Economía

The construction sector’s hour
La hora del gremio constructor
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
15 de Febrero de 2015


Eduardo Loaiza Posada está próximo a cumplir 14 años frente al gremio de la construcción en Antioquia y le ha tocado pasar con los constructores las épocas difíciles, calcula que pronto disfrutará de las buenas épocas.


Foto: Archivo El Mundo 

Eduardo Loaiza Posada es el gerente Regional de Camacol Antioquia, gremio que desarrolla dos de las más importantes ferias de la construcción en Medellín.

Twitter: @olgarendonm


Eduardo Loaiza Posada, gerente Regional de la Cámara Colombiana de la Construcción en Antioquia (Camacol), es abogado de la Universidad de Medellín y cuenta con especialización en Planeación Estratégica y diplomados en Administración, Gerencia y Derecho Tributario.


Fue subsecretario de Hacienda de Medellín, secretario encargado de Hacienda  de Medellín y gerente de varias empresas del sector de la construcción. Fue miembro de varias juntas directivas entre las que se destacan la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Empresas Públicas de Medellín y el Fondo Regional de Garantías.


Hoy, además de su cargo en el gremio es miembro del Comité Intergremial de Antioquia y del Consejo Directivo del Clúster de la Construcción en Antioquia.


EL MUNDO habló con él para conocerlo más y constatar los retos y las oportunidades que tendrá en los meses venideros el sector de la construcción. Aunque reconoció que es muy difícil para él como directivo gremial hablar de sus gustos y de su vida personal, porque está más acostumbrado a debatir en público sólo las condiciones de la construcción en Antioquia.


-Doctor Loaiza, ¿qué es lo que más le gusta hacer?


Me gusta leer porque es la forma de actualizarme, en el día a día no hay tiempo. Me gusta leer de todo: historia, geopolítica para entender cómo se mueve el mundo. Me gusta ir a cine, ver películas, estar con mi hijo de tres años que demanda tiempo de juego.


-Cuando se está al frente de una organización tan grande como Camacol Antioquia ¿a qué se renuncia?


Hay muchas renuncias. A veces hay que callar por la institución que se representa, por ser diplomático, por conservar las relaciones, hay veces que hay que dejar pasar cosas. A veces se sacrifica mucho tiempo familiar, se sacrifican sueños, se sacrifican proyectos personales, porque esta es una responsabilidad que no tiene horario, usted sabe a que hora entra pero nunca sabe a qué hora sale.


-¿Qué quisiera hacer que no ha hecho?


Volar en parapente. Me encantaría pero los vacíos me dan susto.


-Ahora sí hablemos del gremio: ¿Cómo se ve afectado por la caída del precio del petróleo y el aumento del precio del dólar?


Ese tema es una moneda con dos caras, una positiva y otra negativa, arranco por la positiva: el sector ha sido tradicionalmente de atención del mercado nacional, en insumos y materiales de construcción el país desarrolló una industria muy fuerte y hoy proveemos cerca del 90% de lo que se requiere en cualquier proyecto de construcción. A partir de la crisis del Upac de 1997 al 2001 los industriales salieron a Ecuador, a Panamá, a Venezuela, después a Centroamérica, al Caribe y hasta a Estados Unidos y vieron que esos productos eran aceptados, reconocidos, que el precio era competitivo en calidad y servicio. Cuando se recuperó el mercado nacional ellos lo siguieron atendiendo, pero desde que cayó el dólar hace dos o tres años se viene concentrando el sector atendiendo mucho el mercado nacional y se  ha descuidado el mercado internacional porque ya no era negocio. Aquí es mejor vender en un mercado local que está produciendo 30 millones de metros cuadrados al año en todos los usos. Ahora el precio del dólar vuelve a ser muy atractivo para exportar insumos y materiales de construcción, eso puede representar US$300 millones de incremento al potencial.


Ahora, con lo que no producimos sí tenemos una incidencia negativa: en el material eléctrico, las lámparas, los bombillos, los balastros, todo el material de cobre, los elementos certificados, resinas, todo eso es importado.


-¿Qué va a pasar con el sector cuando se acabe el gasto público invertido en él?


