Mundo deportivo

Brady and Butler gave glory to the Patriots
Brady y Butler consagraron a los Patriotas
3 de Febrero de 2015


Belichick, quien junto a Brady, son los dos únicos que han disputado seis Super Bowls con un mismo equipo, también se aseguró un puesto en el Salón de la Fama al unirse con cuatro títulos a Chuck Noll, de los Steelers de Pittsburgh, primero en conseguirlo.


Foto: EFE 

Brady dijo terminado el juego que no era el momento de recordar el haber estado una década sin conseguir un título de Super Bowl sino que volvían a ser los campeones Super Bowl.

Redacción/Agencias


Los Patriotas de Nueva Inglaterra aseguraron su legado de dinastía del siglo XXI al ganar la 49 final del Super Bowl de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), gracias al brazo magistral del mariscal de campo Tom Brady y a la interceptación salvadora del profundo novato Malcolm Butler.


Ambos fueron la combinación que permitió a los Patriotas venir de atrás y ganar por 28-24 a los Seahawks de Seattle, en una de las finales más emocionantes y grandiosas que se recuerdan en la historia del Super Bowl, que tuvo como escenario el University of Phoenix Stadium, de Glendale (Arizona), ante 70.288 espectadores.


Brady a sus 37 años se convirtió de nuevo en la gran estrella del equipo que hizo posible la mayor remontada de un Super Bowl en el cuarto periodo (14-24) después de hacer cuatro pases de anotación a compañeros diferentes y llegó a trece en los partidos de la gran final.


“Todos confiamos en nosotros mismos, tuvimos la mayor fuerza mental y ahí estuvo la clave de la victoria, aunque es cierto que las jugadas claves cayeron de nuestro lado”, declaró Brady, quien dejó atrás la frustración de haber perdido las finales anteriores del 2008 y 2012. “Pasaron diez años duros, pero lo conseguimos”.


Si Brady fue la estrella y el hombre de las marcas, Butler el que evitó que los Seahawks a falta de 20 segundos para el final hubiesen conseguido la victoria.


Butler, de 24 años, protagonizó la jugada que definió la suerte del partido, visto por 175 millones de estadounidenses, con la interceptación que valió un título y que también se debió a la estrategia del entrenador en jefe Bill Belichick, quien creyó en el joven jugador, y lo sacó en la segunda parte. 


Al final Belichick le ganó el duelo a Pete Carroll, el entrenador en jefe de los Seahawks, que cometió un solo error en todo el partido, pero fue el que le costó revalidar el título de campeones e iniciar una nueva dinastía.


Nadie sabe todavía por que Carroll decidió que el mariscal de campo Russell Wilson, a una yarda de la línea de protección de los Patriotas, con el corredor estelar Marshawn Lynch en el campo, se decidió por el receptor abierto Ricardo Lockette.


“Es mi responsabilidad completa, decidí ese tipo de jugada y nos costó el partido”, admitió Carroll. “Hicimos todo bien para ganar el título, bueno, todo menos una cosa...”.


Ahora sólo falta conocer el resultado de la investigación abierta por la NFL, que prometió hacerla pública, y del que dependerá si el último trofeo Vince Lombardi de los Patriotas lleve o no un asterisco.


Como el que dejaron sobre la imagen del Super Bowl y de la NFL los jugadores de ambos equipos cuando en los últimos segundos del partido se agredieron y estropearon lo que había sido otra jornada memorable en el deporte “rey” estadounidense. 



Superó marcas de su “ídolo”




Superó marcas de su “ídolo”

El mariscal de campo Tom Brady siempre tuvo como “ídolo” de su infancia al legendario Joe Montana, ahora a sus 37 años, igualó sus marcas históricas como pasador de los Patriots de Nueva Inglaterra con los que consiguió el cuarto título de Super Bowl.


Brady, quien completó 37 de 50 pases para 328 yardas y cuatro envíos de anotación a diferentes jugadores de su ataque, recibió por tercera vez el premio de Jugador Más Valioso (MVP), lo que le permitió alcanzar a Montana, como lo hizo con el cuarto título de campeón de la gran final de la NFL.


El mariscal de campo estelar de los Patriots, quien superó a Montana con más pases de anotación en la historia del Super Bowl, tiene ahora trece por once que posee su “ídolo”, también se unió a él con el cuarto anillo de campeón y a Terry Bradshaw, la leyenda de los Steelers de Pittsburgh.