Palabra y obra

José Barros, a centennial of songs
José Barros, un centenario de canciones
Autor: Daniel Grajales
21 de Marzo de 2015


La piragua, Navidad negra, Momposina, El pescador y Las pilanderas serán algunas de las canciones con las que será homenajeado hoy, en El Banco, Magdalena, este compositor colombiano.



Archivo Festicumbia

"Me contaron los abuelos que hace tiempo, navegaba en el Cesar una piragua, que partía del Banco viejo puerto a las playas de amor en Chimichagua”.


Así comienza una de las historias más contadas y cantadas en Colombia, "La piragua", cumbia con la cual José Barros inmortalizó las realidades del Caribe colombiano, su principal fuente de inspiración.


Este compositor, nacido el 21 de marzo de 1915, hoy hace exactamente 100 años, en El Banco, Magdalena; es considerado uno de los más prolíficos creadores literarios y musicales del país.


Por ello, el Ministerio de Cultura celebrará durante este 2015 El año José Barros, con actividades que incluirán homenajes, publicaciones y la realización del XXXI Festival Nacional de la Cumbia Centenario Natalicio de José Barros, el próximo agosto.


“Hoy hace 100 años, nació en El Banco, Magdalena, uno de nuestros compositores más sobresalientes de la cultura popular de nuestro país, el maestro José Barros, por eso vamos a conmemorar este hecho  y a poner a todos los colombianos a cantar y a bailar sus composiciones. Nuestro propósito es que las nuevas generaciones conozcan la obra de este maestro, como lo hemos hecho nosotros”, asegura la ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba.


La herencia del río


Luego de una lucha por contar historias a través de la música, José Benito Barros Palomino construyó una obra musical integrada por más de 700 obras, en la que exploró ritmos como la cumbia, el porro, el pasillo, el currulao, la ranchera, el vallenato y el bolero, entre otros.


Veruchka Barros, hija del compositor, dice que José Barros “nació con ese don musical” y evolucionó gracias a las tradiciones populares de su familia, que tiene ancestros indígenas y portugueses.


“Mi papá se crió en un municipio donde era común la Fiesta de La Candelaria, donde se vivían los carnavales, y se escuchaban las misas cumbias. Fue por ello que hizo que surgiera su capacidad musical. También influyeron sus mayores, su tío Roberto Palomino tocaba tiple y cantaba muy bien”, relata.


De acuerdo con las anécdotas de su padre, Veruchka Barros narra que este decidió abandonar su pueblo natal, cuando cumplió 16 años, ya que “El Banco era muy pequeño y no tenía la posibilidad de formarse, de convertirse en un gran compositor”.


Dos decenios después, al cumplir 40 años, Barrios regresaría luego de haber cumplido su sueño, y, más que eso, siendo considerado una leyenda musical.


Historias cantadas


José Barros hizo de sus composiciones hojas de diario. En ellas, se interesó por evocar su juventud y compartir vivencias.


“‘La momposina’ fue una joven que se llamaba Edith Cabrales, era una mujer atractiva que tenía una personalidad impactante, lo que hizo que a los muchachos de El Banco les gustara mucho. Al igual que a mi papá, a otro de sus amigos le gustaba esta mujer, pero fue precisamente por la serenata, por la música de mi padre, que logró conquistarla. Fue un amor de vacaciones, no fue algo tan serio. Ella regresó a Mompox, y muchos años después mi papá se inspiró en esta historia para componer la canción”, relata su hija. 


Y así vendrían muchas historias de amor y desamor, sobre todo boleros, pasillos y vallenatos.


Su ópera prima, La piragua, también tiene que ver con su memoria, con recuerdos un poco anteriores a los de un joven enamorado. 


“Esta canción nació de cuando mi padre estaba pequeño y conoció a un señor llamado Guillermo Cubillos, quien nació en Cundinamarca, pero se enamoró de una señorita de Chimichagua y se vino a vivir a esta zona del país. Como era comerciante, construyó una canoa muy grande para comerciar entre El Banco y Chimichagua, atravesando la ciénaga. Entonces, mi padre se inspiró en eso, comenzando con la frase imaginaria de ‘me contaron los abuelos que hace tiempo’, pero no le habían contado nada”, precisa Veruchka Barros. 


La música y el río


Para la cantante María Mulata, la influencia de las canciones de José Barros es innegable. 


Según ella, “cuando el maestro creó sus canciones, era un momento muy especial en que la música del Caribe se ponía en un lugar muy alto, por todo el movimiento de los bailes del salón. Lucho Bermúdez, por ejemplo, inmortalizó muchas canciones, por lo que por la radio nuestros padres escucharon sus canciones y nosotros crecimos con eso”.


