Economía

Cooperatives could become public limited companies
Cooperativas podrían convertirse en sociedades anónimas
24 de Marzo de 2015


El año pasado, el sector cooperativo registró activos por $28,2 billones e ingresos por $30,4 billones, que representaron alrededor del 4% de PIB.


Redacción Economía


El viernes pasado, luego de una discusión de diez horas, las comisiones económicas del Congreso de la República aprobaron en primer debate más de 230 artículos que hacen parte del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018. Uno de ellos, el artículo 64, con el rótulo de “medidas especiales”, establece: “Tratándose de instituciones de naturaleza cooperativa, sujetas a medida especial de intervención forzosa administrativa, la Superintendencia Nacional de Salud podrá decretar su conversión en sociedades anónimas”.


A continuación explica que en el acto de conversión al nombre de la entidad, “tomado de su nombre cooperativo”, se le agregará las palabras sociedad anónima o la abreviatura S.A. A su vez, en cuanto al capital social distribuido en acciones de un mismo valor a favor de los cooperados, en proporción a sus aportes, dispone ordenar “la reducción simplemente nominal del capital social, sin que se requiera la aprobación de la asamblea o la aceptación de los acreedores”.


“Liquidar las cooperativas es quitarle la propiedad a millones de asociados”, afirma en un comunicado acerca de este asunto la Confederación de Cooperativas de Colombia (Confecoop), pues en palabras de su presidente, Darío Castillo Sandoval, el mencionado artículo “sienta un precedente peligroso que puede servir de base en el futuro para desconocer que por su naturaleza específica las cooperativas no pueden transformarse en entidades con ánimo de lucro, ni siquiera cuando han sido intervenidas por el Estado”. 


Sin ánimo de lucro


“El caso cooperativo es particular porque es empresa. Porque genera dinero y se ayuda a distribuir, comparte el excedente; usted no lo reparte en efectivo, usted va y lo invierte en diferentes programas de desarrollo que la misma cooperativa decide”, plantea Castillo, quien manifiesta su preocupación porque este artículo, que hace carrera como los demás hacia el segundo debate en plenarias del Congreso, abra la posibilidad para que cuando una cooperativa sea intervenida termine en manos de unos pocos, “luego de ser construida por muchos”, y que de esta manera, a su juicio, se desmonte el modelo cooperativo en el país. 


Para el senador Jorge Enrique Robledo, el artículo está dirigido a una sola entidad: Saludcoop, la cual considera que bajo esta normatividad podría ser adquirida por una gran empresa.


“¿Qué busca el Gobierno al convertir a Saludcoop en una sociedad anónima?”, planteó Robledo en una carta dirigida al ministro de Salud, Alejandro Gaviria. En esta finalmente le pregunta: “¿Cómo se garantizará que SaludCoop sociedad anónima pague todas las deudas que hoy tiene con las IPS públicas y privadas?”.  


Por su parte, el exministro Juan Camilo Restrepo, en una columna reproducida por la Asociación Colombiana de Cooperativas (Ascoop), asegura que “normalmente los abusos reprochables que se presentan en algunas entidades sin ánimo de lucro consisten en que mediante contratos o sueldos inflados con los fundadores o con sociedades controladas por estos, se desangra a las entidades sin ánimo de lucro cuyos recursos deben estar afectos exclusivamente a los fines previstos en el acta fundacional”. 


En el mismo texto alude a la preocupación del Gobierno sintetizada en que los ingresos brutos de las entidades sin ánimo de lucro ascienden a $130 billones anuales, mientras sólo tributan $200.000 millones en impuestos.


Sin embargo, frente a ello el presidente de Confecoop ha sido enfático en señalar que las más de 6.000 cooperativas que hay en Colombia reúnen a seis millones de asociados contribuyentes, y los impuestos que pagan son los mismos que aplican a cualquier tipo de empresa en Colombia.


“La característica de ser entidad sin ánimo de lucro, en el caso de las cooperativas, está sustentada en el hecho de que su creación y funcionamiento están dirigidos a satisfacer las necesidades de un grupo de personas mediante ciertos productos y servicios, sin tener como finalidad la generación de rentabilidad o riqueza para unos pocos”, asevera Castillo.  



Sociedad anónima

Una sociedad anónima es una entidad jurídica cuyo capital social está constituido por los aportes iniciales de los socios declarado en el acto de constitución. De acuerdo con la Cámara de Comercio de Medellín, el capital se deberá dividir en acciones de igual valor nominal. Los propietarios no tienen responsabilidad personal puesto que los acreedores tienen derechos sobre activos de la corporación y no sobre los beneficios de los accionistas. A su vez, el comercio de acciones permite la participación de pequeños inversores.




Cooperativas según la ley

Por mandato, el Estado tiene la obligación de proteger y promover las formas asociativas y solidarias de propiedad, tal como lo establecen los artículos 58, 64 y 333 de la Constitución Política. “Si bien en su origen ellas fueron estrechamente relacionadas con determinados modelos ideológicos, especialmente con el socialismo, han demostrado una especial capacidad para adaptarse a otros, siendo reivindicadas actualmente en todo el mundo, como importantes y útiles instrumentos para contrarrestar la concentración de la propiedad, regular el mercado y redistribuir los recursos, por lo que han merecido el reconocimiento y protección constitucional en un significativo número de Estado. Ello explica por qué su característica esencial, que en los inicios del sistema se entendía necesaria en todas y cada una de sus actuaciones, y excluyente de cualquier otra posibilidad, referida a la ausencia total del animus lucrandi en el desarrollo de sus actividades, actualmente persista pero bajo presupuestos más flexibles, que se han ido adecuando a las necesidades que se desprenden de su condición, también esencial, de empresa”, establece una sentencia de la Corte Constitucional de 1995.