Editorial

El Foro Mundial de la Bicicleta
25 de Febrero de 2015


Como oportunidad para la reflexi髇, el di醠ogo y la pedagog韆 sobre el uso de la bicicleta como medio de transporte en las grandes ciudades, Medell韓 recibe el IV Foro Mundial de la Bicicleta.

Para el que se espera la presencia de aficionados, autoridades y expertos, que participan, promueven y apoyan el entusiasta movimiento que trabaja porque los gobiernos locales se comprometan con el impulso y la protección al transporte en bicicleta, y porque los ciudadanos -especialmente los usuarios de vehículos privados- adopten este vehículo en su cotidianidad, no sólo en su tiempo libre. 


Aunque esta no es la ciudad con más ciclistas urbanos en el mundo o en América Latina siquiera, existen razones fuertes para que Medellín acoja a los entusiastas de la bicicleta. Después de tibios intentos del pasado, algunos erráticos y tempestuosos, por desarrollar un sistema de ciclorrutas que facilitara nuevas conexiones entre universidades y de estas con el sistema Metro, existen importantes consensos sociales a favor de la bicicleta como medio de transporte urbano en el Valle de Aburrá, y en particular en Medellín.


En cumplimiento del mandato del Plan de Ordenamiento Territorial, las nuevas vías que se construyan en la ciudad deberán incorporar ciclorrutas especiales; por la aplicación del mandato en proyectos como el puente de la Madre Laura, se dará paso al uso masificado de bicicletas en las zonas de ladera donde todavía es precario. Además, en este tiempo se avanzó en la adecuación de las vías existentes para recibir las bicicletas y se acordó reglamentar la adecuación de ciclo-parqueaderos que faciliten el uso de esos vehículos. Debido a ellas, los expertos aspiran a que en pocos años Medellín pase de tener 34 kms de ciclorrutas a contar con 400 de rutas especiales. Mientras las alcaldías del Valle de Aburrá diseñan y avanzan en este sentido, el Área Metropolitana lo hace en la realización del acuerdo que impulsa y fortalece el programa EnCicla, mediante el cual se ponen bicicletas públicas de uso gratuito al alcance de los usuarios. Esta valiosa iniciativa ha sido especialmente aprovechada por universitarios, que con su uso han contribuido a dar confianza a un sistema de transporte que en poco tiempo ha logrado captar el dos por ciento de los viajes urbanos. 


La fuerte voluntad institucional en favor de la bicicleta como medio de transporte complementario al sistema de transporte masivo, ha tenido impulso y apoyo de activas organizaciones de ciudadanos que han abierto el espacio para que una sociedad tan amante del ciclismo, como la antioqueña, reconociera las posibilidades de la bicicleta como medio de transporte apto para viajes urbanos. Con la caminata, que también tiene nuevas ventajas en el ordenamiento territorial de Medellín, la bicicleta es el medio de transporte más amigable con el ambiente y con mayores aportes a la salud de quien la usa, además de promover estilos de vida más pausados y propios del ser humano. En los estudios de países que dan franco y fuerte impulso al transporte en bicicleta, como Holanda y Bélgica, se documenta, además, que este sistema resulta económico para usuarios y sobre todo para los gobiernos, que ahorran en la construcción de vías para el transporte privado. 


Algunos observadores lamentan la parcialización de los promotores de la bicicleta en contra de otros sistemas de transporte urbanos, postura explicable en su necesidad de educar en el uso de un sistema no convencional y en torno al que existían fuertes dudas relacionadas con su uso en una ciudad de pendientes, con escasa cultura de los conductores de otros sistemas por el respeto al espacio y al tránsito de los ciclistas y con altos índices de robo callejero, delito del que los usuarios de bicicleta son fáciles presa. Dado tal impulso, también tenemos confianza en su capacidad por generar programas pedagógicos y acciones ciudadanas tendientes a formar a los usuarios de bicicletas en la convivencia en las calles, que les impone reconocer y aprovechar las rutas diseñadas para ellos, las señales de tránsito y las vías de los demás, en especial los peatones. Aportar al conocimiento y comprensión de los comportamientos de conductores de vehículos motorizados, ciclistas y peatones, para que cada día sea más seguro y grato compartir las vías públicas en pleno uso del derecho a la ciudad, será uno de los grandes réditos de este Foro al que damos la bienvenida.