Columnistas

¿Solución al conflicto?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
21 de Marzo de 2015


Varias personas me han pedido que nuevamente escriba sobre algo relacionado con los diálogos de paz,.

Concretamente con una idea que sugerí relativa a la posibilidad para que los guerrilleros paguen sus delitos por un camino muy original de “educación”.


Resumiendo mi sugerencia las cosas serían así: todo guerrillero que se entregue, después de dejar las armas, tiene la obligación de cumplir un curso de formación educativa por un tiempo mínimo de un año académico, financiado por el estado colombiano y que sería dictado por la más alta selección de intelectuales que no tendrían que recibir un sueldo sino ser distinguidos académicamente con altísimas condecoraciones. En tales cursos de enseñanza se haría un énfasis prioritario en explicar los procesos que mundialmente se han seguido en China y en Rusia, países en donde sus altos líderes han aceptado la necesidad de variar sus estrategias económicas y políticas para sobrevivir.


Es un hecho que necesitamos unos líderes que nos lleven a los progresos de las altas tecnologías haciendo progresar toda la comunidad. Para estas nuevas estrategias se requeriría que los cien sabios profesores que eduquen a los exguerrilleros son quienes cambiarán el destino de Colombia llevándonos realmente a la paz y al progreso.


Los actuales posibles acuerdos de paz se tendrían que centrar en aplicarle a los guerrilleros la obligación de estudiar cuidadosamente con los mejores y más sabios profesores colombianos por un espacio mínimo de un año, lapso en el que recibirían un subsidio mínimo para alimentarse y residir en muy sencillos lugares pero se aseguraría que todos podríamos vivir en un acuerdo inteligente y civilizado.


Con estas sugerencias los procesos de La Habana podrían tener una salida inteligente contraria a la inútil guerra que hemos llevado por más de 50 años, la cual no ha traído ninguna realidad de beneficios sociales, al mismo tiempo que sí poseemos más de 100 altos intelectuales que pueden enseñar soluciones reales a la inútil guerra que hemos padecido.


Finalmente, me pregunto si sería posible que alguien transmita a las altas autoridades las sugerencias que estoy planteando, por lo que no esperaría ninguna recompensa o beneficio pero sí cumplo con mi deseo personal de colaborar con todos los colombianos. Ojalá que alguien transmita estas ideas a las autoridades sin tener que decir quién las originó.