Columnistas

Radiografia de un país petrolero
Autor: José E. Mosquera
29 de Enero de 2015


Angola es el segundo productor de petróleo de África, un país que se caracteriza por sus ricos yacimientos de petróleo, gas, diamantes, hierro, bauxita, oro, manganeso y uranio.

Angola es el segundo productor de petróleo de África, un país que se caracteriza por sus ricos yacimientos de petróleo, gas, diamantes, hierro, bauxita, oro, manganeso y uranio. Además, se destaca por su gran diversidad étnica, en virtud de que sus 24 millones de habitantes pertenecen a más de 90 grupos étnicos.


Unas de las estadísticas que más llama la atención en el caso de Angola es que tiene una población con un promedio de vida relativamente joven, el 45% de los angoleños tiene menos de 15 años, el 54% se encuentra en la franja entre 15 y 64 años y menos de un 3% de la población tiene más de 65 años. De manera que su tasa de crecimiento es de 2.7% anual, una de las más altas de África. Pero en contraste su esperanza de vida es de sólo 48 años y una tasa de mortalidad infantil muy alta, que refleja uno de los grandes lunares de su economía. 


Angola obtuvo su independencia de Portugal en 1975, pero la lucha por el poder entre los líderes del Movimiento Popular de Liberación de Angola (Mpla) y los de la Unión Nacional para la Independencia de Angola (Unita), desataron una guerra civil que duro tres décadas, en las que los intereses económicos y geoestratégicos del Kremlin y la Casa Blanca fueron determinantes para las luchas por el control de sus intereses geopolíticos en África. 


El Mpla controló el poder desde la independencia. Por eso en cuatro décadas de vida republicana, Angola solo ha tenido dos presidentas: Agustino Neto de 1975 a 1979 y el actual presidente José Eduardo dos Santos, quien desde 1979 controla los hilos del poder y lleva 36 años en el timón presidencial.


El boom petrolero ha sido clave para el sostenimiento en el poder del presidente Dos Santos, porque la economía angoleña creció a un ritmo cercano al 10% anual y se situó entre las diez con mayores tasas de crecimiento en el mundo al lado de Mozambique, Tanzania, Congo, Ghana, Zambia y Nigeria.


Antes de la caída del precio internacional del petróleo y la crisis económica que se ha desatado en varios países productores de petróleo, esta excolonia portuguesa se había convertido en el primer destino para los portugueses que huyen de la crisis económica que golpea a Lisboa. 


Tras la caída de los precios del petróleo, la economía angoleña se ha contraído y está sufriendo un impacto negativo en las finanzas públicas, debido a que cerca del 70% de los ingresos estatales provienen del petróleo y, más aún cuando el presupuesto de la nación fue elaborado sobre la base de 81 dólares el barril de petróleo. Por lo tanto, eso indica que con el precio del barril a menos de 50 dólares, el gobierno de Luanda se ha visto abocado a realizar drásticos recortes en el gasto público. 


La crisis petrolera mundial no sólo tiene un impacto negativo en los países petroleros africanos: Nigeria, Libia, Argelia, Guinea Ecuatorial y Sudán del Sur, sino en Rusia, Irán, Venezuela, México, Ecuador y Colombia, entre otros. 


Evidentemente que las economías de Rusia y Venezuela cabalgan hacia el desplome con las crecientes perdidas de los valores adquisitivos de sus monedas. En el caso de Angola lo controvertido del auge económico que alcanzó con los precios altos del petróleo fue que a pesar de los logros que alcanzó en materia de crecimiento económico y de disminuciones de los índices de pobreza y de la inequidad, el 68% de los angoleños sigue viviendo debajo de la línea de pobreza, pese a que su PBI creció 400% en los últimos 10 años. Esta es una síntesis de la radiografia de un país petrolero de África.