Editorial

Los buenos pasos de valorización
31 de Marzo de 2015


Hechos recientes por y en torno al proyecto de valorización de El Poblado demuestran las bondades de esta iniciativa sobre la que ha caído el peso de ser refundadora del sistema de gestión que facilitó el desarrollo físico de Medellín.

Y las ciudades y regiones que lo adaptaron para aprovecharlo. Entre esos logros, se destacan la sentencia del Tribunal Administrativo de Antioquia que avaló la metodología para el cobro de la contribución; el cumplimiento de cronogramas en licitaciones y entrega de obras, y el pago realizado por los contribuyentes, que supera las expectativas fijadas el pasado septiembre, cuando se emitió la resolución de cobro.


En sentencia de segunda instancia cuyo sentido fue dado a conocer el pasado fin de semana, el Tribunal Administrativo de Antioquia confirmó la legalidad, porque se ajusta a las normas vigentes, de la metodología utilizada por el Fondo de valorización del municipio de Medellín, Fonvalmed, para notificar a los contribuyentes de la factura y el proceso de pago de su contribución. La acción popular instaurada el pasado enero también había sido denegada en el Juzgado 11 Administrativo Oral de Medellín. La celeridad en la actuación judicial en esta querella da firmeza a las actuaciones administrativas que sustentan el desarrollo de las obras en proceso en la zona que resultará beneficiada por esta inmensa intervención en los puntos de movilidad más crítica.


Con gran precisión, las instancias municipales avanzan en la preparación y adjudicación de licitaciones, así como en la entrega de obras. Desde el pasado 6 de marzo está en funcionamiento el puente de la Transversal Inferior con calle 10, del que se registran satisfactorios reportes sobre la calidad de la obra y la fluidez en la circulación en sentido norte-sur; esta satisfacción se acrecentará con la próxima entrega de las obras de movilidad vehicular y peatonal, así como 1.900 m2 de espacio público que traen calidad ambiental y de vida a una zona seriamente afectada por la contaminación visual y vehicular. Este intercambio vial demandó inversiones por $8.620 millones y generó cien empleos. Voceros de Fonvalmed anunciaron para abril el inicio de obras de la doble calzada los Balsos con la calle 9A Sur, proyecto que extenderá la vía actual permitiendo la circulación de dos mil vehículos por hora en cada sentido; realizarlo demandará inversiones por $18.000 millones. Estas obras se suman al ya entregado proyecto Linares y a los intercambios en ejecución sobre Los Balsos y la loma del Tesoro.


Sin duda, la Alcaldía y Fonvalmed encuentran satisfactorias las decisiones jurídicas favorables así como el cumplimiento en los cronogramas de obra. Pero su prueba de fuego era conseguir que los lamentos, y aun los reclamos, por el cobro, inherentes a todo gasto con la cuantía que tiene el derrame, no se convirtieran en reticencia al pago. Hasta ahora no lo ha sido. Según el Fondo, hasta ayer los ciudadanos habían pagado $72.610.056.137, de los $458.362.761.89 que se ha proyectado recaudar en seis años. Los datos satisfactorios no son sólo estos según los cuales en poco más del diez por ciento del tiempo de recaudo se ha obtenido el 16% del pago proyectado, sino en que doce mil contribuyentes, que representan el 17% del total, han cancelado totalmente su obligación, obteniendo así el descuento en intereses frente a lo proyectado.


El renacer de la valorización como instrumento eficiente de financiación y realización de obras de infraestructura, en especial las de movilidad, es, pues un hecho satisfactorio para la ciudad de Medellín. Gracias a este nuevo impulso a un modelo injustamente desprestigiado, también resurge en municipios y regiones que reconocen su importancia como instrumento privilegiado de la equidad y la ciudadanía, en tanto impone a todos los ciudadanos aportar según sus capacidades para que realicen las obras que cumplirán con sus propósitos, al tiempo que les permite, como ningún otro impuesto, la vigilancia directa a la ejecución de los recursos aportados. En este hecho es debido reconocer el esfuerzo del Concejo de Medellín, que en 2008 aprobó el Estatuto de Valorización, y de los gobiernos de los doctores Alonso Salazar y Aníbal Gaviria. El exalcalde enmarcó el proyecto de Valorización de El Poblado y emitió los decretos que definieron las obras. Y la administración que transcurre ajustó los proyectos, realizó los estudios, hoy públicos, del derrame y enfrentó una ejecución que transcurre con buen viento para la ciudad y para los responsables de esta iniciativa trascendental para la vida común.