Economía

Latin America would be a victim of its own success
Latinoamérica sería víctima de su propio éxito
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
5 de Febrero de 2015


Hace unos años cuando el mundo entero estuvo en crisis, Latinoamérica se mostró como una región boyante, ahora cuando llega el fin de la bonanza los analistas le apuestan al retroceso del continente.


La constatación de que América Latina no aprovechó la bonanza de los últimos años para resolver sus problemas estructurales ha multiplicado los llamamientos a hacer las reformas requeridas para el despegue definitivo de una región que entró a un 2015 lleno de incertidumbre.


Alicia Bárcena, secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el organismo que a fines de 2014 certificó que la región desperdició “su tiempo de bonanza”, adelantó que 2015 será un año definitivamente difícil para la región.


Bárcena lamentó que el “ciclo de altos precios en materias primas no fue suficientemente aprovechado por todos para apuntalar un cambio en las estructuras productivas, la inversión en tecnología y el conocimiento”.


Tampoco sirvió, según cifras divulgadas por la Cepal esta semana, para avanzar en la importante reducción de la pobreza lograda entre 2005 y 2012, cuando el índice regional pasó de 39 % a 28 %.


Hoy, igual que a fines de 2012, sigue habiendo un 28 % de pobres en la región, lo que equivale a 167 millones de personas, y la indigencia no sólo no bajó sino que aumentó del 11,3 % de 2012 al 11,7 % en 2014.


Hay excepciones, como Paraguay, El Salvador, Colombia, Perú y Chile, donde la pobreza sí ha seguido disminuyendo, pero aún es un problema estructural de la región y la Cepal considera que ha llegado la hora de aplicar políticas públicas para dotar a la población de servicios básicos con el fin de que puedan cruzar la línea que les separa de los pudientes.


Daniel Zovatto, director Regional de Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral  Internacional (Idea), también opina que América Latina y el Caribe está obligada a poner en marcha “profundas reformas estructurales dirigidas a cambiar su modelo de desarrollo y adecuarse estratégicamente al nuevo contexto global”.


Zovatto consideró que la ralentización económica y la puesta en marcha de una agenda de reformas estructurales, incluyendo un ajuste económico, pueden abonar el terreno para que “en el 2015 ciertos países padezcan un eventual incremento del malestar social y una gobernabilidad más compleja”.


Esta misma semana Santiago Castro, el nuevo presidente de Asobancaria, anunció en Cartagena que la economía de Colombia no se expandirá tanto como el Gobierno Nacional lo ha manifestado en un 4,2 %, en cambio sostuvo que el crecimiento estaría dado en 3,5 % o 4 % máximo.



Los retos

La caída continua de los precios del petróleo y una bajada “más pronunciada” en las cotizaciones de las monedas latinoamericanas han conllevado a este comportamiento “errático” de los tres países, explicó el informe titulado “Latin Focus Consesus Forecast”, que desplazó a Brasil al último lugar en crecimiento del PIB (+0,2 %).


FocusEconomics destacó que varios países latinoamericanos lograron un avance superior en sus PIB en comparación con las grandes economías internacionales, como Estados Unidos (+2,3 %), la Zona Euro (+0,8 %) y Japón (+0,3 %), aunque aún continúan lejos de una robusta China, que creció el último año un 7,4 %.


De cara al futuro, la consultora presentó sus perspectivas para 2015, en las que espera que América Latina tenga un avance en el PIB del 1,5 %, una inflación promedio del 13,3 % y un balance fiscal sostenido en el -4,5 %, cifras en desventaja con el resto de regiones en el mundo.


En esa misma línea, el director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, expresó su “inquietud” sobre el desarrollo de la economía latinoamericana, para la que rebajó su pronóstico de crecimiento regional al 1,3 % en 2015, nueve décimas menos que en octubre.