Columnistas

Negativa anticipada
Autor: Rodrigo Pareja
31 de Marzo de 2015


Por primera vez en la historia del Concejo de Medellín, un proyecto de acuerdo anunciado por la administración, pero todavía no presentado, recibió la negativa de una mayoría de concejales de todos los partidos representados en la corporación.

Sucedió con la pretensión del alcalde Aníbal Gaviria Correa de solicitar autorización para que EPM pueda vender el 13,1% de acciones que posee en la empresa Isagén, negociación que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas se empeña en cristalizar, aunque  con ella entregue la soberanía del país y el interés de los colombianos a la voracidad de inversionistas foráneos.


Se afirma que este acuerdo del alcalde recibió negativa anticipada, porque 16 de los 21 concejales le solicitaron al jefe de la administración municipal no presentarlo ni vender las acciones, “porque consideramos que mantener dicho activo significa una contribución muy importante en la protección del medio ambiente y la plataforma energética para la competitividad de la ciudad, y por supuesto la inversión social”.


Recordaron  los 16 concejales en su misiva al alcalde, exhortándolo a no presentar dicho acuerdo, que Isagén es dueña  de San Carlos, Jaguas y Calderas en el departamento de Antioquia, centrales hidroeléctricas de las que “dependen los ecosistemas de las cuencas de los ríos Guatapé, Nare, Tafetanes y Calderas, de donde se genera el agua para la región y la energía para el país”.


Los argumentos anteriores, rotundos y contundentes, como tantísimos más que han sido esgrimidos para tratar de impedir el craso error del ministro Cárdenas, motivaron la carta de los concejales, la cual implícitamente es una negativa anticipada.


Porque no puede ser otra la actitud de los firmantes en caso de que el alcalde insista en presentar el acuerdo, ya que todo lo expuesto en su argumentación no ha variado un ápice ni puede ser enmendado o sustituido de un día para otro.


Enorme compromiso el que adquirieron los 16 concejales Aura Marleny Arcila, Fabio Humberto Rivera, Carlos Mario Mejía, Óscar Hoyos, Santiago Martínez, Jesús Aníbal Echeverri, Ramón Emilio Acevedo, Carlos Alberto Bayer, María Mercedes Mateos, Jaime Moncada, Álvaro Múnera, Carlos Mario Uribe, Robert Bohórquez, Roberto Cardona, Jaime Cuartas y Bernardo Alejandro Guerra.


¿Con qué cara y con cuales razones nuevas puede alguno de ellos variar su posición inicial en contra del acuerdo y de la venta de las acciones de EPM en Isagén, si la situación sigue siendo  la misma? ¿Acaso una canonjía, un empleo para algún familiar, un contrato para un amigo? Cualquiera que cambie de opinión estará conminado desde ahora a darles explicaciones a los ciudadanos, principalmente a sus electores.


Colombia tiene una de las tasas de intermediación más altas del mundo, pues mientras los generosos bancos reconocen un pírrico interés del tres o cuatro por ciento, le cobra en cambio el 24% o más por el dinero que le preste.


Sin embargo, el ministro de Hacienda prestará los seis, siete u ocho billones de pesos de la venta de Isagén a los potentados que van a construir las llamadas Autopistas de la Prosperidad, con ocho años libres de interés. En otras palabras, les va a regalar la plata.


Mantener EPM las acciones que tiene en Isagén y no coger esos recursos para gastarlos en cualquier cosa, es un imperativo patriótico, no solo regional ni parroquial, y ya los 16 concejales con su carta al alcalde dijeron anticipadamente que así debe ser.


Es más, no vender esas acciones puede ser un factor que sirva a la larga para impedir la consumación del crimen de lesa patria que quiere cometer a toda costa el terco ministro de Hacienda, tal vez abriendo trocha para ir después por ISA, por la totalidad de Ecopetrol y,  por qué no, de EPM.


Pilas concejales, que ya dieron su voto negativo anticipado. De lo contrario les faltarán palabras para explicar su contradictoria actitud.