Economía

Iran would open its faucets
Irán abriría sus grifos
Autor: Redacción EL MUNDO
17 de Abril de 2015


Irán y varias potencias mundiales llegaron a un acuerdo en el que Irán aceptó que técnicos internacionales revisen su programa nuclear. A cambio Occidente levanta las sanciones sobre exportaciones, principalmente de petróleo al país persa.


Foto: EFE 

El presidente iraní Hasán Rohaní dijo que su país no está negociando un acuerdo sobre su programa nuclear “con el Senado o el Congreso de los EE.UU. sino con los países del Grupo 5+1”.

Irán lleva años almacenando crudo ante la imposibilidad de exportarlo por las sanciones que recaían sobre el país. El mercado mundial del petróleo, que continúa en pleno proceso de ajuste según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se enfrenta a un nuevo reto. 


En la actualidad, el Gobierno de Irán tiene 30 millones de barriles de crudo almacenados en docenas de supertanqueros en las riveras del estrecho de Ormuz y fuentes confiables de traders de la región dicen que cuando le den luz verde, los iraníes pueden poner de inmediato en el mercado una producción de 800.000 barriles diarios de crudos livianos y dulces, lo que podría recargar el peso de la sobreoferta actual.


En su informe mensual divulgado, la AIE destacó que la oferta de petróleo continúa siendo incierta por diferentes factores, uno de los cuales es el resultado de las conversaciones de Teherán con las grandes potencias y el calendario de un hipotético levantamiento de las sanciones.


Eso lleva al organismo a concluir que un incremento de las exportaciones iraníes se ha convertido en “una posibilidad real”, aunque podría llevar algo de tiempo al país persa expandir su capacidad de producción. Pese a ello, la explotación de los campos ya desarrollados sería “rápida”, y más aún la del almacenamiento flotante, del cual se calcula que hay suficiente como para abastecer cargamentos de 180.000 barriles diarios durante seis meses.


“Los avances en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní no sólo ponen en duda las pasadas previsiones sobre su producción futura sino que también han animado a otros productores a aumentar su oferta y a vigilar su cuota de mercado ante un potencial regreso de Irán”, asegura el organismo con sede en París.


De acuerdo con agencias internacionales, Irán ya ha enviado un grupo de funcionarios petroleros iraníes a China buscando un mayor paquete de inversiones para las exportaciones de crudo. A lo que siguió la reciente visita del ministro de Petróleo de Irán, Bijan Zanganeh, a Pekín. Irán espera duplicar sus exportaciones de petróleo en los primeros dos meses siguientes al levantamiento de las sanciones y China será una parte crucial para hacer ese sueño una realidad. En 2012, antes de que le aplicaran las sanciones, Irán era el tercer mayor exportador de petróleo a China. En 2013, había retrocedido al sexto lugar, detrás de Omán, Rusia e Irak.


Irán ha almacenado el exceso de crudo en buques durante los últimos dos años y medio, las restricciones sobre sus ventas de petróleo dejaron sin salida a millones de barriles que excedían el consumo nacional. El país exporta entre un millón y 1,1 millones de barriles de crudo por día, por debajo de los 2,5 millones previos, antes de que Estados Unidos y la Unión Europea aumentaran las sanciones petroleras a mediados de 2012.



Las negociaciones con China

Las compañías estatales China National Petroleum Company (Cnpc) y Sinopec ya habían prometido miles de millones de dólares a proyectos de petróleo iraní antes de que las sanciones fueran establecidas. Sinopec, por ejemplo, tiene un acuerdo con Irán de US$2.000 millones para desarrollar un campo petrolero en Khuzestan, al suroeste del país, en la frontera con Irak. La otra gigante Cnpc tiene otro contrato firmado con Irán para explotar un campo en el norte de Azadegan, también fronterizo con Irak.


En 2011, a medida que avanzó el procesamiento de las sanciones, las petroleras chinas comenzaron a alejarse discretamente de nuevas inversiones. Cnpc se retiró de un acuerdo para desarrollar un campo de gas natural en South Pars en 2012, diciendo que las sanciones habían hecho demasiado difícil conseguir el equipamiento necesario de las empresas occidentales.


Sin embargo, a la primera señal de alivio, China se movió rápidamente para volver a comprometerse con el petróleo iraní. En los primeros seis meses de 2014, las importaciones chinas de petróleo desde Irán aumentaron 48% respecto al mismo período del año anterior. Ese ritmo se desaceleró durante el resto de 2014, pero el año en su conjunto todavía registró un aumento del 28% en las importaciones de petróleo de Irán.