Columnistas

¿Pausa en la economía norteamericana?
Autor: Rafael Bravo
10 de Abril de 2015


Estar al mando de la locomotora mundial tiene enormes implicaciones. Si bien se jalona al resto, la carga que viene atrás se convierte en un peso inesperado y el esfuerzo termina por afectar el ritmo.

Luego de crecer al 5 por ciento en el último trimestre del año anterior, los primeros meses del 2015 dan la impresión de estar frente a una economía norteamericana cansada y moviéndose a media máquina. Las cifras sobre empleo del Viernes Santo no son propiamente de resurrección pues tan solo se crearon 126 nuevas plazas. 


Algunos analistas sostienen que no es el momento de encender las alarmas pues el reporte refleja un mes, mientras el promedio de los últimos 12 supera los 220 mil nuevos empleos. El fuerte invierno hizo estragos en la contratación de trabajadores de la construcción y el comercio. Aún quedan nubarrones por la fortaleza del dólar que afecta a los exportadores, el comportamiento de las economías europeas y china y la negativa de los consumidores a abrir sus billeteras. No sobra repetir que la economía norteamericana depende casi en un 70 por ciento del consumo.


Por otro lado, si bien los salarios por fin mostraron un repunte creciendo un 0.3 por ciento en marzo, en los meses anteriores subieron menos de lo esperado. La remuneración es la vara que determina el rumbo económico. Los economistas afirman que existe una especie de ‘’freno’’ equivalente a medio año en el crecimiento de los salarios atado a la tasa de desempleo. En otras palabras, el valor del incremento observado en marzo refleja la tasa de desocupación de septiembre.


Con una caída en los precios de la gasolina se esperaba un impulso de la actividad económica teniendo en cuenta la mayor disponibilidad de ingresos. La realidad ha mostrado que la gente decidió ahorrar en lugar de gastar. Algo positivo para los hogares pero negativo para el aparato productivo. Además, el consumidor continúa siendo escéptico en torno al futuro después de semejante crisis. Es lo que se llama confianza de los agentes económicos. Asimismo, el mal tiempo y las inesperadas temperaturas alejaron a los compradores de las tiendas.


El sector privado en contraste esta ávido de trabajadores capacitados para suplir las necesidades de la demanda. De acuerdo con la encuesta que mide la oferta de trabajo y la salida de trabajadores conocida como JOLTS (Job Openings and Labor Turnover Survey) hay 5.13 millones de trabajos disponibles, la cifra más alta desde el 2001. ¿Cómo explicar entonces semejante disparidad? La respuesta tiene que ver con la nueva realidad de una economía altamente tecnificada que depende cada vez más de la robótica, láseres y métodos avanzados de producción.


Hay coincidencia en que el desconcertante informe del empleo sea un asunto temporal y la economía reencuentre su rumbo positivo. Mientras tanto, la poderosa Reserva Federal encuentra motivos suficientes para abstenerse de subir las tasas de interés que han estado cerca de cero por mucho tiempo, una política que muchos le dan crédito para que el mercado accionario haya alcanzado niveles altos y para la recuperación sea una realidad indiscutible.


Finalmente, los Estados Unidos pese a lo que se diga marca el paso del rescate global pero va a ser necesaria la cooperación del entorno más allá de sus fronteras. Todo indica que la economía europea da señales de encaminarse en la dirección correcta pero persisten cielos cubiertos para China y Japón, protagonistas imprescindibles en el acontecer mundial.