Economía

Scarcity of gas could elevate its price
Escasez de gas
Autor: Lina María Mejía Zea
16 de Febrero de 2015


Se estima que para el 2020 se acabarían las reservas de gas natural en Colombia, por lo que se hace necesario buscar soluciones inmediatas, de lo contrario los precios podrían incrementar para el consumidor final.


Foto: Cortesía 

El gas natural es un combustible de energía no renovable que se encuentra en yacimientos independientes de gas o en explotaciones de petróleo.

Luego de que se encendieran las alarmas por el anuncio del presidente Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), José Francisco Lloreda Mena, sobre el déficit que se dará año tras año desde este 2015 en las reservas de gas en Colombia, se puso sobre la mesa la posible necesidad de importar este bien natural como la solución más viable para abastecer al mercado nacional. 


“Las reservas de gas son limitadas y están decreciendo y la solución debe ser integral, de lo contrario, preparémonos para ser importadores de gas, pagando precios mucho más altos que los actuales”, señaló Lloreda Mena al explicar que una solución integral consiste, entre otras cosas, en  incentivos a la exploración y producción de gas con reglas justas. 


Por su parte, Luis Guillermo Vélez, asesor internacional en servicios públicos, aseguró que el problema del abastecimiento de gas se debe principalmente a una política equivocada, pues según él, el gas natural que se había encontrado en el país hasta el momento, estaba asociado al petróleo, es decir, en Colombia las empresas que exploraban y explotaban petróleo encontraban gas y así se gestaba su producción (ver gráfico). “Las inversiones en exploraciones y en explotación de gas son muy cuantiosas, entonces como el mercado nacional es relativamente petróleo, no se dice que se va a explorar sólo gas para el mercado nacional”, indicó Vélez.


Es por esto que Lloreda Mena coincide en que es necesario realizar una alta inversión por los altos costos que tiene la exploración del gas natural, pues según el presidente de la ACP hay 23 proyectos de producción de este combustible en evaluación, que en gran parte, está en la Costa Atlántica. “Si resultan positivos, tendremos una oferta adicional de gas, lo que sería una muy buena noticia para el país y para la Costa, pues permitiría ampliar la oferta de gas, aunque la solución de abastecimiento de mediano y largo plazo está en los yacimientos no convencionales y costa afuera”, reveló el funcionario quien se refería a la Costa Atlántica por ser allí donde se han encontrado las mayores reservas de este recurso en el país. 


Si no se encuentra gas, habrá que importar


Como hasta el momento no hay yacimientos nuevos encontrados, se espera que de aquí a seis años se acaben las reservas de gas natural que hay actualmente exploradas, situación que conllevaría a la necesidad de importar, señaló Pedro Benjumea, exvicedecano de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, sede Medellín. 


Es por esto que el ciclo más viable técnicamente para traer gas natural a Colombia desde otro país, sería comprarlo en Trinidad y Tobago, pues según Benjumea, allí ya existe una planta que vende el gas líquido, lo que permitiría transportarlo por barco hasta la Costa Atlántica. 


Sin embargo, para eso sería necesario construir una planta de regasificación en el país, que consiste en transformar ese combustible alternativo líquido en sustancia gaseosa nuevamente, lo que podría incrementar los costos en el precio del gas natural. “Esa obra hay que comenzarla ya porque se podría demorar de uno a dos años y se espera que la crisis comience en unos cinco años, porque ya no habría suficiente gas para abastecer a todo el país”, resaltó Pedro Benjumea.  


Subirán precios 


Aunque aún no se han hecho los estudios pertinentes para saber cuánto podría incrementar el precio del gas en el país, Pedro Benjumea señaló que una posible importación de gas natural podría impactar en el costo del consumidor final por la necesidad de tecnología, “el gas licuado tiene unos costos adicionales y la lógica es que los costos deberían subir”, indicó el experto.


No obstante, con la globalización será mucho más fácil conseguir en el mercado internacional el abastecimiento del gas en el país, así este proceso sea algo relativamente nuevo que se ha vuelto viable gracias a la posibilidad de volver líquido el gas, (licuefacción) y que se ha convertido en la única forma de hacerlo eficiente para exportar en largas distancias, explicó Benjumea quien, además, señaló que sin tener reservas se puede seguir manteniendo la infraestructura de gas, aunque se requiera habilidades para poderlo recibir de otra parte. Lo que podría impactar probablemente en unos “costos más altos porque no es lo mismo producirlo acá mismo que tener que importarlo de otro lado”, reveló Benjumea. 


Por su parte, Luis Guillermo Vélez indicó que en un principio, aunque es necesaria la implementación de una infraestructura para traer el bien natural, “es un mito que el gas que es de aquí es más caro que el que se importa porque eso tiene un precio en el mercado internacional y tiene que ajustarse a él”, contó el asesor en servicios públicos, quien también señaló que, a pesar de un posible efecto inicial, este cambio en el mercado del gas natural es bueno para el país en el sentido en que se tendrán que ubicar tiempos de regasificación a futuro.


Sin embargo, Vélez no descarta la posibilidad de que los precios suban. “Tienen que subir porque los precios son los que indican que las cosas son escasas, entonces si no se sube el precio de las cosas, nadie las produce, entonces si el gas está escaso en el país hay que subirle el precio para que alguien se atreva a explorar”, puntualizó el experto en servicios públicos.  



El gas en Colombia

Luis Guillermo Vélez contó la historia del combustible alternativo que lleva acompañando las cocinas de los colombianos por muchos años. Todo comienza cuando hace algunos años en el país el gas se consideraba un subproducto de la exportación del petróleo y lo quemaban en los campos petroleros, es por esto que a principios de los 70 se descubrieron dos yacimientos de gas muy importantes en La Guajira que eran Ballenas y Chuchupa. El gobierno de ese entonces, empezó a implementar un programa de gas para el campo, y con este se comenzó a hacer alimentos. 


A partir de allí, el gas fue desarrollándose por parte del sector privado hasta convertirse en un servicio público domiciliario, lo que fue un gran avance para el país porque antes de la masificación del gas las familias más pobres de Colombia debían cocinar con cocinol, un combustible líquido que era sumamente peligroso pues sólo en Bogotá, cada cuatro horas, un paciente era hospitalizado por accidentes que se derivaban del uso de este combustible, además se incendiaban viviendas. Es por esto que el gas sustituyó no sólo el cocinol sino también la cocción de alimentos con energía eléctrica, ya que el costo del gas es más o menos la cuarta parte de la energía y eso tuvo un impacto muy grande en los colombianos. A partir de allí, la masificación del gas se dio principalmente en los años 90 lo que hizo desarrollar el sector del gas en el país.