Columnistas

Entender la política
Autor: David Roll
19 de Febrero de 2015


La segunda regla en la ciencia política, luego de la primera que señalamos hace quince días, que es conocer los hechos históricos básicos de la política mundial y colombiana antes de cualquier otra cosa...

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La segunda regla en la ciencia política, luego de la primera que señalamos hace quince días, que es conocer los hechos históricos básicos de la política mundial y colombiana antes de cualquier otra cosa, consiste en entender el significado de esos hechos, especialmente para comprender el mundo político actual. Aquí hay dos grandes riesgos al respecto. El primero es la pereza a navegar en tan vasta información de una manera selectiva para no tener solo datos sino también explicaciones, y quedarse sólo con unos hechos inconexos en la memoria que no sirven al final para nada. El segundo es distinguir entre las interpretaciones teóricas y las ideológicas, o sea entre los textos que nos tratan de aclarar las cosas intentando ser neutrales frente a las posiciones políticas de derecha o izquierda o respecto a ciertos personajes, países o situaciones, y aquellas en las que se quiere influir de manera casi siempre en el lector para que piense sobre esos temas como el escritor opina e incluso para que actúe en ese sentido políticamente. 


Por esto en las primeras clases de ciencia política hay que explicarles a los estudiantes los antecedentes de los hechos históricos, las conexiones entre varios de ellos y las consecuencias de los mismos para entender el mundo político actual. Muchos por ejemplo se habrán preguntado por qué hay sistemas democráticos en tantas partes del mundo hoy en día y la mayoría tiene una vaga idea de que algo tuvo que ver la Revolución Francesa. Pero no está muy claro para muchos como se llegó a ella, qué acontecimientos coincidieron con ese hecho en otros países para que tuviera impacto mundial la idea de un gobierno representativo, y cómo se logró en poco más de dos siglos que todos los países de los continentes americano y europeo, con algunas excepciones, fueran democracias de partidos, además de los más grandes de Oceanía, e incluso muchos asiáticos y algunos africanos.


El principal antecedente es que a esa revolución le antecedieron dos siglos de reflexiones filosóficas sobre temas como los derechos humanos, la soberanía del pueblo y la división de poderes, y una transformación profunda de las relaciones económicas y sociales. Los hechos conexos que ellos deben conocer son sobre todo la Revolución Inglesa, que se dio un siglo antes recortando el poder de los reyes (y decapitando a uno también) y la independencia de los Estados Unidos, 15 años antes de la caída del rey francés, desconociendo la legitimidad del rey inglés y sus descendientes sobre las colonias americanas.


Por último, hay que referirse a los hechos posteriores. Debe conocerse cómo las ideas liberales fueron difundiéndose por Europa desde Napoleón y aún luego de la derrota de este, y por Latinoamérica con las independencias, durante todo el siglo XIX. Hay que recordar igualmente que la caída de los imperios en la primera guerra mundial facilitó la transición a sistemas democráticos en muchos países, así como la derrota militar de  Alemania, Japón e Italia en la segunda guerra mundial. A lo anterior hay que añadir que la descolonización dio lugar a nuevas democracias, como la India, y que a partir de mediados de los años setenta las dictaduras de derecha en el sur de Europa y gran parte de Latinoamérica transitaron a sistemas democráticos. La cereza del pastel fue la disolución de la Unión Soviética y el fin del comunismo en Europa, lo que dio lugar a muchas más democracias. 


En síntesis, la política hay que entenderla a partir de hechos históricos interconectados y no simplemente sumados. El tercer factor clave de la ciencia política es que esos hechos y procesos pueden ser entendidos mejor a través de teorías explicativas. El gran error que cometemos los profesores de política muchas veces es que presuponemos que esos hechos y sus interconexiones ya son conocidos por los estudiantes por haber pasado por bachillerato, o por los lectores, cuando escribimos libros y artículos, por tratarse  personas adultas, y pasamos directamente a las explicaciones teóricas. Pero ni aún sabiendo los hechos históricos, sus conexiones y sus explicaciones estamos haciendo ciencia política completamente. Este es tan solo el antecedente imprescindible para lo más importante, que es observar la realidad política de manera sistemática y con una metodología específica, luego de la cual ya si se puede concluir. Pregúntese no más cuántas de las verdades que le venden a diario sobre política en los diferentes medios de comunicación han pasado por este complejo proceso antes de ser expuestas y cuántas son sólo opiniones muchas veces ideologizadas, interesadas o muy subjetivas. Ahí le dejo la inquietud.


 


*Profesor Titular Senior


Universidad Nacional de Colombia