Columnistas

Un mundo de propensiones
Autor: José Hilario López A.
25 de Febrero de 2015


Volviendo al filósofo austriaco Karl Popper pero que casi toda su vida la dedicó a su cátedra en London School of Economics and Political Science.

Volviendo al filósofo austriaco Karl Popper pero que casi toda su vida la dedicó a su cátedra en London School of Economics and Political Science, cuyo pensamiento repasamos el pasado semestre, con motivo de la conmemoración de los 20 años de su muerte, en  la cátedra Grandes pensadores de la cultura contemporánea de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas de la Universidad Nacional sede Medellín, esbozaré hoy un tema profesionalmente muy afín a este columnista, que espero sea interés para mis escasos pero devotos lectores.  Se trata del determinismo en las leyes de la naturaleza, fundamento del Uniformitarianismo establecido en el Siglo XVIII por el geólogo escocés John Hutton, considerado el padre de la ciencia geológica.


El Uniformitarianismo Huttoniano afirma que el presente es la llave del pasado, vale decir que para entender eventos geológicos pasados basta con las observaciones que se puedan hacer en el presente, ya que  todo se replica fielmente en el presente, así hayan transcurrido centenares y aún miles de millones de años: puro determinismo. Este columnista, formado en la disciplina geológica tradicional, enfrentado en la práctica a tratar de desarrollar un modelo de predicción de amenazas y riesgos por eventos geológicos que puedan llegar afectar las comunidades y las obras de infraestructura, invirtió el principio huttoniano, en el sentido de ver como los eventos futuros se podían de alguna manera predecir mediante la caracterización del entorno, donde en el pasado ocurrieron eventos histórica o geológicamente documentables. Si se encuentra que en un determinado entorno geológico, geomorfológico e hidrológico es comparable con el entorno donde en el pasado se presentó un evento catastrófico, es muy probable, se tiene una alta propensión según Popper, a que ocurra algo similar en el próximo futuro.


Caso Armero, donde avalanchas similares  a la de 1984  habían ocurrido en el pasado, incluso de manera periódica, la penúltima de las cuales fue registrada por el sabio Humboldt a finales del Siglo XVIII.  


Es como si en las leyes naturales se tuvieran dados cargados con un peso en una de sus caras, que hiciera que la cara opuesta tuviese la tendencia, propensión, a salir con mayor frecuencia cada vez que se tirasen sobre la mesa los hexágonos.  No es determinismo, sino tendencias marcadas por eventos anteriores que es necesario comprender  mediante observaciones y análisis probabilísticos, en un Universo que dejó de  ser determinista después del descubrimiento de la Mecánica Cuántica.


Es lo que ilustra nuestra experiencia particular, como caso del método planteado por la moderna investigación científica, que Popper sintetizo en su bien conocido ensayo La lógica de la investigación científica: En las ciencias no hay verdades absolutas, nuestro conocimiento es apenas una aproximación, una hipótesis que debe ser sometida a falsación o refutación, hasta que venga una nueva idea que la sustituya, la cual, a su vez, tendrá que ser sometida al mismo  y repetido proceso.  Es que el conocimiento no es un hecho acabado ni mucho menos verdadero, es apenas una aproximación sucesiva en un proceso ilimitado.


Humildad ante el conocimiento, respeto y tolerancia por las ideas ajenas es el gran legado del gran Popper, no sólo aplicable a las ciencias naturales, sino también a las ciencias sociales y políticas, que es donde se da casi siempre la mayor confrontación y consecuente conflicto. Como nos lo enseñó  Estanislao Zuleta, cuyos 25 años de muerte también conmemoramos hace poco: No se trata de suprimir el conflicto, como pretenden todas las dictaduras y las posiciones fundamentalistas, sino de sublimarlo de dignificarlo, ya que nuestro contradictor de hoy puede llegar a ser nuestro maestro que nos hizo rectificar o reorientar nuestras primeras ideas.