Columnistas

Entre esperpento y sainete
Autor: Dario Ruiz Gmez
30 de Marzo de 2015


Lo condenable en el caso de Pretelt no es solamente el hecho de que sea poseedor con su mujer de grandes extensiones de tierra.

Sino que se hace necesario preguntarse sobre el origen de inmensos latifundios de otros políticos costeños y sobre el hecho de que todavía hoy el distintivo de poder en esas regiones sea la posesión de tierras y que  aún el latifundio constituya la estructura de la tenencia de la tierra. Una estructura medieval que hace algún tiempo permitía a los grandes propietarios el llamado “derecho de pernada” y la muy particular filosofía de considerar que era más valiosa la vida de un ternero que la vida de un niño o que estaba permitido, tal como llegué a verlo, la compra de muchachas. Esta aberrante estructura social se ha perpetuado a pesar de la diabólica violencia que allí han ejercido las Farc, El Eln y el siniestro Epl. Recuérdese que para sus “teóricos” fusilar cien vacas, asesinar mayordomos delante de sus familias, desplazar a los campesinos, fue considerado como una violencia “agraria” necesaria. Y no hablemos del horror que supuso la presencia de los paramilitares y de las bacrim asesinando adolescentes a través de los caseríos, masacrando a la población. Plantear hoy  el justo derecho a la modernidad consiste  en introducir las reformas que permitan el reconocimiento de todas las comunidades o sea la pluralidad social como  indicador de la presencia de una legítima pluralidad política. Y para impedir que los niños mueran de hambre y la educación obtenga sus objetivos de dar paso a una sociedad liberada y democrática.


Desgraciadamente la mermelada sacada del presupuesto y que debió ser utilizada para combatir estos males,  se destinó a afianzar a través de los nuevos caciques políticos estas estructuras que prolongarán un estado social infame y arcaico. ¿Cuál ha sido el papel del Partido Liberal o del Partido Conservador, del Partido de la U ante esta infamia donde verdaderos carteles de abogados se roban el presupuesto dedicado a la educación y a la salud? O sea ¿Cuál ha sido el papel de nuestra justicia y de sus estólidos magistrados para defender a los desplazados que se hacinan en las grandes ciudades? Los fines electoreros primaron por encima de la necesidad de reformas indispensables para salir del atraso y la ignorancia.  Porque es aquí donde el espectáculo de la Corte convertida en nido de abogados litigantes se hace más esperpéntica al desvelarse lo que entrañan la codicia y el deseo ciego de enriquecimiento personal por encima de la necesidad de ejercer la justicia desde la verdad y la tradición histórica del Derecho,  fundamento de una sociedad en la cual el concepto de democracia ampara a los desvalidos  y no a los poderosos.


La farsa deviene en sainete cuando los protagonistas carecen de grandeza. En este caso se ha recurrido a toda clase de trampas como grabar conversaciones, traicionar la amistad en sus ceremonias como una cena para tratar de imponer adhesiones irrestrictas. Todo un cuadro de vileza donde lo primero que se degrada es el lenguaje jurídico. “Estoy investigando a esta señora por delitos de guerra y lesa humanidad”  El escenario del terror soviético  en los juicios de Moscú y de Praga donde se obtenían confesiones delatando a los amigos, donde se utilizaba la difamación a través de ciertos medios de comunicación para anular a un oponente. ¿No parece redactado por el Colectivo Alvear Restrepo? Y ¿La negación de un derecho democrático como el Habeas Corpus? La República se desmorona ante una justicia corrupta que ha sembrado el temor y la incertidumbre en cada ciudadano.