Economía

Dairy sector seeks to reduce gaps with the producer
Sector lechero busca acortar brechas con el productor
16 de Febrero de 2015


El director de Asoleche explica que la industria está regulada en materia de precios mínimos: así, cuando la oferta de leche crece, el precio de compra debe mantenerse estable.


Foto: Cortesía 

Según el gerente General la Asociación Nacional de Productores e Industriales Lácteos, Carlos Alberto Estefan Upegui, en los últimos dos años el acopio de leche ha crecido a una tasa anual de 6%, lo que implica una disminución de la informalidad.

El año pasado un informe del Dane reveló que el costo por producir un solo litro de leche es de $814, y por esta misma cantidad el productor recibe $900. De ahí que un estudio del Programa de Transformación Productiva (PTP) concluyera que el sector lechero, que reúne a 450.000 campesinos dedicados a este oficio diario, es poco competitivo y está amenazado por grandes brechas. 


El director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Procesadores de Leche (Asoleche), Jorge Andrés Martínez, es consciente de ello. Por lo que expresó la necesidad de formalizar la relación contractual entre la industria y ganaderos, con el propósito de generar un clima de confianza mutua, y como elemento integral de una política láctea.


Según el gremio, tanto el precio base al ganadero como el total, con bonificaciones voluntarias incluidas, subieron en las distintas regiones del país en el último año. Acorde al último reporte del Ministerio de Agricultura, el precio sin bonificaciones subió 4,55% en la región 1 (ganaderías de trópico alto), 4,84% en la región 2 (ganaderías de trópico bajo) y el promedio nacional subió un 4.90%.


El precio total pagado al ganadero fue de $929 en la región 1, con un incremento del 3,08%, $882 en la región 2 con un aumento del 5,18%, y el promedio nacional fue de $919, con un crecimiento del 3,62%. 


Para Jorge Andrés Martínez es importante definir los contratos de proveeduría entre productores y procesadores que permitan llegar a garantizar la compra del 100% de la leche producida en el país, lo que incentiva la formalización, tributación y mejora de las condiciones laborales en el campo. Según él, en la mayoría de los casos existen acuerdos de palabra entre ganaderos e industriales, basados en la costumbre y la tradición, pero “altamente vulnerables”.


Retos 


De acuerdo con el líder, para definir los contratos de proveeduría se requiere mejorar la competitividad y reducir los costos de producción (definición de una metodología para establecer el precio de compra de los volúmenes de leche adicionales que entren al circuito formal), incrementar la cobertura de los programas de leche social a nivel del Icbf, alcaldías, etc., y posicionar las exportaciones lácteas nacionales. 


“Los factores climatológicos, así como las temporadas de lluvias, definen el ciclo productivo, y no contamos con los instrumentos para anticiparnos a ellos. De esta forma, la industria formal sólo es capaz de acopiar la leche que puede comercializar”, indicó Martínez.


El dirigente gremial, a su vez, subrayó que la industria láctea está regulada en materia de precios mínimos de compra de leche. “De esta forma, cuando la oferta de leche crece, el precio de compra debe mantenerse estable. Así es como ese círculo vicioso lleva la leche que se queda en finca a manos de la informalidad, donde se disminuye drásticamente el precio de compra de la leche”, planteó. 


Desde el punto de vista de la demanda, para la industria es difícil encontrar compradores para los volúmenes adicionales de producción. Los programas de leche escolar se interrumpen en las vacaciones y lo mismo sucede con el abastecimiento de leche y productos lácteos para las poblaciones más vulnerables. 



Competencia exportadora

En cuanto a la exportación, el director de Asoleche expresó que no tienen precio y quedan fuera de competencia frente a otros socios comerciales, como es el caso de Argentina, Chile y Uruguay. El costo de producción de leche fresca según el International Farm Comparison Network (Ifcn) para Colombia es de un promedio de US$0,56 para fincas con diez y 100 animales. En Chile, por su parte, para la misma cantidad de ganado se requiere de inversiones de US$0,34, y en Perú es superior a US$0,22.