Aunque anhelaba conocerlo en 2007, ya que tenía planeado asistir al Festival José Barros, que es celebrado en su honor, el maestro Barros falleció y esa ilusión le quedó como una invitación a conocer su obra.


Ahora, convertida en artista e intérprete de las canciones del autor, María Mulata precisa que “el río fue uno de los elementos de su inspiración, fue parte importante en su desarrollo musical y literario”, ya que está presente en gran parte de sus relatos y parece generar la musicalidad de muchos de sus coros.  


“Pero también el amor, ese sentimiento que se da en el Caribe y en los diferentes lugares del mundo”, agrega la cantante. 


Para ella, “José Barros logró hablar en un lenguaje universal, no sólo compuso porros, cumbias y paseos sino también pasillos, bolero y tangos, que eran músicas ajenas geográficamente, las cuales pudo componer con el mismo sentir. Él tiene una canción que se llama Violencia, que se puede cantar ahora, toda su música es atemporal, pudo traspasar el tiempo. La poesía la hacía música, por eso podía poner en un lugar muy alto la canción. Llevaba historias del Caribe a lo universal”.


 


Veruchka Barros concluye que sus recuerdos son los de un padre entregado  a su carrera,  “mi papá cuando dejó de escribir cuando ya era una persona muy mayor, él falleció a los 92 años, o sea que se dedicó a escribir toda su vida”. Aunque su cuerpo ya no esté presente, en cada rincón del Caribe, el sur, el norte y el interior del país está su huella, una que sólo requiere encender un radio y darle voz a ese sentir de El Banco, que enamoraba momposinas y viajaba en piraguas, sin que fuera un pescador: José Barros.


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El año José Barros

Estas serán las actividades especiales con las que el Ministerio de Cultura festejará el centenario de José Barros: 


• Celebra la Danza (29 de abril) y Celebra la Música (22 de noviembre): En estas jornadas, invitarán a todos los municipios del país a realizar conciertos y presentaciones conmemorativas en los que se interpreten con danza y música las obras de José Barros, para que sean aprendidas y recreadas por los niños y jóvenes de las escuelas del país.


•XXXI Festival Nacional de la Cumbia – Centenario Natalicio de José Barros: Será realizado el próximo agosto, en el municipio de El Banco, Magdalena.


•Publicaciones: El Ministerio se encargará de la elaboración, edición e impresión de publicaciones referidas a la vida y obra del maestro, y garantizará su difusión y circulación, con el fin de fomentar el conocimiento y valoración de su legado creativo, así como la apropiación e interpretación de su obra músico-literaria, por parte de diferentes generaciones y contextos de la población colombiana.


•Escuelas e intérpretes musicales contarán con arreglos y partituras de Barros: Durante un año, podrá ser realizada la descarga gratuita de quince arreglos de cinco obras de José Barros, a través del Banco Virtual de Partituras y Proyecto Editorial Virtual del Plan Nacional de Música para la Convivencia. 


Con este aporte, se hará posible que niños y jóvenes, así como estudiantes y profesionales de música de Colombia y de otros lugares del mundo, conozcan, apropien e interpreten parte de la obra musical y del legado creativo del maestro José Barros. El proceso se podrá realizar a través del sitio web www.mincultura.gov.co




José Barros

Nació el 21 de marzo de 1915, en El Banco, Magdalena, lugar en el que pudo tener contacto directo con las bandas de músicos que tocaban en las fiestas y procesiones religiosas, y vivir de cerca tradiciones como las de las pilanderas. 


En el cuarto año de primaria Barros abandonó los estudios, fue embolador, ayudante de conductores de servicio público a Barranquilla, entre otras labores informales, que alternó con el canto, la animación de fiestas y las serenatas, oficio que le permitió abandonar esas actividades. 


En 1971 fundó junto a algunos de sus amigos el Festival Nacional de la Cumbia, que recibió la Gran Orden del Ministerio de Cultura en 1999, un homenaje de la Universidad Nacional de Colombia y el Premio Nacional Vida y Obra del Ministerio de Cultura en el 2002; considerado el certamen que festeja su vida y obra.


Entre sus más reconocidas composiciones en diferentes ritmos se encuentran: El vaquero (paseo), No me dejes esperando (son), El guereguere (gaita), La piragua (cumbia), El lagarto (merengue), Dos claveles (pasillo), Adiós te digo (ranchera), Desgraciadamente (bolero), Tu sombra (vals), y Las hilanderas (paseo).


Autores como Totó La Momposina, Gabriel Romero, Carlos Vives, Lucho Bermúdez y Pacho Galán han interpretado sus canciones.