Economía

Coffee growers restless, despite expensive dollar
Cafeteros inquietos, pese a dólar caro
Autor: Duván Vásquez
3 de Febrero de 2015


Las dificultades climatológicas en Brasil y la expansión de plagas en Centroamérica alarmaron sobre una presunta escasez de la oferta y dispararon los valores del grano en todo el primer semestre del 2014.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

Más de 500.000 campesinos dependen de la actividad cafetera en Colombia.

Twitter: @duvanandvasquez


Aunque la tasa de cambio deje un dólar actual por encima de los $2.350 -que beneficia a la hora de exportar-, los cafeteros no están felices del todo porque el precio de los agroinsumos se ha incrementado y el valor del café en los mercados internacionales ha caído cerca de un 18 % en los últimos seis meses.


De hecho, el Comité Nacional de Cafeteros anunció que en el caso de los fertilizantes y otros insumos que se importan, registran alzas de hasta un 20 %. Razón por la cual el gremio ha presentado una solicitud formal al Gobierno Nacional para que haga una intervención que permita estabilizar los valores de esos agroinsumos.


En ese sentido, Eugenio Vélez, presidente del Comité, manifestó que es cierto que la actual cotización del dólar ha permitido que los réditos de la exportación sean muy importantes, debido a que al cambiar cada dólar se reciben más pesos. Sin embargo, los pequeños productores se ven afectados en relación con la inversión de maquinaria e insumos para la próxima cosecha.


A esto se le suma el actual precio internacional del café, que cayó desde los US$1,95 en septiembre de 2014 a US$1,61 al inicio de febrero 2015. Lo que supone una menor mesada para el cafetero, ya que el valor interno depende de este y por eso ahora se ubica en algo más de $750.000 por cada carga de pergamino seco.


En ese sentido, José Vicente Cadavid, especialista en Macroeconomía y Comercio Exterior, adujo que esa tendencia a la baja que se ha dado con el café es porque ya se ha dejado de especular con los precios.


Según él, el año pasado hubo un apogeo de buenos pagos por una coyuntura internacional, porque Brasil -mayor exportador y productor del mundo- sufrió una sequía que acabó con muchas hectáreas de cultivos y en Centroamérica había una expansión de la roya sobre los cafetales. Lo que generó una especulación sobre una presunta escasez de oferta, ocasionando una mayor demanda -con precios altos- para el abastecimiento de las grandes compañías en Estados Unidos y otros países importadores de este grano.


Sin embargo,  la situación ha cambiado en la caficultura brasilera y centroamericana; “y se dejó de especular con el precio del café y volvió a la normalidad”. Lo que inquieta ahora a los cafeteros colombianos.