Editorial

Expoartesano abre los ojos
17 de Abril de 2015


Con la participación de 360 creadores, desde hoy y hasta el domingo 26 de abril abre sus puertas Expoartesano.

La memoria, una de las más bellas e interesantes exposiciones comerciales y la más masiva de las actividades de divulgación cultural colombiana que se realizan en la región. En su tercer año, esta Feria pretende consolidarse como punto de encuentro y eje de un rico intercambio de creadores tradicionales y contemporáneos; compradores nacionales e internacionales, y unos 40.000 espectadores interesados en conocer más las creaciones tradicionales y contemporáneas que representan la diversidad de las culturas que coexisten en Colombia y reconocer entre ellas las que constituyen su identidad. Desde su inicio, cuando se realizó durante cuatro días, con 300 creadores y 23.400 visitantes, Expoartesano ha demostrado inmenso potencial como pilar y fomento del desarrollo integral desde el diálogo de saberes y experiencias en torno a estos bienes culturales. Su crecimiento ratifica el acierto de los organizadores, liderados por la talentosa Alicia Mejía, en la selección de temas, expositores, espacios complementarios de presentación y su proyección como experiencia innovadora que hunde sus raíces en la memoria y el apego a las tradiciones.


Hace dos años, en el editorial Memoria y esperanza, recibimos la feria como proyecto que ofrecía grandes posibilidades a la consolidación de la identidad, la formación de una industria cultural y la dignificación del trabajo de artesanos creadores de bellos objetos y productos de uso cotidiano, a veces convertidos en adornos. Hoy se pueden mostrar muchos avances en el cumplimiento de esos objetivos, gracias al patrocinio económico de los sectores público y privado, y a los esfuerzos de instituciones culturales como Artesanías de Colombia y diseñadores y artesanos contemporáneos que apoyan a los artesanos tradicionales para que, en el marco del respeto por la historia de su cultura, puedan aprovechar los aprendizajes del diseño y los desarrollos tecnológicos, para mejorar sus procesos de producción, hacerlos sostenibles y garantizar su calidad. Mediante esas conversaciones de saberes, la Feria avanza como uno de los medios eficientes de promoción y proyección de una industria cultural alrededor de los productos y bienes artesanales, en torno a la cual sea posible promover el bienestar, el desarrollo económico y condiciones de equidad para los grupos sociales productores de estos bienes. Así como ha sucedido en otras culturas, las artesanías colombianas deben dejar de ser objetos folclóricos hechos por grupos condenados al olvido y la pobreza.


Paralelo a la liberalización de los mercados, las sociedades contemporáneas han abierto espacios para el diálogo intercultural. El comercio, el desarrollo de instituciones multilaterales con alcance global, los viajes temporales y las migraciones han sido fuente de conversaciones y aprendizajes que logran enriquecer aquellas culturas fuertes en su autorreconocimiento y valoración. El reto es convertir, como logra hacerlo Expoartesano, los intercambios en oportunidades para dar a conocer nuestra riqueza como nación multiétnica y pluricultural, aprender de otras culturas, e impulsar el comercio de los productos, bienes y servicios de nuestra tradición. 


Sea esta, pues, ocasión para confirmar nuestro aprecio por este importante programa de formación de identidad cultural, mediante nuestro compromiso de amplio cubrimiento informativo a la diversidad de saberes, tradiciones y bienes culturales nacionales; y de investigar y educar sobre sus significados y potencialidades, provocando así el reconocimiento, apropiación y transformación de esos conocimientos y valores por parte de nuestros lectores. ¡Bienvenida Expoartesano, y bienvenidos todos los herederos, guardianes y renovadores de la rica memoria cultural del país!