Economía

Strike starts hitting construction sector
Paro comienza a golpear al gremio constructor
17 de Marzo de 2015


De acuerdo con la ministra de Transporte, Natalia Abello, las pérdidas por la protesta de transportadores ya alcanzan los $38.000 millones.


Redacción de Economía


La Semana Santa se adelantó para el sector de la construcción por cuenta del paro camionero. Si bien esta transcurre en la primera semana de abril, correspondiente al segundo trimestre del año, el efecto de menor ritmo que producen aquellos días de receso quedará registrado en el PIB de este primer trimestre, dada la falta de suministros que algunos industriales ya han reportado para el desarrollo de sus obras. 


De acuerdo con el gerente de Camacol Antioquia, Eduardo Loaiza Posada, la afectación por las dificultades para el transporte de carga  “equivale a más de una Semana Santa”, pues a medida que el paro se prolonga la situación se hace más crítica.


“Si usted terminó pilas, e iba a vaciar concreto, entonces sigue con otras pilas, hace otro movimiento, puede ir haciendo otras actividades, pero los suministradores de insumos y materiales ya reportan afectaciones”, plantea Loaiza sobre algunas obras que se han quedado sin los suministros, sobre todo fuera del Valle de Aburrá. En esta zona, cuenta, no hay problema pues la mayoría de los materiales se tiene a la mano.


Problemas de distribución


“La afectación se da fundamentalmente por el temor que existe de algunos transportadores frente a lo que han dicho los organizadores del paro de posibles daños a los vehículos”, precisa el director de la Asociación Colombiana de Productores de Agregados Pétreos de Colombia (Asogravas), Carlos Fernando Forero, quien aclara que el transporte de esta industria, básicamente de materiales de construcción como arenas, gravas, gravillas y triturados, se hace con vehículos propios o compañías tercerizadas, y por tanto no hacen parte del paro.


Forero señala que si bien los carros mezcladores que abastecen las obras están lejos de cualquier eventualidad por el paro, aquellos que surten las plantas de concreto de agregados en algunos casos no están llegando, lo que obliga a las empresas a pedir a otras plantas de agregados que les envíen sus materiales para no verse desabastecidos. 


El director de Asogravas siente que en Medellín no hay desabastecimiento de las obras, pero sí en algunas regiones del país, particularmente en las carreteras interdepartamentales en que comienza a verse menor flujo de vehículos que transportan no sólo agregados sino cementos.


El presidente de Cementos Argos, Jorge Mario Velásquez, revela que la operación de la empresa se ha visto afectada por el paro y advierte que en departamentos como Santander, Boyacá, Valle del Cauca, y específicamente en Bogotá, ya se presentan problemas de distribución.


De esta manera, Velásquez subraya que la situación puede influir en el precio del producto, dados los altos costos del transporte del cemento dentro del país. Estos varían entre los US$50 y US$60, los cuales pueden aumentar por la obstrucción en las vías. 


“El negocio de cemento es altamente intensivo en el uso del transporte, claramente el cemento es un producto que se denomina de baja densidad económica”, afirma el presidente de Cementos Argos. 


El paro se presenta en momentos en que, a juicio de Loaiza, el sector de la construcción vuelve a ser atractivo para la exportación de materiales por cuenta del precio del dólar. Sin embargo, por este mismo hay una mayor afectación para los insumos que importa el país y no llegan de manera efectiva a los depósitos, a las ferreterías, a los distribuidores y a los fabricantes, quienes le dan un valor agregado a elementos como el hierro y acero para la elaboración de objetos tales como mallas electrosoldadas antes de enviarlas a las obras.