Mundo deportivo

A chess master has left
Se fue un maestro del ajedrez
Autor: Redacción EL MUNDO
13 de Abril de 2015


Óscar Humberto Castro Rojas, ícono del ajedrez colombiano, falleció en la noche del sábado a la edad de 61 años.


Foto: Archivo El Mundo 

En 1975, Óscar Humberto Castro Rojas alcanzó la norma de Maestro Internacional de Ajedrez. Además, en cinco oportunidades fue campeón nacional. 

Brillantez, talento excepcional y un juego agresivo fueron las características que demostró Óscar Humberto Castro Rojas durante toda su vida en el deporte ciencia, y quien es recordado como uno de los máximos exponentes de esa disciplina en Antioquia.


Su último triunfo fue a principios de este mes, cuando se coronó campeón del Torneo de Ajedrez celebrado en el Festival El Burro, en el municipio de San Antero, en el departamento de Córdoba, y en el que él fue uno de los invitados a competir. 


El maestro Castro Rojas fue un “nómada” del ajedrez pues durante años se dedicó a participar en cualquier torneo que se realizara en Colombia y así poder tener un sustento gracias a su pasión. Además, pese a nacer en Medellín, durante su extensa carrera ajedrecística participó en torneos nacionales representando a ligas como la de Caldas, Meta y Bogotá, las cuales le ofrecían mejores ayudas económicas. Pero desde hace tres años regresó a la liga de Ajedrez de Antioquia y volvió a vestir con orgullo los colores del departamento.


El maestro no sólo viajó por toda Colombia sino que también vivió durante un tiempo en Argentina, Rusia, Francia y España. Y gracias a que la mayoría de textos sobre el ajedrez, en las décadas de los setenta y ochenta, estaban en otros idiomas,  él, ayudado por su pasión a la lectura, pudo aprender otros idiomas, pues hablaba perfecto inglés y sabía ruso y francés.


Norbey Rodríguez, director ejecutivo de la Liga de Ajedrez de Antioquia, recuerda con emoción y cariño el legado del maestro, a quien describe como un ajedrecista de un talento “raro” y que su estilo de juego era “desconcertante y sorpresivo para el rival”. Por eso, Rodríguez reconoce que incluso en los últimos años “él sorprendía a los jugadores de las nuevas generaciones con su forma de jugar”.


Asimismo, Rodríguez recuerda dos memorables partidas del antioqueño ante grandes maestros internacionales. “Su época dorada en el ajedrez la vivió desde finales de la década de los sesenta cuando se enfrentó a jugadores de la talla de Vartanovich Petrosian y a Anatoli Karpov, excampeón del mundo”.


Ante Karpov, en duelo disputado en el año 1969, en Estocolmo, Suecia, el antioqueño perdió en un reñido duelo. Y en 1976, le ganó a Petrosian, otro excampeón mundial. 


En los últimos años el maestro también se dedicaba a dar clases particulares de ajedrez a jóvenes a los cuales, como afirma Rodríguez, él les pedía que no jugaran de forma mecanizada sino que como en su caso, practicaran un ajedrez con chispa, con talento y sobre todo, no jugarlo “al pie de la letra”.



Reacciones ante la partida del maestro

Luis Pérez Carrillo (presidente Federación Colombiana de Ajedrez): “Se fue un ícono del ajedrez colombiano que no tuvo una mayor trascendencia en el ámbito mundial por falta de apoyo económico. Participó en cinco o seis Olimpiadas de Ajedrez. Él sacrificó toda su vida por dedicársela a ese deporte”.


Juan José Calle (árbitro de ajedrez): “Fue uno de los ajedrecistas más grandes que ha tenido Colombia. Muy inteligente y preparado. Era una persona amigo de todos, repartía los premios que ganaba entre los jugadores”.