctica de cualquier modalidad, es como si un futbolista de la talla de Luis Figo viniera a Medellín, desinteresadamente, a compartir entrenamientos y a dar consejos a alguno de los equipos de la liga de acá”, asegura el entrenador español, al servicio de la selección Antioquia, César González.


El guía ibérico sabe que este tipo de gestos no se ven repetidamente y concluye: “Su visita no tiene precio. Es incalculable el valor que tiene su ayuda, su experiencia y que los chicos puedan compartir con una jugadora profesional. Lastimosamente en un mes volverá a Escocia, pero dejará un grato recuerdo entre nosotros”.



Chica altruista

La explicación de sus mejores golpes y secretos no han sido únicamente el aporte de la británica Jillie Cooper durante este tiempo. La joven de 26 años de edad, nacida en Edimburgo, fue más allá y contactó una ONG francesa que apoya el badminton.


“Estamos muy agradecidos con ella porque gracias a su intermediación sus amigos de Solibad (Solidaridad para el Badminton) nos hicieron llegar 24 raquetas, ocho pares de tenis, tres tarros de volantes (300.000 pesos cuestan aproximadamente) e indumentaria de los clubes de allá para los chicos que más lo necesitaban”, cuenta Juan Camilo Gallego Góez, entrenador del Club Poonas.


La ayuda fue más allá. Con su intermediación la ONG francesa giró cerca de 1.500 euros para desarrollar este deporte con chicos de escasos recursos.


“Así es. Hasta fin de año estaremos con 20 niños de una escuela de Llanaditas, dándoles clases gratis, los uniformes y el transporte al estadio. La idea con ellos es que disfruten de esta actividad deportiva y alejarlos de malas prácticas”, puntualizó Gallego Góez.




Así la ven

-“Soy especialista en dobles femenino y en mi caso me ha servido mucho su visita por las tácticas y técnicas que nos ha mostrado. Su presencia ha sido muy positiva para todos en general”, Cristina Ramírez, jugadora antioqueña de badminton y entrenadora de las Escuelas Populares del Deporte del Inder.


-“El hecho que haya sido número 25 del mundo le da muchos méritos. En lo deportivo es muy buena y con su forma de ser también, es buena compañera, amable, extrovertida y sociable”, Laura Sánchez, integrante de la selección Antioquia de badminton.