Gente

Night of breeze
Noche de brisa
Autor: Carmen Vsquez
30 de Marzo de 2015


Él como buen diseñador sabe lo que es la armonía hasta en los zapatos, Hernán Zajar. Ellas, perfectas en los estampados y seda, Mónica Rhenals y Mariana Jiménez.

Fotos: Cámara Lúcida

Carmen Vásquez


cvasquez@elmundo.com


oy es lunes de pasión. Ya aquellos tiempos en que la Semana Santa tenía el rigor de vestir con el azul o el negro ya está lejos. El vestido sastre para ellas en donde sobresalía el encaje fino de una blusa blanca, un prendedor de elegancia, la mantilla, las medias de seda y la cartera llevada acertadamente en el antebrazo, son tiempos que van lejos.


 


Tiempos en que se hablaba de: decencia, recato, finas maneras, respeto. En donde el caminar de una mujer se distinguía por suave y femenino coqueteo de caderas y el del hombre... firme y seguro, como hombre que es. Tiempos que van lejos.


 


Las calles silenciosas, el paso del perdón a un inclinar de rodillas, la mirada baja y la voz del penitente que en hilo de palabras dice... perdóneme padre porque he pecado. Tiempos que van lejos.


 


Las campanas anunciaban las ceremonias. La radio transmitía las siete palabras en connotadas voces de hombres de la Iglesia que en ellas, palabra por palabra, no dejaban títeres con cabeza. El poder de la Iglesia se hacía presente en estos hombres de sotana larga. El rostro del Nazareno ensangrentado, la mirada triste y dolorosa de una Virgen con el corazón herido. Hasta el cielo subía el humo del incienso que penetraba en santidad.


Tiempos que van lejos.


Rojo brillante en Laura Tobón, Fabián Arboleda y Julieta Piñeres, en dos piezas con rayas en transparencias.


Desde este lunes de pasión, la rigurosidad del ambiente permitía sólo seguir al Mártir del Calvario. La estrella del cine era Enrique Rambal.


Entre palmas, misas con introito y largos sermones, viacrucis de rodillas, penitentes de morado, procesiones que salían de una iglesia y entraban a otra, Jesús sube al calvario, es crucificado, es sepultado, las Marías lloran la soledad, el pregón de la Pascua llega con toda la luz del cielo y anuncia la resurrección de Jesús. 


 


Hoy son otros tiempos... Ni mantilla, ni prendedor en la chaqueta. No hay incienso y sí mucho humo negro de los buses porque no hay por dónde caminar. No hay calles, todo es estrujones y ruido. No hay introito, no hay un líder de siete palabras.  Hay rumba, descanso largo y aquellos tiempos van lejos.


 


Para este lunes de pasión una página de noche de brisa en Cartagena. Puede usted ponerse la “laca” que quiera en el pelo, que la brisa no respeta su estilo propio de ponerla despelucada. Una noche en donde la gala de final del Ixel-Moda fue la entrega de los Premios de Moda Infashion. Unos premios, diría yo, los más valiosos en el tema.


 


¿El color, la silueta, la tendencia? Sólo mirar y darnos cuenta que aquí cada uno tiene su “estilo”. Acertado o no... el cuento es creer que cada uno es diferente.