Columnistas

El municipio Canal del Cura
Autor: José E. Mosquera
26 de Marzo de 2015


Por primera vez hace 237 años, el hombre pasó en embarcaciones del océano Atlántico al Pacífico en América, una hazaña que ocurrió en la población minera de Raspadura, en 1778, en la selvas del Chocó.

La historia de este primer paso interoceánico en el continente se originó por un litigio entre los propietarios de unas minas de oro por el control de las aguas de unas quebradas, hecho que permitió que se construyera la primera ruta interoceánica en el Nuevo Mundo.


Un hecho histórico desconocido e ignorado por los colombianos. El autor de ese hito histórico en el mundo fue el cura de Nóvita, Rafael Cerezo, quien en la búsqueda de una solución al litigio del aprovechamiento de las aguas de las quebradas entre las minas del José Rafael Mosquera y de Antonio Salinas, construyó una zanja que delimitó las minas.


El padre Cerezo, para poner fin a las querellas y con varias cuadrillas de esclavos, construyó este rudimentario canal que sirvió para dirimir el pleito y así terminó uniendo las aguas de las quebradas Raspadura y La Honda, tributarias del río Quito, afluente del río Atrato con las aguas de la quebrada San Pablo, afluente del río San Juan. 


Luego mediante dos grandes pilas, surtía de agua el cauce del canal y permitió el paso de las embarcaciones del Atlántico al Pacífico. La construcción de este canal fue toda una aventura llena de pericias que dinamizó el comercio entre las provincias chocoanas de Nóvita y Citará en el siglo XVII. Lo insólito de esta hazaña radica en el hecho que este sacerdote que había sido enviado a las misiones del Chocó con el fin de evangelizar a los nativos y a los esclavos terminó de administrador de las minas del esclavista payanés José Rafael Mosquera.


En principio la existencia del canal fue puesta en duda por las autoridades del virreinato, pero cuando comprobaron la realidad, tanto en la Nueva Granada como en Europa los hombres de ciencias, de negocios y toda clase de aventureros se interesaron en conocer esta ruta interoceánica. La corona envió al Chocó, al ingeniero Antonio Pesca para que estudiara su estado. La Corona, basada en los estudios de Pesca, planeo su ampliación, pero desistió por las restricciones que decretó al comercio en el Chocó. 


Por más de dos siglos fue una de las rutas comerciales más importantes del Chocó. Entonces, 136, años antes que se construyera el Canal de Panamá, champanes y canoas cargadas de mercancías y pasajeros pasaron por este rudimentario canal de un mar al otro. Fue en los siglos XVIII y XIX, una rutas preponderante para el fomento del comercio, entre Jamaica, Cartagena, el Chocó y el puerto ecuatoriano de Guayaquil. 


Desde el Libertador Simón Bolívar hasta hombres de ciencia como Humboldt, Caldas, políticos como Florentino González y aventureros extranjeros como Boussingault, Cocharene, Mollien, Serret, Moyne y Codazzi, entre muchos otros, se ocuparon de este canal en el siglo XIX. Canal que por la sedimentación perdió preponderancia en el tráfico comercial. 


En 1972 se revivió por las exploraciones que hizo el inglés Stephen Howarth para verificar su historia, luego de dos años de exploraciones encontró el lugar exacto de su trazado. Durante el gobierno de Alfonso López Michelsen, un grupo de expertos del Laboratorio de Ensayos Hidráulicos, estudió sus factibilidades, estudios que fueron archivados por los elevados costos de su reactivación. Hace una década fue noticia cuando un grupo de mineros con sus retroexcavadoras casi destruyen sus ruinas y ahora por ocho poblaciones de los municipios de Istmina, Unión Panamericana y Cantón del San Pablo, aspiran convertirse un nuevo ente municipal en el Chocó con el nombre de municipio de Canal del Cura.