Fútbol en el Mundo

Doomed to disappearance
Abocado a la desaparición
20 de Marzo de 2015


En sus mejores años el Parma ganó tres Copas de Italia (1991-92, 1998-99, 2001-02), una Supercopa de Italia (1999), y cuatro torneos internacionales: una Recopa de Europa (92-93), dos Copas de la Uefa (94-95, 1998-99) y una Supercopa de Europa (93).


Foto: EFE 

Una postal para el recuerdo. La celebración del Parma tras obtener el título de la Copa Uefa 1999, después de vencer 3-0 al Olympique Marsella, en el estadio Olímpico Luzhniki, de Moscú, ante 62.000 espectadores. Entre los jugadores se aprecia a Thuram, Cannavaro, Sensini, Crespo, Verón y Tino Asprilla.

EFE


La tristeza es mundial. La desaparición de un tradicional e histórico equipo parece inevitable. Historia que se recuerda no por los títulos, sino por sus 113 años de existencia, por los inolvidables que vistieron su camiseta, por su extendida presencia en el Calcio.


Al Parma, declarado ayer oficialmente en bancarrota, lo extrañaría no sólo la Serie A (Primera División), sino el mundo entero, porque con su camisa desfilaron ilustres como los argentinos Hernán Crespo, su goleador histórico con 94 tantos,  Juan Sebastián Verón y Roberto Sensini, el brasileño Adriano Leite, el sueco Tomas Brolin, el francés Lilian Thuram y los italianos Fabio Cannavaro, Gianluigi Buffón, Alberto Giraldino y Gianfranco Zola, sin olvidar a Faustino Asprilla, sin duda uno de los jugadores colombianos más recordados de todos los tiempos, y a Jorge Bolaño.


Un día después de que su presidente, Giampietro Manenti, fuera arrestado en el marco de una investigación por blanqueo de dinero, el Tribunal de Parma emitió ayer una sentencia, de la que hizo eco la prensa local, en la que afirma que las deudas acumuladas del Parma alcanzan los 218.446.754,61 euros, con un patrimonio neto negativo de 46.696.901 euros, por lo que “el estado de insolvencia parece evidente e irreversible”.


Sin duda, los peores momentos del Parma, el equipo que vivió su década dorada en los años 90, cuando la afición colombiana volcó sus sentimientos hacia esa institución por la presencia del Tino, y que ahora se ve abocado a un triste desenlace.


Una posibilidad


Ahora comienza un periodo en el que el Parma buscará a un responsable para que se haga cargo de la deuda. Si se consigue pagar, podrá comenzar como una nueva sociedad, lo que le permitirá continuar en la primera categoría o en la Serie B.


En caso contrario, el club desaparecerá y si quiere volver a disputar encuentros comenzará desde las categorías de aficionados.


Tras conocer la noticia, el presidente de la Federación Italiana de Fútbol (Figc), Carlo Tavecchio, afirmó que ahora se están gestando “las bases para salvar la sociedad” y subrayó que “se abre una nueva fase que permite proseguir con la actividad” del conjunto.


El Parma está atravesando un momento difícil acuciado por las deudas y se ha visto obligado a suspender incluso dos partidos por la falta de dinero para los viajes y los impagos a los jugadores.


La situación no es nueva, ya que en mayo del año pasado, la Alta Corte de Justicia Deportiva italiana negó al Parma la licencia Uefa para participar en la Liga Europa y el pasado diciembre fue amonestado con un punto menos durante todo el torneo de Serie A por no pagar el Irpf de algunos fichajes.


De momento, está previsto que el Parma reciba el domingo al Torino en la vigésimo octava jornada de la Serie A.



Blanqueo de capitales

El pasado miércoles, el presidente del Parma, Giampietro Manenti, fue detenido junto con otras 21 personas en una operación realizada por la Guardia de Finanza (policía financiera italiana) por blanqueo de capitales.


Las primeras investigaciones apuntan a que Manenti estaba tratando de recabar apoyos económicos “para enfrentar la difícil situación de déficit del Parma” y que por ello, “se dirigió a una organización criminal para conseguir 4.500.000 euros”, según explicaron los responsables de la operación.


Esta sería la razón que habría llevado al Tribunal de Roma a emitir una orden de custodia cautelar contra el presidente del club.


Esta organización criminal investigada por la Guardia de Finanza de Roma habría tratado supuestamente de poner a disposición de Manenti estos 4,5 millones de euros a través de “transacciones financieras y el uso de tarjetas de crédito clonadas en operaciones comerciales como patrocinios o suscripciones”, según las informaciones locales.


El pasado 6 de marzo, la Serie A de fútbol italiano aprobó financiar al Parma para que pudiera acabar la temporada con dinero procedente en gran medida del fondo al que van a parar las multas pagadas por los clubes.


El Parma se encuentra en la última posición de la tabla con 9 puntos, a 55 del líder, el Juventus de Turín.