Editorial

Veinte años de amor por el periodismo
19 de Marzo de 2015


Con un seminario que reunió destacados maestros y a directores de medios de comunicación, la Fundación Gabriel García Márquez para el nuevo periodismo iberoamericano.

Inició la conmemoración de su vigésimo aniversario de acciones fecundas en la formación de periodistas para la excelencia, misión que la ha llevado a convertirse en casa acogedora para gremios, medios de comunicación y profesionales que participan de enriquecedores diálogos sobre el ser y el hacer de los medios de comunicación. Periodista de alma y vida, el Nobel tuvo la visión de impulsar el fortalecimiento del oficio en el entendido de que toda intervención por el buen periodismo transforma la sociedad donde este se ejerce. 


La Fnpi, por sus iniciales, es fruto de amplias reflexiones de García Márquez sobre las acciones que pudiera desarrollar para promover el periodismo de calidad, un poco contraponiéndolo a las fiebres de la tecnología y la chiva que tanto daño hacen a la información. Después de plantearse crear un medio de comunicación y de haber aportado en 1986, a la Escuela de cine de San Antonio de los Baños, Cuba, escogió dar vida a una fundación dedicada al perfeccionamiento de los periodistas en ejercicio, mediante acciones complementarias a la formación académica, a la que le encontraba grandes vacíos, sobre todo éticos, y al ejercicio práctico en las redacciones. Desde entonces, su compañero en el desarrollo y la consolidación del sueño ha sido Jaime Abello Banfi, gestor incomparable y líder dedicado que todavía guía el buen suceso de la Fnpi.


El trabajo en talleres con periodistas iberoamericanos en ejercicio, escogidos por los proyectos que presentan a convocatorias ampliamente difundidas, dirigidos por avezados maestros, así como las actividades de nuevo formato como seminarios, conversaciones, coloquios y premios, ha permitido que se hayan formado más de 47.000 participantes a través de 708 actividades que durante estos 20 años se han reunido en torno al ideal de excelencia periodística planteado por el escritor y resumido por Jaime Abello, como aquel “periodismo ejemplar, que nunca lo rectifiquen, exacto, riguroso, creativo”, o sea periodismo que investiga y verifica la información, a fin de entender y contextualizar los hechos e interpretar su significado, y la transforma en relatos profundos, novedosos, atractivos y, sobre todo, comprensibles por los ciudadanos.


La participación de periodistas de distintos países y de todas las regiones de Colombia en los eventos formativos; la convocatoria del Premio García Márquez desde la ciudad de Medellín, nombrada como segunda sede de la Fnpi, y las actividades de divulgación en redes sociales y medios digitales, le han dado a la Fnpi carácter de institución nacional, en la que las regiones construyen una visión de país polifónica, colorida, plural, diversa, a veces alegre, a veces dolorosa, como el país real. De ese diálogo nace, además, la condición de casa en la que todos se encuentran para conversar y analizar sus puntos de vista sobre la profesión, lo que la convierte en nodo de una amplia red de conversaciones permanentes de profesionales y medios de comunicación ocupados en responder al presente atendiendo los compromisos éticos de este “servicio público”, como lo define el marco fundacional de la Fnpi. Punto central de esa conversación es el aportante y reflexivo Consultorio ético dirigido por el maestro Javier Darío Restrepo, así como las organizaciones derivadas de la Fnpi, en especial la Fundación para la Libertad de Prensa y el Proyecto Antonio Nariño, y sus hermanas, como Consejo de Redacción, Ático, que han crecido y se han fortalecido a la luz del modelo Fnpi.


Es así pues, como la Fundación tiene hoy, como pocos, capacidad de auscultar las grandes preguntas de los profesionales y aficionados del periodismo y el contexto, para identificar los campos de su desarrollo, sus amenazas y sus avances. Jaime Abello, su director, fijó ayer los tres en los que se enfocará la Fnpi al instalar el seminario conmemorativo: la relación con las audiencias, o sea los ciudadanos, y la forma de conocerlas; la defensa de la libertad de expresión, que es un reto latinoamericano, y la transparencia como demanda que hacen los ciudadanos y como obligación de medios de comunicación que también cargan con la exigencia de la sostenibilidad. Periodistas y directivos de medios de comunicación damos la bienvenida a esta agenda de estudio, reflexión y debate que está en el centro de nuestros problemas y retos y que determina la calidad del ejercicio y la celebramos como punto de partida para las nuevas décadas de construcción conjunta del buen periodismo.