Columnistas

¿Educar para qué?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
14 de Marzo de 2015


En Colombia y en el mundo entero se viven trágicos momentos que no garantizan cuál será nuestro futuro, pero detrás de estas difíciles circunstancias están los motores verdaderos del poder social como son los medios de comunicación.

En Colombia y en el mundo entero se viven trágicos momentos que no garantizan cuál será nuestro futuro, pero detrás de estas difíciles circunstancias están los motores verdaderos del poder social como son los medios de comunicación y entre ellos está la prensa escrita que continúa siendo de gran credibilidad, al mismo tiempo que la televisión ocupa cantidad de tiempo de la población pero sin cumplir el deber de ‘educar´’.


Personalmente sigo estudiando con gran interés todo lo relacionado con la prensa, la radio y la televisión. Este último medio de comunicación le causó a la radio una enorme disminución de su público. Al respecto es interesante precisar datos estadísticos que se dieron en los Estados Unidos luego de la terminación de la segunda guerra mundial, época en la que se precisaron datos como este: en las primeras horas de la noche se daban en Norteamérica un total de 17 millones de radios que eran escuchados, cantidad que con la llegada de la televisión bajó a solo 3 millones.


Hay que destacar algo muy importante para toda la población que esperaba que ese maravilloso invento de la televisión tomara firmemente tres funciones que podrían ser su razón de existir, lo que no se está cumpliendo, y los tres objetivos básicos son: “entretener, educar e informar’”. Pero intereses económicos han llevado a la televisión a dominar toda la población olvidando el fundamento básico de educar.


Ante la grave situación anteriormente descrita merece que se advierta que sigue siendo una realidad el que la prensa escrita conserve una imagen seria de credibilidad y que hasta cumple propósitos educativos. Por ello la maravillosa y actual ministra de educación debería orientar su trabajo para que el medio de comunicación que denominamos como televisión cumpla una verdadera función educativa.