En el Gobierno del presidente Pastrana comenzó el apoyo al sector de la construcción, porque con la crisis del Upac se quebraron los constructores, los compradores y los bancos y el país entró en crisis, tuvimos un desempleo del 21%  porque se dejó caer el sector de la construcción, ahí el país entendió que a este sector hay que apoyarlo, estimularlo y promoverlo, mas no sostenerlo. 


El sector necesita unas reglas del juego claras para que no sea Estado-dependiente porque debe depender más de las reglas de juego del mercado, pero el sector público es el que manda los mensajes.


El Estado lo que debe hacer es promover el sector, generar reglas de juego claras, agilizar los trámites, tomar decisiones objetivas, promover desde los municipios la creación y generación de suelo y de tierra, con los planes de ordenamiento territorial, entre otras medidas.


Pero en todo el mundo se ha entendido que el sector de la construcción es una locomotora porque mueve todos los demás sectores económicos, tiene la capacidad de generar empleo, de generar valor agregado, más ingresos para el Estado, para las empresas de servicios públicos y es una fuente de más impuestos.


-¿Usted cree que Parques del Río va a solucionar problemas de movilidad en Medellín?


Sí. Aunque también tiene reparos, observaciones e inquietudes. Pero si se tienen los recursos y se tiene la financiación, bien vale la pena apoyar ese proyecto. Se van a tener por lo menos seis carriles en un tramo, porque no es el proyecto completo que valdría casi $2,8 billones y es a más de diez años. En Medellín ya nos dimos cuenta que cuando se le pierde el miedo a los grandes proyectos se vuelve referente internacional. La ciudad necesita espacio público y zonas verdes para apropiarse de ellas. 


Creemos que puede estarse contratando la ejecución sin tener todos los estudios, en eso, se lo hemos dicho a la Administración Municipal, es mejor demorarse un poquito más en iniciar pero tener completos todos los estudios técnicos, hidráulicos y  de ingeniería antes de empezar.


Esto apenas es un tramo que no va resolver los problemas de movilidad de la ciudad, va a generar problemas de movilidad durante seis, siete meses, año o año y medio porque normalmente las obras de seguimiento duran el doble de lo que se había presupuestado. 


-¿Cuánto podría demorarse hacer los estudios que usted dice que faltan?


Entre tres y cinco meses.


-¿Qué le preocupa al gremio?


La falta de concertación entre las autoridades locales. Es una gran ineficiencia para la ciudad que en el Valle de Aburrá haya diez alcaldías, diez oficinas de planeación, diez de obras públicas, diez contralorías... es un tema político que nosotros no lo podemos manejar pero que la ciudad lo paga muy caro.



Sobre la valorización en Medellín

EL MUNDO le preguntó a Eduardo Loaiza Posada acerca de los proyectos que actualmente generan derrama de valorización en Medellín y él manifestó que: “Esas obras van a ayudar a la movilidad pero dudo que vayan a valorizar los predios. Si no se hacen esas obras sí tendríamos una desvalorización en El Poblado porque usted se podría estar demorando del San Fernando Plaza a El Tesoro en hora pico 45 minutos y eso no es lógico. Cuando tengamos las Autopistas para la Prosperidad de aquí estaríamos a cinco minutos de la Regional y en 30 minutos a Amagá, en cinco años llegaríamos más rápido a Amagá que a El Tesoro. No se están haciendo vías, se están haciendo intercambios que es lo que le falta a la ciudad”.


“En los estudios que hicimos con otros gremios sobre la movilidad de la ciudad encontramos que Medellín más que nuevas vías necesita entre 70 y 80 intercambios en toda la ciudad y que eso puede valer menos de $1 billón en los quince años que dura el nuevo POT”.




Tiro al blanco

Aun con las complicaciones de expresarse representando a un gremio Eduardo Loaiza Posada  debía contestar con una sola palabra y lo hizo así:


 


Juan Manuel Santos: presidente.


Germán Vargas Lleras: candidato.


Camacol: locomotora.


Gremio: institucionalidad.


Álvaro Uribe: líder.


Construcción: estrategia.


4G: desarrollo.


Eduardo Loaiza: ejecutor.