Columnistas

“Ignorancia repetitiva”
Autor: Mariluz Uribe
23 de Febrero de 2015


Me espeluznan las cosas dichas por un profesor universitario: Hay no sé dónde un ingenuo profesor de no sé qué, que ahora que se ha debatido la adopción por parejas del mismo sexo, dizque dijo: “el homosexualismo es una enfermedad”.

Me espeluznan las cosas dichas por un profesor universitario: Hay no sé dónde un ingenuo profesor de no sé qué, que  ahora que se ha debatido la adopción por parejas del mismo sexo, dizque dijo: “el homosexualismo es una enfermedad”.  Si fuera una enfermedad se buscarían remedios, tratamientos, pero es una forma como se nace, como se es y cómo naturalmente se morirá, si se escapa de que algún infeliz, o envidioso, ¡lo mate! 


Y repito, no se dice homosexualismo porque no es una doctrina ni un partido político como conservatismo, liberalismo, catolicismo, taoísmo,  budismo, etc. No es algo que se escoge. Es una forma de ser con la cual  se nace y que puede resultar heterosexualidad,  homosexualidad, bisexualidad,  intersexualidad, transexualidad,  o sea algo que se es, no que se decide, resuelve, copia ni contagia.


Hasta cuándo se va a permanecer en la ignorancia de no saber que inicialmente todo feto es femenino y según la producción,  llegada y recepción de hormonas ese feto se volverá masculino o quedará femenino, por lo cual no nos dicen el sexo del bebé sino pasados algunos meses. Y el tener órganos sexuales de una u otra forma no indica ni implica tampoco la manera  como se querrán usar, que será la instintiva de cada persona. (Ref.: Dr. Ernesto Bustamante. U de A. “La naturaleza del hombre” Edit. Presencia. )


 La pequeña diferencia - como dicen los franceses- puede ser por ejemplo una de las causas por la cuales las mujeres tenemos mejor salud, aguante y más larga vida que los hombres, así nos jubilen antes que a ellos, por sobrellevar oficina o fábrica, trabajo en  casa, maternidad y esposidad.  Cosa que no practican mucho los  hombres que se sientan en casa con la esposa y creen que están donde otra mamá (por eso le dicen MAMACITA) y que ella va a correr a consentirlos y no al revés como se esperaría ¿No dizque somos el sexo “débil¨ pues?  Cuidar, atender, acariciar, ayudar a la madre de sus hijos.  ¡Pero no, en lugar de besos y cerezas, vemos maltrato físico y moral!


Pilas, primero hay que acabar de estudiar, no especializarse sin saber dónde se está parado y luego observar la vida, absorber la realidad y prepararse. También está escrito en el libro del Apocalipsis por Juan el apóstol  a sus casi cien años de edad,  desterrado en la isla de Patmos: “Las mujeres perseguirán  los hombres hasta las copas de los árboles¨. ¿Qué quería decir el apóstol en quién Jesús delegó el cuidado de su madre y en ella el de él? 


Para reír basta observar y escuchar desmoronamientos y disparates. Y para llorar solo hace falta compadecer al caído del zarzo.  Siempre miraré con risa y dolor lo que les dará la vida con su paso inesperado, a esos que tanta bulla hacen para ordenar un Mundo que nació desordenado.  


No alcanzaría a contarles la labor de los psicólogos, pues entre otras muchas nos tocan por ejemplo procesos de cambio de sexo. Y acabo de leer que por uno de esos cambios mataron a la joven  Juliana Perez y a su novio Leandro Mosquera, en San Pedro de los Milagros,  en Antioquia la más goda. ¿Envidia o caridad?


NOTA. También leí que en colegio Winchester de la capital, habían discriminado a un niño por padecer una atrofia en la piel del rostro. No deja de ser curioso que se tenga la idea de que todos debemos ser iguales. Iguales no podemos ser. ¡Y qué aburrido sería!


Psicóloga PUJ y Filóloga U de A