Columnistas

El Viacrucis migratorio
Autor: Rafael Bravo
27 de Febrero de 2015


El activismo político de ciertas cortes en donde los jueces muestran su animadversión contra la población indocumentada es inaceptable.

El activismo político de ciertas cortes en donde los jueces muestran su animadversión contra la población indocumentada es inaceptable. La semana pasada, un juez federal de un distrito en Texas promulgó un fallo  que suspende temporalmente la implementación de las acciones ejecutivas migratorias anunciadas por el presidente Barack Obama en noviembre del 2014. Un mamotreto de 123 páginas lleno de argumentos jurídicos pero que muestra una gran intolerancia y cero comprensión para los millones que podrían beneficiarse de una eventual deportación.


La extrema derecha republicana quiso asegurarse de antemano que fuera ese distrito el que desafiara la constitucionalidad de la acción ejecutiva impartida por el presidente. Es un distrito conformado por ciudadanos opuestos a cualquier legalización y el juez Hanen se ha declarado enemigo de la causa inmigrante de acuerdo con su postura y fallos en el pasado. Los expertos en asuntos migratorios le apuestan a la legalidad de lo actuado. Hace apenas 3 años en un juicio similar que enfrento al gobierno federal con el estado de Arizona, la Corte Suprema dictaminó que al presidente le corresponde decidir en los procesos de deportación.


Resulta además absurdo que la fracción extremista desconozca los antecedentes sobre la facultad de limitar las deportaciones cuando Ronald Reagan, Bush padre e hijo hicieron exactamente lo mismo siendo presidentes, todos ellos republicanos. Al final de cuentas Obama saldrá victorioso, pero mientras se surten las apelaciones,continuará la incertidumbre para las familias. El daño está hecho: con ese bloqueo no solo se afecta a la comunidad hispana sino que el fisco se priva de recibir ingresos adicionales por impuestos a la nómina, de reducir el déficit federal y de disponer de menos ingresos al fondo del Seguro Social.


Desde el punto de vista político, el partido republicano dominado por unos pocos, cava más hondo su propia tumba. En lugar de gobernar y transigir, el liderazgo en ambas cámaras actúa contrario a sus principios. Lo más reciente es el impasse con el presupuesto federal pues la minoría introdujo una enmienda que prohíbe el uso de dineros del Departamento de Seguridad Interna para asuntos que tienen ver con las acciones migratorias de Obama. No parece ser suficiente haber perdido las 2 últimas elecciones presidenciales por las posturas de sus candidatos en contra de la población indocumentada. ¿Remember el programa de modo que los sin papeles se ‘’auto-deportaran’’ propuesto por Romney?


Entretanto, Obama y su partido quieren aprovecharse políticamente del momento, anunciando una serie de reuniones con organizaciones defensoras de los inmigrantes y visitas a regiones donde el voto hispano es crucial. Obama con su viaje a un foro abierto sobre inmigración en Miami, quiere mostrar su compromiso con la comunidad y de paso preparar el terreno para quien aspire por su partido a la presidencia en las elecciones del próximo ano.


Los únicos culpables para que los latinos se inclinen por los demócratas son los propios republicanos. Deportando a los padres, familiares y vecinos no es la forma de conseguir resultados electorales. Allá ellos si siguen dando palos de ciego.