Fútbol en el Mundo

Barcelona foresees the Final
Barcelona avizora la final
12 de Febrero de 2015


Los partidos de vuelta de la semifinal de la Copa del Rey se jugarán el miércoles 4 de marzo: Villarreal vs. Barcelona en El Madrigal y Espanyol vs. Athletic en el Power Stadium.


Foto: EFE 

Gerard Piqué celebra su gol, el tercero del Barça, que lo deja muy cerca de la final.

Pudo ser mejor, si Neymar no falla el penal, pero la ventaja que consiguió el Barcelona ayer en el Camp Nou ante un tímido Villarreal (3-1) lo deja a las puertas de la final de la Copa del Rey.


Dos goles no parecen ser una diferencia irreversible, pero la armadura y la altura futbolística de los equipos sí.


Aunque Marcelino García repitió el mismo once que plantó cara al Barça en la Liga, el planteamiento de los visitantes nada tuvo que ver con el de hace diez días.


El Villarreal radicalizó su apuesta defensiva con el propósito de evitar otro partido de ida y vuelta en el que Barcelona, de Luis Enrique, se siente, hoy día, como pez en el agua.


El objetivo no era otro que el de evitar una diferencia amplia y provocar que la eliminatoria se tuviese que decidir en El Madrigal. Pero el “submarino amarillo” apenas tuvo fuerzas para los primeros 40 minutos, después cedió ante la presión y se hundió.


Barça, que en esa primera parte evidenció uno de sus mayores pecados del pasado, su obstinación por fabricar todo su fútbol por el centro renunciando al desborde por las bandas, encontró la solución en el único error defensivo del Villarreal en toda la primera parte: una cesión defectuosa que Luis Suárez interceptó para correr la banda izquierda y ceder el balón a Messi, quien fusiló desde la frontal (m.41).


Villarreal no supo asimilar el golpe y por poco se va al descanso con doble desventaja, porque Suárez e Iniesta pudieron ampliarla.


Y empezó loco el segundo tiempo. Villarreal, que no había inquietado el área local, se encontró el empate con un obús de Trigueros que sorprendió a Ter Stegen y se le coló por entre las manos (m.47).


Pero la alegría de los de Marcelino duró dos minutos, el tiempo que tardó Iniesta en inventarse una pared genial con Luis Suárez para hacer el 2-1 (m.49). Después llegó el tercero, con un cabezazo de Piqué al cobro de un tiro de esquina (m.64), y casi que el conjunto castellonense quedó a merced del once culé.


Un penalti que el árbitro señaló por mano de Musacchio hubiera supuesto la puntilla para el “submarino amarillo”, pero el Barça malgastó el cobro.


Messi, en una decisión sorprendente, dejó lanzarla a Neymar, quizá para animarlo al estar firmando un partido más que discreto, pero Asenjo adivinó la intención del brasileño (m.70). Y la diferencia de dos goles, aunque parece terminante, permite la ilusión.  


“Es un buen resultado que no decide la eliminatoria”, consideró al final el entrenador del Barcelona, Luis Enrique Martínez, afirmando que en la vuelta hay que “salir a ganar” en El Madrigal.


“Debemos mentalizar a nuestros jugadores. Ir a El Madrigal a ver lo que pasa, es peligroso. El objetivo será ganar el partido para evitar cualquier situación peligrosa que se pueda dar”, puntualizó.



Se decidirá en la vuelta

Athletic Club y RCD Espanyol dejaron para la vuelta dentro de tres semanas la decisión de la eliminatoria de semifinales de la Copa del Rey, que iniciaron ayer en San Mamés con un empate a un gol.


Por Athletic anotó Aritz Aduriz, para celebrar su cumpleaños 34, y por Espanyol, Víctor Sánchez, con un golazo premiando el mejor juego visitante.


Ya encarando la recta final del choque, el Espanyol desperdició dos oportunidades de oro que puede que no tenga en la vuelta. La primera con Caicedo, al que se le adelantó Etxeita después de que decidiese regatear a Herrerín y quedar solo con el balón; y en la segunda, Víctor Álvarez estrelló en el palo un remate claro de cabeza a centro de Lucas Vázquez en la enésima jugada en la que Sergio García superó a la defensa local. Oportunidades desaprovechadas.