Economía

The thin line between poverty and misery
La delgada línea entre pobreza y miseria
26 de Marzo de 2015


Según el último informe del Dane, durante el último año 28% de los colombianos estuvo en condición de pobreza monetaria, mientras que 8% permaneció en la pobreza extrema.


Redacción Economía


Entre la línea de pobreza y pobreza extrema hay una diferencia de $117.704. Según el último informe del Dane sobre pobreza monetaria y multidimensional en Colombia, el año pasado el costo per cápita mensual mínimo necesario para adquirir una canasta de bienes (alimentarios y no alimentarios) que permitieran un nivel de vida adecuado en Colombia fue de $211.807, un crecimiento de 2,8% con respecto a 2013. Allí se encuentra la línea de pobreza. Por su parte, el costo per cápita mensual mínimo necesario para adquirir únicamente la canasta de bienes alimentarios, que permitieran un nivel de sobrevivencia en el país durante el 2014, fue de $94.103, un aumento del 2,6% frente al registro del año pasado. 


De esta manera, un hogar compuesto por cuatro personas  fue clasificado como pobre si el ingreso total estaba por debajo de $847.228. Si la familia vivía en las cabeceras, este valor fue de $934.120, en los centros poblados y rural disperso $559.168, en las trece áreas $933.444 y en las otras cabeceras alcanzaría los $935.104. 


De otro lado, un hogar integrado por cuatro personas se clasificó como pobre extremo si su ingreso total estaba por debajo de $376.412. En las cabeceras este valor fue $393.628, en los centros poblados y rural disperso $319.348, en las trece áreas $396.284, mientras en las otras cabeceras fue de $389.788.


Perfil monetario


Los indicadores de pobreza buscan proporcionar información sobre tres aspectos fundamentales: ¿cuántos son los pobres?, ¿qué tan pobres son los pobres? y ¿cómo es la distribución del ingreso dentro del grupo clasificado como pobre? El indicador de incidencia responde a la primera pregunta, el indicador de brecha o intensidad a la segunda y el de severidad a la tercera. 


Para todos los dominios geográficos, los perfiles del jefe de hogar para los que se presenta mayor incidencia de pobreza están determinados por la desocupación, la posición ocupacional, el nivel educativo y la afiliación a seguridad social. Estos son los mismos que presentan mayor diferencia en la incidencia de pobreza extrema. 


En el ámbito nacional, la incidencia de la pobreza de los hogares cuyo jefe de hogar se encontraba desocupado fue del 47,2%, si se encontraba como patrono o cuenta propia fue del 36,2%, cuando no ha alcanzado la secundaria 39,6% y si no estaba afiliado al sistema de seguridad social fue del 38,5%.


Por su parte, el 20,7% de las personas que viven en hogares cuyo jefe está sin empleo está en pobreza extrema, el 10,9% cuando el jefe trabaja como cuenta propia o patrono (frente al 1,9% para el caso de los asalariados) y el 10,6% cuando el jefe no está afiliado a seguridad social (frente al 0,3% para el caso de los afiliados).


Así mismo, el Dane encontró que el 68,3% de las personas que viven en hogares donde hay tres o más niños menores de 12 años sufre de pobreza, mientras que el 46,8% de personas que pertenecen a un hogar en donde ningún miembro de la familia está ocupado en el mercado laboral es pobre.


Pobreza multidimensional


“De 40,3% que era la cifra que teníamos en el Gobierno cuando asumimos el 7 de agosto de 2010, a la última cifra, 28,5%, hay una reducción de casi 12%”, sostuvo el presidente Juan Manuel Santos durante un conversatorio en la Casa de Nariño al hacer un balance de las cifras presentadas por el Dane, según las cuales en el consolidado de su primer cuatrienio 4,4 millones de colombianos dejaron de ser pobres y 2,5 millones abandonaron la pobreza extrema.


Por su parte, un artículo de la última edición de la Revista El Congreso destaca que en los últimos años Medellín logró una disminución de la pobreza en 56%, la cual pasó de 36,5% en 2002 a 16,1% en 2013, y durante el mismo período redujo en 63% la pobreza extrema que pasó de 8% en 2002 a 3% en 2013. Ambos indicadores cayeron aún más según el último reporte del Dane. 


La publicación de El Congreso destacó en especial el programa Medellín Solidaria, creado en 2008 para conseguir que familias vulnerables salgan de la pobreza extrema. 


“Medellín Solidaria es importante porque muestra el camino a las familias para que sean parte del ciclo económico y productivo de la ciudad, lo que redunda en que tengan más y mejores oportunidades”, comentó la primera dama de la ciudad, Claudia Márquez, abanderada de este programa que a través de diferentes medios ha replicado que gracias a este 14.525 familias han salido de la pobreza extrema, y apunta a una cobertura de 60.000 hogares este año. 


Para el profesor de la Escuela de Economía y Finanzas de Eafit, John Jairo García, estas políticas asistencialistas son importantes pero a veces terminan en contravía de su propia filosofía cuando deberían estar orientadas al tránsito de una economía informal a una formal. En este aspecto, el secretario de Desarrollo Económico, Tomás Cipriano Mejía, ha insistido en diferentes oportunidades que la  ciudad lleva 21 reportes consecutivos desde mayo de 2013 con una variación negativa de la tasa de informalidad hasta alcanzar un 43,1%, el índice más bajo del país. 


Más allá de ello, el profesor García señaló que “la pobreza está más asociada a un concepto psicológico más que a términos de recursos”, y alude al concepto de capacidades desarrollado por el economista indio Amartya Sen, Nobel de Economía de 1998.


Este está implícito en el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), construido con base en cinco dimensiones que involucran quince indicadores. Son considerados pobres los hogares que tengan privación en por lo menos el 33% de ellos. Según este, durante el año pasado el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue de 21,9%, en las cabeceras de 15,4%, y en los centros poblados y rural disperso de 44,1%. 


“En el censo agropecuario que venimos adelantando va a haber información de pobreza multidimensional”, aseguró por su parte Mauricio Perfetti, director del Dane, quien afirmó que con ello “vamos a saber dónde está específicamente el déficit de vivienda rural, los indicadores de acceso a educación (...) Toda será información georreferenciada”. 



Pobreza en América Latina

De acuerdo con el informe “Los olvidados: Pobreza crónica en América Latina y el Caribe”, a 2012 uno de cada cinco latinoamericanos ha sido crónicamente pobre desde el 2004, lo que significa más de 130 millones de personas. Según Juan Carlos Ramírez, de la comisión económica de Naciones Unidas para América Latina, “en el continente, la reducción de pobreza se estancó. Colombia muestra una reducción superior a la mayoría de los países de la región. Esto se debe, en parte, a mejoras en la educación y a la disminución de la presión demográfica, con lo cual hubo una reducción sobre el mercado laboral y el número de personas dependientes del Estado”.




Red para superar la pobreza

Ayer la plenaria del Senado aprobó en segundo debate, con 57 votos a favor, un proyecto de ley que busca elevar a rango de ley la Red Unidos para mejorar condiciones de familias en situación de pobreza extrema. Su autor, el senador Mauricio Lizcano, plantea que a través de esta red a la población más pobre “se le garantizará acceso preferente a la oferta de servicios sociales del Estado”.