Economía

Isagén aumentó su valor
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
6 de Marzo de 2015


Hasta el 15 de abril tendrán plazo las empresas y consorcios de entregar sus propuestas, que incluyen documentos legales, técnicos y financieros de precalificación para participar de la subasta de Isagén.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

La generación de  energía de Hidrosogamoso aportó a la valorización de la compañía.

La devaluación y la entrada en operación de Hidrosogamoso hicieron que Isagén se valorizara con relación al ejercicio de venta del año pasado, coincidieron los expertos.


“La reapertura de la precalificación permitirá que nuevos interesados se sumen a la lista de inversionistas que ya cuentan con esta condición, de manera que se genere más competencia en el proceso de venta, y se pueda maximizar el pago que recibirá la Nación para beneficio de todos los colombianos”, afirmó el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas.


De esta manera, el Gobierno Nacional oficializó la reactivación del proceso de enajenación del 57,1% de las acciones que tiene el Estado en la compañía energética, en un momento de incertidumbre económica, en el que si bien Colombia espera crecer, le hacen falta recursos para llevar a cabo las inversiones que se ha presupuestado. Nada más la semana pasada el Ministerio de Hacienda anunció el aplazamiento en el presupuesto de $6 billones.


Con las condiciones actuales, la compañía se habría valorizado más de lo que estaba en el agosto pasado cuando se aplazó su enajenación, ya que la devaluación da un margen superior para los inversiones extranjeros y la entrada en operación de Hidrosogamoso la hace más competitiva en relación a su competencia.


Luis Fernando Rico, gerente de Isagén, manifestó que el plan estratégico de la compañía se ha cumplido: “En 2006 nos trazamos un plan de expansión con horizonte 2014 que aumentaría la capacidad de la compañía en 42% y la generación anual en 63%. El año pasado, según los planes previstos, entró en operación la Central Hidroeléctrica Sogamoso, el principal y último proyecto de ese plan, que nos permite hoy una mayor solidez para seguir proyectándonos hacia el futuro con metas claras, que apuntan al desarrollo de energías renovables, entre ellas por supuesto, la hidroelectricidad”.


Sin embargo, las opiniones al respecto de la pertinencia de esta democratización están divididas, hay quienes defienden que debido a las necesidades fiscales del Estado es un buen momento para vender esas acciones, pero hay quienes aseguran que vender un bien productivo no es tan buen negocio.


Es el caso de Leonardo Villar, director de Fedesarrollo, quien manifestó que es partidario de que una empresa como Isagén sea vendida, “obviamente con reglas que maximicen el ingreso del Gobierno con la regla clara de que se mantenga el bien público por encima de todos los demás intereses. Hace 20 años teníamos un sector eléctrico totalmente público y tuvimos el apagón, hoy tenemos un sector que es fundamentalmente privado pero con una buena regulación que permite que no haya apagones, que funcione el sector bien y por lo tanto creo que lo que es muy importante es que este Gobierno fortalezca la regulación y no concentre recursos que podría estar dedicando a actividades más propias del Gobierno como educación e infraestructura  por concentrarse en actividades que podría realizar el sector privado”.


En ese mismo sentido, Alejandro Reyes, director económico de Ultrabursátiles, explicó que el Gobierno contrató a una banca de inversión privada para que calculara el precio de venta de las acciones de Isagén en el ejercicio de venta pasado y este precio resultó más alto del que calificaron las demás firmas de valores, “nosotros con nuestros supuestos valoramos la acción de Isagén en $3.138 y la firma del Gobierno la valoró el $3.178”, indicó.


A ese valor hay que aumentarle lo referente a la inflación del año pasado y un valor adicional porque el paquete de acciones del Estado da el control mayoritario de la empresa, aseguró Reyes.


Para él, es prácticamente un hecho que será una firma extranjera la que ganará la puja, ya que las que están firmes para la subasta de acciones son compañías de “muy buen tamaño y con un buen músculo financiero para pelearse las acciones”, que al fin de cuentas puede distanciar más el precio final del precio base, “lo que es favorable para la acción”.


Por lo tanto, Reyes concluye que el Gobierno puede sacar un buen precio de las acciones, que de por sí ya están valorizadas por el efecto de la devaluación que hace que los oferentes extranjeros paguen más pesos por las acciones. Lo que se debe cuestionar es “qué es lo que se va a hacer con el dinero de la enajenación de acciones porque, en todos los estudios que me han llegado, el rezago de Colombia en la infraestructura de transporte le quita mucha productividad y si de verdad es para invertirlo en vías finalmente se reflejará en mayores ingresos. En lo que se debe ser muy cuidadoso es el regular el respeto de los recursos naturales que es lo que más le preocupa a los detractores de la venta”, aseguró.


Los detractores políticos


Desde una parte de la esfera legislativa el rechazo ha sido evidente, por ejemplo, desde el Centro Democrático el senador Iván Duque lamentó que el Gobierno quiera vender el activo que más ganancias le produce al país, en una época en la que se sabe que hay un hueco fiscal y problemas de déficit por cuenta de los precios del petróleo.


“Es un capricho del ministro de Hacienda y lo peor es que no ha sido claro en qué se va a invertir esa plata, se ha hablado de carreteras de cuarta generación pero no sabemos si ese cambio se debió al desfinanciamiento del Plan de Desarrollo y el presupuesto de regalías”, añadió.


Asimismo, Mauricio Lizcano, senador del Partido de la U, dijo que “es una terquedad del Gobierno y no sabemos las razones de fondo para la toma de esa decisión, para mí es como vender la nevera para comprar el mercado”.


La fecha de subasta aún no se encuentra definida y, como informó el Ministerio de Hacienda, se dará a conocer mediante el aviso que se publicará en un diario de amplia circulación en el territorio nacional y por lo menos 20 días hábiles antes de su realización.


El ministro Cárdenas recordó que esta operación tiene como propósito optimizar los recursos con los que cuenta el país para la construcción de infraestructura, sustituyendo un activo que no dejará de prestar servicios al país por otro que ofrecerá más oportunidades de empleo y crecimiento económico. 


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Propuesta de Analdex

Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, propuso que el Gobierno Nacional estudie modelos alternativos de financiación que le permitan mantener la empresa, “el Gobierno volvió a decir que es necesario vender a Isagén, que está ganando $436.000 millones, con lo que al pignorar esas utilidades tranquilamente podría pagar los intereses de bonos por $6 billones y  tener la liquidez que necesita para desarrollo de infraestructura conservando la compañía. La empresa genera la caja para pagar los intereses de ese endeudamiento y eso es básicamente lo que se pide que se evalúe, porque justamente en esta coyuntura pensamos que difícilmente la empresa pudiera venderse de manera adecuada, yo pienso que Isagén puede valer mucho más de lo que va a salir en la venta”.