Columnistas

Maduro y sus desvar韔s
Autor: Rafael Bravo
6 de Marzo de 2015


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La credibilidad del régimen venezolano sigue en caída libre luego de conocerse una encuesta sobre el empeoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes. Las cortinas de humo sobre supuestos golpes de estado, guerra económica y ataques del imperialismo para derrocar a Maduro se topan con una realidad difícil de aceptar. Hugo Chávez llegó a la presidencia en 1999 prometiendo erradicar la pobreza que para entonces afectaba al 45 por ciento de la población. Luego de 16 años el índice se ubica en el 48 por ciento. No es un invento de la oposición. Lo dicen la La Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), la Universidad Central de Venezuela (Ucv) y la Universidad Simón Bolívar (Usb).


Después de casi una década de bonanza petrolera todos se siguen preguntando porque un gobierno derrochón y candil de la calle con algunos, termine con casi la mitad de los suyos sin ingresos suficientes para suplir las necesidades básicas.  “El incremento de la pobreza en los últimos años es consecuencia, entre otros, del aumento indiscriminado de los precios de los bienes y servicios, de un proceso inflacionario que incide en la pérdida del poder adquisitivo del salario real y en la capacidad de compra del ingreso, en especial en los componentes de la canasta básica”.


La espiral inflacionaria ha traído como resultado un aumento de la canasta familiar equivalente a 3.8 salarios mínimos. De acuerdo con el Banco Central de Venezuela el costo de los alimentos y bebidas no alcohólicas hasta diciembre de 2014 tuvo un incremento de 102,2% en 12 meses. Venezuela hoy tiene el mayor índice de inflación en América Latina. De los 3.5 millones de hogares pobres, 1.7 se ubican en la categoría de pobreza extrema. Una familia con esos ingresos no logra adquirir alimentos, vestuario o productos de higiene personal y si pudiera, tiene que someterse a largas filas y abusos pues los estantes permanecen vacíos. 


En medio de la retórica utilizada por el gobierno de Maduro, la crisis económica se debe a la caída de los precios del petróleo y a la reiterada guerra de la oposición. Un argumento falaz y débil pues el barril de crudo solo comenzó a perder su valor a mediados del 2014. La vieja fórmula de combatir la inflación vía decreto combinada con un alto gasto público, hizo que el poder adquisitivo cayera y por ende la pobreza tuviera un incremento. Asimismo, una política de intervención al sector privado y el cierre de empresas productivas terminan por agudizar la problemática.


La situación que se ha planteado consiste en reforzar las ‘’Misiones Barrio Adentro’’  que para los expertos tal y como están concebidas, son un agravante en lugar de una solución. De acuerdo con la Ucab esa figura es un instrumento utilizado para brindarle oportunidades a la población excluida. “Sin embargo, tal como lo refleja la investigación, no han logrado los objetivos en parte por la debilidad institucional, gerencia ineficiente, control y supervisión deficiente”. Además, “las Misiones Sociales no van dirigidas a los más vulnerables” pues el 49% de los beneficiados no son pobres y sólo 19% viven en pobreza extrema.


Mientras tanto, Maduro ahora decide exigirles visas a los norteamericanos y prohíbe el ingreso de unos cuantos congresistas republicanos y al presidente Bush. Es decir, sigue buscando el ahogado rio arriba. No importa que el  inútil periplo de casi 3 semanas a Rusia, China y los socios árabes de la Opep fuera un rotundo fracaso. ¿Cuantos países se sumaran a la lucha contra el Imperio? Al menos Rafael Correa no parece seguirle al camino, habiendo invertido varios millones durante el Súper Bowl para atraer turistas gringos a Ecuador.