Mundo deportivo

Patriotas se llevó el premio del Super Bowl número 49
2 de Febrero de 2015


Patriots de Nueva Inglaterra ganó por 28-24 a los Seahawks de Seattle en la final de Super Bowl.


EFE


La gran final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), que se disputó en el University of Phoenix Stadium, de Glendale (Arizona), dejó emoción y buen juego entre ambos equipos que facilitaron que el libro de las marcas tuviese que ser modificado.


Especialmente por la labor que realizó Brady, el veterano mariscal de campo del equipo ganador, quien mejoró sus propias marcas al alcanzar 247 pases lanzados, 164 pases completos y 1.605 yardas de ganancia en los seis Super Bowl que ha disputado, además de ganar el tercer premio de Jugador Más Valioso (MVP), algo que sólo había conseguido antes su "ídolo" de infancia, Joe Montana.


Brady también estableció un par de marcas más, al completar 37 pases en un mismo partido de Super Bowl, incluidos cuatro, que fueron de anotación y le permitieron llegar a 13, dos más que el récord que tenía Montana (11).


Mientras que el equipo de los Patriots también lograron nuevas marcas de equipo al tener a cuatro jugadores distintos que consiguieron al menos una recepción que les permitió anotar.


Los 21 primeros intentos alcanzados por vía del pase también son una nueva marca de la NFL.


El pateador de despeje Ryan Allen también ingresó al libro de las marcas con uno de 64 yardas, el más largo en la historia del Super Bowl.


Mientras que los Seahawks se convirtieron en el equipo con menos regresos de patada al no tener ninguno, como resultado sumó otra marca nada honrosa.


Ambos equipos se combinaron para tres regresos de patada con 49 yardas, ambas estadísticas las más bajas en la historia del Super Bowl.


Pero no sólo se rompieron marcas, también se igualaron algunas históricas que parecían difíciles de alcanzar.


Brady igualó al liniero defensivo Mike Lodish y el receptor abierto Don Beebe al aparecer en su sexto Super Bowl, también alcanzó a Montana con su tercer premio de MVP.


Mientras que el entrenador en jefe de los Patriots, Bill Belichick, participó en el sexto Super Bowl, empatando al legendario Don Shula, y su cuarto título, le permitió igualar el que había conseguido Chuck Noll con los Steelers de Pittsburgh.


Los Patriots aparecieron en su octavo Super Bowl, lo mismo que habían hecho antes los Steelers.


El equipo de Nueva Inglaterra igualó la mayor remontada en la historia del Super Bowl al recuperarse de una desventaja de 10 puntos, hazaña lograda anteriormente por los Redkins de Washington, que vencieron a los Broncos de Denver en el Super Bowl XXII y los Saints de Nueva Orleans que ganaron a los Colts de Indianápolis en la cuadragésima cuarta edición.


También hubo marcas negativas como lo fue el haber hecho un solo gol de campo en el partido, igualando a las ediciones VIII (Minnesota Vikings contra Miami Dolphins), XXIV (San Francisco 49ers ante Denver), XXXIX (Philadelphia Eagles frente a los Patriots) y XLII (Patriots contra New York Giants).


Los Patriots empataron la marca nada honrosa de sólo conseguir un primer intento por tierra y no sumar ninguna anotación por esa vía.


También fue el decimoquinto partido en la historia del Super Bowl que no se dio ningún balón suelto, lo que demostró el gran control de las acciones por parte de ambos equipos.


Ambos equipos también fueron responsables de haber establecido una nueva marca en el costo de las entradas que llegaron a los 6.800 dólares de promedio.